Detectada por primera vez en la India, la denominada “variante covid Delta” se cree que tiene una mayor transmisibilidad, desarrolla  casos más severos y evade la respuesta inmune generada por las vacunas para los casos leves.

Lo aconsejable era impedir por todos los medios el ingreso de esta cepa a Chile pero lamentablemente llegó en una chilena de 43 años contagiada que reside en Estados Unidos y que ahora se encuentra en la ciudad de Talca.

El virólogo argentino Humberto Debat explicó que «los virus mutan todo el tiempo. Los grupos de virus que comparten un ancestro común y una constelación de mutaciones son agrupados en linajes, y dentro de éstos, en  sublinajes. La denominada variante Delta pertenece al linaje B.1.617, detectada por primera vez en la India. Delta es el nombre con que la OMS (Organización Mundial de la Salud) rebautizó el 1 de junio al sublinaje B.1.617.2, mientras que el sublinaje B.1.617.1 fue rebautizado como Kappa», explicó Debat a la agencia argentina Télam.

El investigador describió que «la variante Delta tiene dos mutaciones que están presentes en otras variantes de preocupación como la del Reino Unido (rebautizada por la OMS como Alpha), y la de California (renombrada como Epsilon). La mutación denominada L452R – que comparte con Epsilon- se ha asociado con una mayor transmisibilidad, una reducción en la neutralización por algunos anticuerpos monoclonales y una reducción moderada en la neutralización en sueros posvacunación. En tanto que la mutación P681R (presente en Alpha) podría ser la causa de una mayor transmisión derivada de una entrada más eficiente del virus a las células humanas.

El 11 de junio, el Departamento de Salud de Inglaterra (PHE, por sus siglas en inglés), donde la variante Delta representa más del 90 por ciento de los casos actuales, comunicó  que ésta es 60 por ciento más transmisible que la Alpha.

La OMS aseguró en mayo que la variante de COVID-19, Delta,  que ha causó la explosión de contagios en India está presente en al menos 44 países de todo el mundo, como son Brasil, Sudáfrica, México,  Perú, Argentina y ahora Chile, y puede ser un desastre para América Latina porque esta cepa se expande principal y rápidamente en sectores altamente poblados.

Esta cepa mata en la India a  unas 4.000 personas cada día, según estadísticas oficiales, donde el balance total de la epidemia roza los 250.000 muertos.

¿Qué pasa en América Latina con esta variante?

«Algunos países donde ya hay circulación de Delta tomaron como estrategia adelantar la segunda dosis», afirmó el bioinformático de la Universidad Nacional de Córdoba e investigador del Conicet, Rodrigo Quiroga.

Algunos reportes disponibles señalan que las vacunas fueron menos eficaces frente a la variable Delta en cuanto al desarrollo de síntomas, descendiendo la eficacia a un promedio del 33% con una dosis.

Al parecer la variante Delta no ha afectado aún a América Latina en la forma como lo ha hecho en otras regiones del mundo, aunque en varios países sudamericanos circula además  la variante andina (lambda), que también preocupa mucho a la OMS. Esta apareció por primera vez en Perú en agosto de 2020.

La Organización Mundial de la Salud (OMS)  había clasificado a Delta como «una variante de interés”, pero el 15 de junio pasó a ser una «variante de preocupación”. Las mutaciones denominadas «preocupantes” son aquellas que, entre otras cosas, presentan mayor capacidad de contagio, producen una enfermedad más severa y son menos neutralizadas por anticuerpos generados por una infección o vacunación previa. (La OMS divide las variantes en dos tipos: las de «interés» y las de «preocupación». En estas últimas por el momento entran la británica alfa, la india delta, la brasileña gamma y la andina lambda (que se asocia con «tasas sustanciales de transmisión comunitaria en varios países», entre ellos, Perú, Chile, Argentina y Ecuador).

El virólogo alemán Felix Drexler recuerda que estas variantes, en general, surgen en lugares que son densamente poblados, y se caracterizan por una transmisión muy frecuente entre individuos que viven hacinados: «La variante Delta es una combinación de distintas mutaciones en la proteína de espiga. Eso se ve en Manaos y las favelas de Brasil, en los ‘slams’ de Ciudad del Cabo o en los centros urbanos de la India. En esas condiciones surgen variantes todo el día y a toda hora”.

Por esa razón, la aparición de un sublinaje denominado ‘Delta Plus’ no sorprende al virólogo de la Charité de Berlín, quien advierte que la cepa Delta podría seguir desarrollándose. «Ese es el riesgo, y ocurre lo mismo con todas las variantes. Estamos viendo que hay mutaciones que, al inicio, eran de una variante, como la Gamma (P.1), detectada en Brasil, o la Beta (B.1.351), detectada en Sudáfrica, siguen apareciendo en diversos linajes”, explica el Dr. Drexler.

Síntomas distintos

Los síntomas más comunes reportados por los pacientes con la variante Delta en el Reino Unido son dolor de cabeza, dolor de garganta y secreción nasal. «Los expertos ingleses apuntan a que parece más un resfriado común, y que no tendría, según los primeros datos, los síntomas clásicos del virus original, como tos o pérdida del olfato”, indica el virólogo alemán, pero advierte que, aunque los afectados no se sientan muy enfermos, pueden ser contagiosos y poner en riesgo a otras personas.

Un estudio de investigadores escoceses publicado por el medio científico británico The Lancet reveló que las personas infectadas con la variante Delta tienen casi dos veces más posibilidades de ser hospitalizadas que los infectados con la variante Alfa (B.1.1.7), identificada por primera vez en el Reino Unido. Asimismo, una investigación de PHE, una agencia del Departamento de Salud del Reino Unido, concluyó que la variante Delta está asociada con un 64% más de posibilidades de transmisión en el hogar en comparación con la variante Alfa.

Para el Dr. Drexler, sin embargo, todos estos resultados todavía son bastante preliminares, pues «todavía hay pocos datos”. Lo más probable hasta el momento, confirma el Dr. Drexler, es que la variante Delta es más transmisible.

Los virus utilizan diferentes técnicas para seguir infectando.

Y el caso de la covid-19 no es la excepción: está claro que hoy estamos lidiando con una enfermedad que se propaga mucho más fácilmente que la versión que surgió en la ciudad china de Wuhan a fines de 2019. El fenómeno se explica en parte por la aparición de variantes nuevas y mejoradas que se vuelven difíciles de contener.

Sobre lambda, la OMS llegó a la conclusión de que esta variante porta una serie de mutaciones que se sospecha podrían tener «implicaciones fenotípicas», como un posible «aumento de la transmisibilidad» o de la «resistencia a los anticuerpos neutralizantes» (los rasgos fenotípicos cuentan con rasgos tanto físicos como conductuales). Según el sitio especializado en ionternet –GISAID-, al 15 de junio esta variante estaba presente en al menos 29 países en el mundo, pero existe una elevada prevalencia particularmente en América del Sur.

En Chile, por ejemplo, su presencia ha aumentado rápidamente con el tiempo y hoy representa el 32% de los casos secuenciados y reportados en los últimos 60 días, según la OMS. Esto implica que lambda está circulando a tasas similares a la variante brasileña gamma (33%) y muy por encima de la británica alpha (4%). Y ahora le sigue desde hoy la variante Delta.