Mientras sigue sin haber acuerdo en el Congreso Nacional frente a la reforma de las pensiones en el Senado, los diputados aprueban en Comisión un segundo retiro del 10 por ciento de los fondos de las AFP. Esto ocurrió en la Comisión de Constitución de la Cámara por 11 votos a favor y 1 en contra (el voto del diputado UDI Jorge Alessandri.

Igualmente se aprobó en general el retiro para jubilados de renta vitalicia y la extracción forzosa para deudores de pensiones de alimentos.

En esta forma, en la reforma previsional, queda claro que el Gobierno no ha podido lograr un entendimiento con su sector respecto a la fórmula para distribuir el 6 por ciento de cotización adicional.

En esta forma y al final del día, el Gobierno enfrenta dos focos que complican las nuevas propuestas que quiere ingresar, mediante indicaciones, a la reforma previsional que se tramita en el Senado, donde ha permanecido estancada desde su aprobación a fines de enero en la Cámara Baja. La semana pasada se conoció que entre las iniciativas que maneja el Ejecutivo están un seguro de longevidad, la posibilidad de retiro del dinero de las AFP para los enfermos terminales e incluso un autopréstamo para la vivienda.

Pero el eventual avance del segundo retiro del 10 por ciento de ahorros previsionales y la fuerza que va ganando la idea que impulsa la diputada Pamela Jiles complican las intenciones del Gobierno, e incluso el ministro de Hacienda, Ignacio Briones, ha advertido que no será posible una reforma previsional  si se aprueba esa medida.

«De hacerse un segundo retiro, habrá 4 millones de personas que van a quedar sin fondos, y eso hace muy difícil que luego pueda haber una reforma a las pensiones, que es lo que realmente nos están pidiendo los chilenos», cuestionó hoy el ministro vocero, Jaime Bellolio.

En tanto, hay falta de entendimiento interno entre el Ejecutivo y Chile. Sobre la fórmula técnica y políticamente viable para distribuir la cotización adicional de 6 por ciento, el oficialismo apunta ahora a que todo vaya al ahorro invidividual, mientras la propuesta que se tramita actualmente fija la mitad a las cuentas personales y la otra a un fondo solidario. Según fuentes del Gobierno, esa situación ha retrasado el ingreso de las indicaciones. Asimismo, Bellolio, exhortó a que «aprobemos lo antes posible una reforma que permita que a los actuales pensionados se les aumente su pensión, también a quienes estén por pensionar. El Gobierno hace rato tiene un proyecto que esperamos la oposición, de una vez por todas, lo apruebe por el bien del país».

Radio Cooperativa destacó que declaraciones que causaron extrañeza en la oposición, porque a falta de las indicaciones comprometidas por el Ejecutivo, la reforma ha vuelto a ser puesta en tabla de la Comisión de Trabajo para avanzar en la tramitación con o sin las nuevas propuestas.

El senador Juan Pablo Letelier (PS), presidente de la la instancia, cuestionó que «ha quedado claro que en materia de pensiones el Gobierno no sabe lo que quiere, no logra ponerse de acuerdo con sus parlamentarios, están improvisando».

Por contraparte, «la oposición ha sido clara, queremos un nuevo modelo de pensiones, en el cual por un lado se cree un pilar de seguridad social sólido para el sistema, y por otro se termine con los abusos de las AFP”. El Gobierno pretende establecer una pensión básica universal que se acerque al salario mínimo.

En lo que respecta con el  segundo retiro de un 10% de los fondos de la AFP, presentada por la oposición, se pretende dar holgura económica a las familias chilenas para enfrentar la crisis generada por la pandemia, que ha llevado a un crecimiento del desempleo y las deudas a raíz de las restricciones sanitarias.

Esta segunda reforma fija las mismas condiciones que la primera, en forma de ingreso directo y único a los cotizantes del 10 por ciento de sus ahorros, gestionados por las Administradoras de Fondos de Pensiones (AFP).

Al igual que con el primer proyecto para retirar fondos aprobado en julio, el Gobierno se posicionó en contra de esta segunda iniciativa aludiendo a que terminaría perjudicando al sistema de pensiones.

El ministro de Hacienda, Ignacio Briones, reiteró esta mañana en Cooperativa que es «incompatible ir por una mejora a las pensiones y al mismo tiempo tomar medidas que las debiliten», ejemplificando que cada proceso de retiro «resta dos puntos de cotización», que es un tercio de lo que se propone en la reforma previsional (6 por ciento de cotización adicional).

En su intervención más tarde ante la Comisión, Briones señaló que aprobar esta propuesta supone un gasto permanente para el Fisco, que hasta ahora ha desembolsado siete mil millones de dólares para enfrentar los efectos de la pandemia.

Asimismo, emplazó al Parlamento, porque «ustedes asumieron un honorable compromiso de hacer un retiro por una sola vez, y aquí estamos».

La respuesta al ministro de la diputada Pamela Jiles, impulsora de la iniciativa, fue hasta claramente insolente «Briones me tiene podrida, me tiene chata. El nivel de crueldad e insensibilidad y provocación a las personas que siguen esta votación, me asombra y preocupa. Porque es la actitud de un gobierno que seguirá presionando a los parlamentarios y tengo que mencionar que este proyecto no va a llegar a puerto porque necesitamos a la derecha», subrayó.

También expuso ante la instancia la ministra del Trabajo, María José Zaldívar, reiteró que “los recursos están pensados para ser usados por una futura pensión, y estamos poniendo en riesgo las futuras jubilaciones».

Además, sostuvo que un razonamiento común para sustentar el retiro es: «‘¿Para qué voy a seguir ahorrando si mi pensión va a ser igualmente mala, y voy a tener que recurrir a los recursos del Pilar Solidario?'», respondiendo que «ante esa argumentación, lo que se tienen que plantear es que lo que estamos buscando es fortalecer el sistema previsional a través de un aumento de la tasa de cotización».

La secretaria de Estado también recordó que la situación del país en la actualidad es distinta a cuando se aprobó la primera iniciativa en julio, pues en torno a 400.000 personas ya han vuelto al trabajo, y que no sería una medida efectiva puesto que muchos ciudadanos se quedaron sin fondos tras el primer retiro.