El Consejo Permanente de la Organización de Estados Americanos (OEA) aprobó con 26 votos a favor, 3 en contra y 5 abstenciones –entre ellas Argentina y México- la resolución que condena la ola de detenciones de líderes opositores al gobierno de Daniel de Ortega y exige la liberación inmediata.

La sesión extraordinaria fue convocada por Chile, Brasil, Canadá, Costa Rica, Estados Unidos, Paraguay y Perú para discutir sobre la violación de derechos humanos en Nicaragua (leer en KRADIARIO) especialmente tras la retención de 13 dirigentes opositores, entre ellos cuatro precandidatos a la presidencia que buscaban competir contra su gobierno, es decir contra el Presidente Daniel Ortega, en las elecciones presidenciales del próximo 7 de noviembre.

Las naciones que rechazaron la resolución fueron Nicaragua, Bolivia y San Vicente y Granadinas.

El presidente Daniel Ortega de Nicaragua junto a la vicepresidenta, su esposa, Rosario  Murillo. Todo queda allí en familia.. Mientras que Argentina y México decidieron presentar un discurso conjunto explicando que preferían abstenerse respecto a la propuesta presentada por siete miembros de la OEA.

Por otro lado, la resolución exhorta a Managua a aplicar todas las normas internacionales que correspondan para la realización de elecciones libres y justas el 7 de noviembre. Lo que implica además que se autorice la presencia de observadores electorales de organismos internacionales.

Frente a esta resolución,  en Argentina hubo fuertes críticas contra el gobierno peronista de Alberto Fernández por abstenerse en la OEA. El expresidente Mauricio Macri criticó en su página de Twitter que “otra vez Argentina guarda silencio frente a violaciones a los DD.HH. En este caso absteniéndose de votar en la OEA la condena al régimen de Ortega”, como informa en su página web el diario “La Nación” de Buenos Aires.

Macri, que también tiene una mirada opuesta a la de Fernández en cuanto a lo que ocurre en Venezuela, advirtió: “Argentina miró para otro lado. El Consejo Permanente aprobó una resolución condenando la ola de arrestos que impulsó el presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, entre los que hay líderes de la oposición. La Argentina se abstuvo mientras 26 países condenaron los abusos del gobierno de Nicaragua”.

El antecedente de la Argentina con Venezuela

La decisión tomada por el Gobierno de Alberto Fernández mantiene la postura adoptada junto a México a fines de 2020, ante el principal cuerpo de la OEA , cuando la Argentina también se abstuvo de rechazar las últimas elecciones en Venezuela, y de condenar al régimen de Nicolás Maduro (ver foto abajo).

Argentina y México a través de un comunicado en conjunto pidieron respetar el principio de no intervención en los asuntos internos de las naciones, y se mostraron dispuestos a colaborar “constructivamente” en busca de una solución a la crisis política nicaragüense.

A la crítica de Macri se sumaron otros referentes de la oposición en Argentina como el presidente del interbloque de diputados argentinos de Juntos por el Cambio, Mario Negri, quien en su cuenta de Twitter calificó la decisión como “alarmante” y añadió: “La política internacional del Gobierno lleva a la Argentina al peor de los mundos. Primero decidieron hacer de cuenta que Maduro no violó los DDHH de miles de venezolanos. Hoy en la OEA evitaron condenar la persecución del régimen de Ortega a opositores en Nicaragua”.

El comunicado completo de Argentina y México

Para explicar por qué se abstuvieron, Argentina emitió junto a México un comunicado. Este texto señala la «preocupación por los acontecimientos ocurridos recientemente en Nicaragua» y específicamente por la detención de opositores.

La República Argentina y México, comprometidos con el respeto y la promoción de los derechos humanos desde una concepción integral dentro de la cual están contenidos los derechos civiles, políticos y electorales —además del inalienable valor de la igualdad y los derechos económicos y sociales—, manifiestan su preocupación por los acontecimientos ocurridos recientemente en Nicaragua. Especialmente, por la detención de figuras políticas de la oposición, cuya revisión contribuiría a que el proceso electoral nicaragüense reciba el reconocimiento y el acompañamiento internacional apropiados. Hemos sido testigos, en varios países de la región, de casos inadmisibles de persecución política. Rechazamos esta conducta.

No estamos de acuerdo con los países que, lejos de apoyar el normal desarrollo de las instituciones democráticas, dejan de lado el principio de no intervención en asuntos internos, tan caro a nuestra historia. Tampoco con la pretensión de imponer pautas desde afuera o de prejuzgar indebidamente el desarrollo de procesos electorales. En este contexto, no nos fue posible acompañar el proyecto de resolución puesto a consideración hoy en el Consejo Permanente de la Organización de los Estados Americanos (OEA). Es perentorio que la OEA retome el espíritu constructivo de su Carta. Agradecemos el esfuerzo negociador de algunos Estados miembros y hacemos un nuevo llamado a restablecer el diálogo interamericano.

Expresamos nuestra disposición plena para colaborar constructivamente. Estamos convencidos de que esta situación será superada por las y los propios nicaragüenses, resguardando la convivencia pacífica, la división de poderes, el respeto a las minorías, las garantías constitucionales y, en general, el pleno respeto de todos los derechos humanos.