En virtud del acuerdo, una coalición de personal turco, ucraniano y de la ONU supervisará la carga de granos de los buques en los puertos ucranianos de Odesa, Chernomosk y Pivdenyi, antes de navegar por una ruta planificada previamente a través del Mar Negro.

Los barcos cruzarán el Mar Negro hacia el estrecho del Bósforo, en Turquía, donde se establecerá en Estambul (Turquía) un centro de coordinación conjunto que incluye representantes de la ONU, Ucrania, Rusia y Turquía.

Asimismo, este centro será el encargado de examinar los barcos que crucen el estrecho para garantizar que no lleven armas o material de combate. De igual modo, las partes rusa y ucraniana se comprometen a suspender cualquier ataque contra los barcos o los puertos que participen en estas exportaciones.

En la foto aparecen el secretario general de las Naciones Unidas, António Guterres, y el Presidente de Turquía Recep Tayyip Erdogan.

Esta es parte de una operación de «gran escala», que implica la reanudación a corto plazo de las exportaciones de al menos cinco millones de toneladas de cereales (de un total de 25 millones paralizadas desde el inicio del conflicto), cuyos preparativos, se añade, podrían durar un mes antes de que funcionen a pleno rendimiento.

Ucrania además se enfrenta a la tarea de despejar las minas en el recorrido de los barcos, siempre y cuando encuentre suficientes buques para cubrir los retrasos.