La Agencia Europea de Medicamentos (EMA) aún no ve motivos para las vacunas de refuerzo contra el Covid-19, dijo este  viernes, después de que Pfizer y BioNTech informaran de «datos alentadores» de un ensayo en curso sobre las dosis de la tercera vacuna.

Hasta ahora, se habían recopilado datos insuficientes sobre el período de protección de estudios y campañas de vacunación, dijo la EMA.

Anteriormente, Pfizer y BioNTech dijeron que era «probable, basado en la totalidad de los datos que tenemos hasta la fecha, que se necesite una tercera dosis dentro de los 6 a 12 meses posteriores a la vacunación completa».

Tales datos se evaluarían rápidamente una vez que estuvieran disponibles, escribió EMA, y agregó que la agencia estaba en contacto con los fabricantes con respecto a los impulsores, con el fin de tomar medidas regulatorias lo más rápido posible, si fuese necesario.

Horas después del anuncio de Pfizer y BioNTech el jueves, las autoridades médicas y de salud de Estados Unidos emitieron también un comunicado: «Los estadounidenses que han sido completamente vacunados no necesitan una inyección de refuerzo en este momento», dijeron los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) y la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA).

«Estamos preparados para una dosis de refuerzo siempre y cuando la ciencia demuestre que son necesarias», agregaron, señalando que estaban involucrados en un «proceso riguroso basado en la ciencia» teniendo en cuenta una gran cantidad de datos. Su investigación «puede incluir datos de compañías farmacéuticas específicas, pero no se basa exclusivamente en esos datos», agregaron la FDA y los CDC.

Mientras tanto, Pfizer y BioNTech dijeron que están desarrollando una versión actualizada de su vacuna contra el Covid-19 que se dirige a la proteína completa de la variante Delta.

Las compañías planean comenzar los ensayos clínicos en agosto de una versión actualizada de su vacuna que protegería mejor contra la variante Delta.

No se han dado antecedentes en esta materia sobre las vacunas chinas, como Sinovac, que ha sido utilizada en Chile y otros países latinoamericanos.

Estudios muestran que los anticuerpos generados por esta y otras vacunas disminuyen su eficacia especialmente a nivel de síntomas. Expertos aseguran que siguen siendo una herramienta efectiva y necesaria.

En las últimas semanas, ha llamado la atención los estudios que demuestran una disminución en la eficacia de las vacunas contra Covid-19 frente a las nuevas variantes.

Según el Ministerio de Salud israelí, la efectividad de la vacuna Pfizer para prevenir infecciones y enfermedades sintomáticas cayó al 64% desde el 6 de junio, pero mantiene una protección del 93% en la prevención de hospitalizaciones y enfermedades graves por el coronavirus.

Resultados como estos, también se han obtenido con otras vacunas. En Chile, investigadores de la Universidad de Chile, revisaron el nivel de anticuerpos neutralizantes que generan las personas inoculadas con las dos dosis de la vacuna desarrollada por la farmacéutica china Sinovac Biotech contra Covid-19 (la más utilizada en el país).

Javier Tinoco, infectólogo de Clínica Universidad de los Andes, explica que las variantes del virus que van apareciendo tienen cambios en el comportamiento de la transmisibilidad y en algunos casos de la gravedad de la enfermedad. “Se ha visto una disminución en la capacidad de neutralizar los anticuerpos, de leve a moderada, pero siguen siendo bastante efectivas. La mayoría de estudios evalúan nivel de anticuerpos neutralizantes, pero la protección no depende solo de inmunidad humoral o que producen los anticuerpos neutralizantes, sino también celular y eso no se ha evaluado. Pero no significa que sea menos efectivas”, indica.

La doctora Vivian Luchsinger, académica del Programa de Virología del Instituto de Ciencias Biomédicas (ICBM) de la Facultad de Medicina de la Universidad de Chile, señala que es esperabale porque la pandemia avanza, hay más infectados y cada vez que el virus se replica puede tener cambios como parte de su proceso natural de replicación. “Cada particula viral nueva necesita llevar una copia del genoma y la enzima que copia a veces se equivoca, no corrige todos los errores y eso es lo que produce las mutaciones. Entonces, mientras más infectados tengamos hay más posibilidades de que aparezcan nuevas variantes y que éstas tengan impacto a nivel de transmisión y gravedad”, señala.