La profesora de educación física y presidenta del Senado milita desde los 14 años en la DC. Es oriunda de Vallenar, es diaguita y vivió en Canadá mientras tuvo prohibición de ejercer cargos públicos. Yasna Provoste Campillay (51) es la única de los candidatos presidenciales que es descendiente de un pueblo originario y lo suele destacar.

Lo hizo en su discurso el 17 de marzo pasado, cuando asumió la presidencia del Senado. Dijo que «se inaugura la etapa en que el Senado de la República es presidido por una mujer de ascendencia diaguita. Asumo este deber como lo que soy: mujer, profesora, madre y esposa, humanista y cristiana, nacida en Vallenar, descendiente diaguita e hija de una familia trabajadora de clase media».

Y lo volvió a hacer en las pasadas elecciones de convencionales constituyentes, el 15 y 16 de mayo. Cuando fue a sufragar, pidió la papeleta de pueblos originarios. Ella misma lo contó en su cuenta de Twitter: «Tuve el honor de depositar la primera papeleta verde en mi mesa en Vallenar, votando por mi pueblo Diaguita. Llamo a [email protected] quienes apoyamos el Apruebo, a participar en esta elección que abre un tiempo de esperanza para la construcción de una sociedad distinta», escribió.

Y este viernes 23 de julio, al oficializar su candidatura vía Twitter, destacó casi todos esos mismos elementos.

Provoste nació en Vallenar en 1969. Es hija de Carlos Provoste y Nelly de los Santos Campillay. Su mamá es una figura clave en su historia: fundó Agrobus, una empresa de buses de turismo que se convirtió en la más grande de Vallenar.

Está casada con Mauricio Olagnier Tijero, con quien tiene dos hijos. Su marido también es profesor de educación física y fue encargado del Departamento de Logística de la Junta Nacional de Auxilio Escolar y Becas (Junji).

Otro aspecto de su historia que ella suele destacar es que su educación fue pública. Estudió la enseñanza básica en la Escuela Número 2 de Vallenar y la media en el Liceo San Francisco de la misma ciudad capital de la Provincia del Huasco, Región de Atacama. Luego entró a Pedagogía en Educación Física en la Universidad de Playa Ancha (UPLA), en Valparaíso. Después cursó un magíster en administración educacional, también en la UPLA.  También pasó por el atletismo. Y fue campeona en Vallenar de pentatlón.

Su primer «cargo» fue en el Liceo San Francisco de Vallenar como presidenta del centro de alumnos. Para entonces Yasna Provoste ya militaba en la Democracia Cristiana (DC): entró a los 14 años. «En esos años duros de la dictadura, los partidos políticos estaban proscritos. Sin embargo, comenzó a participar activamente en la Democracia Cristiana», dice su biografía en su página web.

En la universidad siguió participando en política. Colaboró con el centro de alumnos de la UPLA y fue vicepresidenta de la Red de Estudiantes de Educación Física.

Ni en su biografía del Congreso ni en la de su página web registra trabajos como profesora. En cambio, tiene un largo currículum en distintos gobiernos de la ex-Concertación y ex Nueva Mayoría y luego como parlamentaria.

Su primer cargo fue durante el mandato del expresidente Eduardo Frei-Ruiz Tagle (DC), cuando fue directora regional del Servicio Nacional de la Mujer (Sernam) en Atacama, entre 1996 y 1997. Luego fue designada gobernadora de la Provincia del Huasco, puesto que ocupó entre 1997 y marzo de 2000. Coincidió con el triunfo de Ricardo Lagos en La Moneda, quien la volvió a nombrar. Estuvo solo un año antes de ser designada intendenta de Atacama.

En ese cargo, en 2003, Yasna Provoste acompañó al expresidente Lagos a bañarse en la Playa Grande de Chañaral, cuando el Mandatario quería demostrar que el mar en esa zona estaba libre de contaminación. La intendenta estuvo siempre a su lado, pero solo se mojó los pies.

Sin embargo, fue en 2004 cuando hubo un giro en la vida política de Yasna Provoste. De ser una conocida militante DC, pero en el norte, Lagos la nombró en  su gabinete como ministra de Planificación y Cooperación (Mideplan), hoy Ministerio de Desarrollo Social.

Dos años después, en 2006, su salto -y caída- fue mayor. Fue designada por la entonces presidenta Michelle Bachelet como ministra de Educación en plena «Revolución Pingüina». Eso la convirtió, ahora sí, en personalidad pública por la visibilidad y la importancia de esa cartera.

La caída fue dura. No solo la centroderecha la vetó. También lo hicieron algunos de sus propios camaradas al no presentarse a votar.

Su destitución fue confirmada por el Senado el 16 de abril de 2008. Yasna Provoste estaba en la Sala esperando su destino, vestida con un traje de dos piezas color marfil. Cuando supo que el libelo fue aprobado, agitó un pañuelo blanco de un lado a otro.

Fue un gesto curioso, que solo cobró un cierto sentido 13 años después, cuando fue electa presidenta del Senado el 17 de marzo de 2021, convirtiéndose en la tercera mujer en ese cargo. Ese día, Yasna Provoste volvió a levantar un pañuelo blanco ante sus pares. No quedó claro si fue un gesto de celebración o de reivindicación por su pasado en esa misma Sala.

