Una adoración insuficiente para acallar las voces que a lo largo de su vida y con mayor fuerza tras su  fallecimiento del mas grande futbolista de la historia argentina y mudial, Diego Armando Maradona, el 25 de noviembre de 2020, se niegan a separar al jugador genial que enamoró con sus gambetas y su personalidad ganadora del adicto denunciado por violencia machista. 

Para sus fanáticos anónimos y famosos, concentrados en Argentina y Nápoles pero presentes en cada rincón del mundo, solo quedan la admiración y dolor. 

«Yo no sé si hay que entenderlo, me conformo con quererlo mucho», así definió sus sentimientos y el de millones de admiradores del Diego el comunicador argentino Alejandro Dolina, en una entrevista con La Nación a meses de la muerte a sus 60 años del campeón del mundo con Argentina en 1986.

La confirmación de la muerte del exjugador desató una cadena de reacciones que replicaron los medios del mundo.

Dudas sobre posible negligencias médicas, aún investigadas en la justicia argentina por la muerte, un velorio con tintes surrealistas en la casa de gobierno argentina en medio de una multitud al borde del descontrol y un entierro íntimo con presencia de cuatro de sus cinco hijos fueron el inicio de un año de homenajes, recuerdos y debates que no parecen tener fin. 

Su fallecimiento, causado por una crisis respiratoria cuando se reponía de una cirugía de cabeza por un hematoma, provocó una avalancha de mensajes y sus compañeros de profesión fueron protagonistas. 

«Hoy me despido de un amigo y el mundo se despide de un genio eterno. Uno de los mejores de todos los tiempos. Un mago sin igual (…) Descansa en paz. Nunca será olvidado», señaló Cristiano Ronaldo en un mensaje en redes sociales junto a una foto suya junto al argentino que se transformó en uno de los que más ‘me gusta’ recibió en 2020, al suceder la muerte del «Pelusa». 

El 30 de octubre ‘el Diego’ que inició su carrera en Argentinos Juniors, brilló en Boca Juniors, tambaleó en el FC Barcelona -donde padeció una grave lesión- y deslumbró en el Nápoles italiano, habría cumplido 61 años. La muerte de Maradona conmocionó a compañeros y rivales.

Ni Pelé, que compartió con Maradona el galardón de ‘Mejor jugador del Siglo XX’ otorgado por la FIFA, quiso faltar y homenajeó a su ‘archirrival’ futbolístico. En Argentina se generó una corriente a través de redes sociales para instaurar el «Día del Fútbol» cada 30 de octubre en su honor. 

Cantantes, actores y políticos, incluidos el presidente de Argentina, Alberto Fernández recordaron con alegría al múltiple campeón. 

– Copa América en honor al ’10’ – 

Pero más allá de homenajes, el principal tributo a su ídolo lo dio la selección argentina. Dirigidos por Lionel Scaloni y liderados en el campo por Lionel Messi, los albicelestes se sacudieron casi tres décadas sin títulos y en el Maracaná de Rio de Janeiro frente a su archirrival Brasil levantaron la Copa América. 

Messi, que sufrió con Maradona como entrenador la eliminación prematura en el Mundial de Sudáfrica-2010, fue contundente tras el ansiado triunfo.

Maradona lanzó en 2004 una de sus frases célebres: «Crecí en un barrio privado de Buenos Aires… Privado de agua, de luz y de teléfono», en referencia a su infancia en Villa Fiorito.

Una vida precaria que se esfumó en su juventud gracias al fútbol. La vida de excesos que llegó con el dinero y la fama tampoco escapó al ojo público durante el primer año sin su presencia.

Series, documentales y eternos debates televisivos desmenuzaron cada uno de los momentos polémicos del jugador, en simultáneo a la distribución de su herencia. Todo cuenta con un plus, luego de la muerte del astro argentino.Fernando Fiore

Pero sin dudas, la nota más oscura se tocó en los últimos meses cuando primero desde Miami y luego en Buenos Aires, la cubana Mavys Álvarez Rego aseguró haber sido abusada por Maradona cuando tenía 16 años y acusarlo de iniciarla en el consumo de drogas.

Entre 2000 y 2004, Maradona vivió en La Habana donde se sometió a tratamiento por su adicción y mantuvo una relación íntima con Álvarez. Ahora, la justicia argentina recibió la declaración de la cubana en una causa por trata de personas contra allegados del legendario futbolista.

La mujer, actualmente de 36 años, viajó con Maradona a Buenos Aires en 2001.

Un nuevo escándalo que demuestra que la leyenda de Diego Maradona sigue escribiendo páginas aún después de su muerte.