La Casa Blanca anunció este martes que había ordenado la liberación de 50 millones de barriles de crudo de la reserva estratégica de EE UU para rebajar los costes de la energía, en coordinación con otros países, como China, en una operación gigantesca igualmente coordinada con  India, Japón, Corea del Sur y Gran Bretaña, grandes consumidores de energía.

La decisión es un esfuerzo para bajar los crecientes precios del gas. Los precios de la gasolina en todo el país han alcanzado una media de unos 3.40 dólares el galón, más del doble que el año anterior, según la Asociación Estadounidense del Automóvil.

El Departamento de Energía de Estados Unidos ofrecerá el crudo de la Reserva Estrátegica de Petróleo a través de dos vías: 32 millones de barriles se liberarán en los próximos meses y volverán a la reserva en los años siguientes. Otros 18 millones de barriles formarán parte de una venta de crudo que el Congreso ya había autorizado.