Ese día también entregó varias definiciones, tanto políticas como de personalidad: «Soy opositora al gobierno del Presidente Piñera. Creo que nuestro país merece más de lo realizado por su Gobierno. Haré todos los esfuerzos que estén en nuestras manos para contribuir a lograr la más amplia unidad de la oposición para recuperar la confianza de la gente y construir un gobierno de mayoría a la altura de las necesidades del país y de sus aspiraciones de paz y estabilidad», dijo en su primer punto de prensa.

Al terminar, agregó: «Cuando las mujeres hablamos fuerte y claro, muchos varones entienden eso como una actitud belicosa. Yo seguiré siendo lo que soy, una mujer de carácter y de decir las cosas como son».

Ser destituida por una acusación constitucional significó para Yasna Provoste la inhabilitación por cinco años para ejercer cargos públicos. Fue una especie de mancha, porque se convirtió en la primera ministra en experimentarlo.

Entonces se fue junto a su familia por dos años a vivir a Canadá. Fue para hacer una investigación académica a Gatineau, un pueblo cercano a Ottawa.

El viaje fue un paréntesis político, porque apenas volvió a Chile, postuló a la presidencia regional de la Democracia Cristiana. El calendario corría para que pasaran los cinco años de castigo. Su plazo vencía en 2013.

Justamente es en 2013 cuando se presentó como candidata a diputada por el entonces Distrito 6 (Vallenar, Huasco, Tierra Amarilla, Caldera), en la Región de Atacama. Obtuvo la primera mayoría, con 16.694 votos, equivalentes a al 43,91%. Luego fue por el Senado para el período 2018-2026. Nuevamente obtuvo la primera mayoría en su circunscripción de la Región de Atacama: 32.598 votos, equivalentes al 34,25%.

Si bien siempre ha estado en el lado más izquierdo de la DC -admira el liderazgo que tuvo Radomiro Tomic-, ha sido en el Senado donde más se ha evidenciado esa postura.

Su firma está en dos polémicos proyectos de ley: el indulto a los detenidos del estallido social -al que la Corte Suprema informó negativamente y el Ministerio Público rechazó-, y el que propone la eliminación del sistema de AFP y establece un sistema de pensiones básicas solidarias y una pensión básica universal.

Precisamente, el debate y la crisis que generaron los retiros del 10% desde las AFP, y que el Gobierno intentó frenar incluso en el Tribunal Constitucional (TC), posicionaron a Yasna Provoste, inesperadamente, como una figura presidencial. En el tira y afloja, alguien tenía que articular las conversaciones con el Gobierno y ahí estaba la presidenta del Senado.

Ya con un tercer retiro desde las AFP (y posiblemente un cuarto), hay un cierto consenso de que el camino era otro. Y la propia Yasna Provoste lo señaló: ya no más retiros, para que «las familias no deban recurrir nuevamente a sus propios ahorros».

Entonces, la senadora Ximena Rincón era la candidata presidencial de DC, pues en enero había ganado las primarias frente a Alberto Undurraga. Pero la irrupción de Provoste, cuyo nombre empezó a aparecer por primera vez en las encuestas, generó la duda en su propio partido. Así, la primera vez que le preguntaron a Provoste sobre la idea de una posible candidatura presidencial, respondió: «A esta tarea [la presidencia del Senado] me comprometí, y junto al vicepresidente Jorge Pizarro estamos dedicados 100% a la tarea que nuestros pares nos han dado. Nuestra candidata presidencial para las primarias de la oposición es la senadora Ximena Rincón». Sin embargo las presiones políticas en contra la obligaron a bajar su candidatura el 19 de mayo.

Elecciones presidenciales

Según la encuesta presidencial Cadem, la  carrera presidencial es liderada esta semana, la primera post primarias, por el candidato del Frente Amplio, Gabriel Boric, quien luego de derrotar a Daniel Jadue (PC) obtiene el 30% de las preferencias. Es seguido de cerca por el representante de Chile Vamos, Sebastián Sichel, con 25%, y la presidenta del Senado, Yasna Provoste, con 12%. Luego aparecen José Antonio Kast (8%), Jorge Sharp (4%), Paula Narváez (3%) y Calos Maldonado (1%). Un 16% dice que no votaría por ninguno de los candidatos, no sabe o no responde.

Frente a la consulta de quién cree que será el próximo Presidente de Chile, independiente de su preferencia, el 34% menciona a Boric, un 30% a Sichel y un 16% a Provoste.

En cuanto al nivel de adhesión y rechazo que generan los candidatos, en el caso de Boric, 58% tiene decidido o podría votar por él, mientras que el 57% lo haría por Sichel y el 53% por Provoste.

La misma encusta señalaba que en un escenarios de segunda vuelta, el diputado de Magallanes superaría con 46% a Yasna Provoste, quien obtendría el 34%. Si la disputa de diciembre fuera entre Provoste y Sichel, ella lograría un 36% versus un 45% del exministro. Mientras que si la segunda vuelta fuera entre Boric y Sichel, el primero se impondría con 46% versus 42%.

Sobre las primarias pactadas en Unidad Constituyente para definir una carta única a La Moneda, la parlamentaria DC logra un 50% del total de la muestra, frente al 12% de la candidata socialista, Paula Narváez. En tanto, entre quienes se identifican con la izquierda y la centro izquierda, un 59% votaría por Provoste y un 15% por Narváez.