Manifestamos nuestro decidido apoyo al proyecto de impuesto a los súper ricos, en actual tramitación en la Cámara Baja, por cuanto es una medida que apunta al necesario esfuerzo interno requerido para financiar parte de los costos de la crisis sanitaria y social, focalizándose en quienes realmente pueden hacer la contribución.

Hay un precedente legal a considerar en su tramitación. En efecto, en nuestro país ya existió un impuesto al patrimonio conforme a la Ley 17.073 del año 1968 y que estuvo vigente a partir del 1 de enero de 1969 hasta el año 1974 en que fue derogado. Consideramos que algunos de los conceptos, definiciones y antecedentes de contenidos esa ley, pueden servir como un buen antecedente y elemento de juicio, a tener presente en la tramitación y perfeccionamiento del actual proyecto en actual trámite.

Entendemos que el actual proyecto está en su segunda semana de tramitación y que es perfectible, es en este sentido destacamos algunos puntos:

  1. Patrimonio. Aclarar que se trata de patrimonio neto, esto es, activos menos pasivos.
  2. Umbral. Rebajar el monto umbral a por lo menos US$ 10 millones, lo cual afectaría a aproximadamente 4.000 personas, menos del 0,03% de la población adulta.
  3. Monto exento. Establecer el impuesto al monto por sobre los US$ 10 millones, en otras palabras, si alguien tiene US$ 20 millones, pagará por sólo por los US$ 10 millones restantes.
  4. Recaudación. Los cambios propuestos, estimamos, podrán generar una recaudación entre US$ 4.000 y US$ 5.000 millones.
  5. Cumplimiento. El proyecto debe contemplar fuertes sanciones para quienes en la declaración de patrimonio no reporten todos sus activos o inflen sus pasivos. Debe entenderse que este comportamiento es un acto ilícito y perjudicial para el país.

De esta forma, nos ponemos a total disposición de las y los parlamentarios, con el objetivo de fortalecer un proyecto que consideramos esencial dada las actuales necesidades financieras y el contexto de dramática desigualdad del país, acentuada enormemente por la crisis social y sanitaria.