La Corte Suprema de Estados Unidos se negó este jueves a derogar la emblemática ley de salud del expresidente demócrata Barack Obama, lo que permitirá a millones de estadounidenses seguir contando con cobertura médica.

La decisión del máximo tribunal fue tomada por una mayoría de siete de sus nueve jueces.

La resolución, la tercera vez que decide sobre esta ley, se basó en un argumento jurídico según el cual Texas (sur) y los otros estados republicanos que presentaron el recurso no tenían base para hacerlo.

El presidente Joe Biden, calificó de «cruel» este último intento de los republicanos de anular una ley que resultó especialmente útil durante la pandemia de COVID-19.

En su forma original, el Obamacare obligaba a todos los estadounidenses, incluso los que gozan de buena salud, a comprar un seguro so pena de sanciones económicas y obligaba a las empresas a admitir a todos los clientes potenciales, independientemente de su estado de salud.

Esta reforma proporcionó cobertura sanitaria a 31 millones de estadounidenses que antes no la tenían, pero los republicanos siempre han considerado que la obligatoriedad del seguro es un abuso de poder del gobierno.

La Corte Suprema avaló la ley en 2012, dictaminando que las sanciones económicas podían considerarse impuestos y justificaban la intervención del gobierno.