El Senado de Estados Unidos confirmó la noche del lunes a la jueza conservadora que el presidente Donald Trump propuso para la Corte Suprema, una victoria para el mandatario a siete días de las elecciones en Estados Unidos.

El Senado votó por 52 votos a favor y 48 en contra la nominación de la jueza Amy Coney Barrett que va cimentar la mayoría que tienen los conservadores en el alto tribunal, que ahora será de seis contra tres.

Barrett tiene 48 años, y su nombramiento vitalicio como es la 115ª jueza del Tribunal Supremo de Justicia.

Barrett, una católica ferviente opuesta al aborto, cambiará la configuración del máximo tribunal que a partir de ahora contará con seis jueces conservadores de nueve, tres de ellos nombrados por el mandatario republicano Donald Trump. En la corte de nueve miembros se sientan también tres magistrados progresistas.

La nueva jueza `ha venido a llenar la vacante dejada por el fallecimiento en septiembre de la progresista Ruth Bader Ginsburg.

La magistrada podría participar en su primera audiencia a partir del 2 de noviembre, la víspera de las elecciones presidenciales. Por lo tanto, teóricamente le correspondería actuar en caso de que se examinen posibles apelaciones contra los resultados de la votación.

La Corte Suprema decide en Estados Unidos sobre los debates sociales más espinosos, desde el aborto hasta el porte de armas pasando por los derechos de las minorías sexuales.

Con la confirmación de Barrett asegurada, se esperaba que Trump lo celebrara con un acto de juramentación en la Casa Blanca. El juez Clarence Thomas tomará el juramento, dijo un alto funcionario de la Casa Blanca.

Trump celebra y Biden ofrece cambios en la justicia

El presidente Donald Trump celebró este lunes la entrada de la jueza conservadora Amy Coney Barrett a la Corte Suprema como un «día trascendental para Estados Unidos».

«Es un día trascendental para Estados Unidos, para la constitución estadounidense y para un estado de derecho justo e imparcial», indicó el mandatario en el jardín de la Casa Blanca antes de que Barrett jurara como jueza ante el magistrado del máximo tribunal Clarence Thomas.

El candidato presidencial demócrata, Joe Biden, con buenas posibilidades en las encuestas para ganar la elección presidencial, dijo que de ganar las elecciones, planea crear una comisión bipartidista para reformar la Suprema Corte de Justicia de Estados Unidos en medio de la politización de las nominaciones judiciales que calificó de «desastrosa».

Biden dijo en un programa de televisión que académicos liberales y conservadores dicen que hay espacio para hacer esa reforma tras las disputas políticas generadas por las designaciones de jueces.

 Biden se refirió a la Suprema Corte como “un fútbol político, en el que quien tenga más votos obtiene lo que quiera».

«Los presidentes vienen y se van. Los magistrados de la Suprema Corte permanecen durante generaciones», añadió.

Biden había mantenido hermetismo alrededor del tema, pero algunos demócratas han manifestado interés en aumentar el número de magistrados en la Corte Suprema.

Sus comentarios se conocieron poco antes de que un comité del Senado aprobase y pasase al plenario la propuesta del presidente Donald Trump de designar a la jueza conservadora Amy Coney Barret para integrar la Suprema Corte.

La Ley le permite al presidente de Estados Unidos hacer la nominación.