Expertos entregan recomendaciones frente a un cambio paradigmático sobre cómo nos vamos a relacionar unos con otros.
‘El hombre es un ser de costumbres. Si bien ha sido muy compleja la vida de los chilenos en los últimos 5 meses, de alguna manera la gente se ha ido adaptando a esta nueva vida. Una vida en casa, con la familia, haciendo teletrabajo y muchos niños teniendo clases online en su hogar. Es una vida monótona, solitaria, lejos de muchos seres queridos, pero, por otro lado, segura y con escasa posibilidades de contagiarse’, dice Jessika Krohne Soletich (foto izquierda), psicoterapeuta, directora del Centro Psicología Global, sobre la vida de los chilenos que tras el confinamiento comienzan a salir.

Cada uno ha vivido la cuarentena a su manera y no ha sido simple, pero a estas alturas, en cierta forma, todos sabemos lo que nos espera durante el día, algo que en tiempos de paulatino desconfinamiento, seguramente cambiará.

‘Nos vamos a ver enfrentados a distintas realidades, como miedo, angustia, ansiedad, además de dificultades para salir de la casa. Por tanto hay que ser precavidos. Hay que asegurarse de estar convencidos de salir y que sea estrictamente necesario. Es importante considerar factores psicológicos, como no sentir miedo ni angustia cuando salgo. Hacerlo paso a paso. Es importante igual entender que puede haber retrocesos. Hay días en que puedo estar muy seguro y otros, muy inseguro. Es algo que va a tomar su tiempo’, dice Dominique Karahanian, académica de la Escuelas de Psicología de la U. Mayor.

Cambios en relaciones laborales, familiares y con amigos serán parte de este proceso. Karahanian sugiere ‘crear límites a priori. Esto es si voy a reunirme con alguien, decirle las condiciones para reunirnos, por ejemplo en un espacio abierto. Establecerlos antes de reunirse. Si sabemos que el otro no podrá contenerse de acercarse a tocarnos, es preferible evitar el encuentro y explicar la situación’.

La psicoterapeuta Jessika Krohne agrega, además, que hay que asumir que estaremos más ansiosos y recomienda aceptarlo, ‘normalizar esa ansiedad, asumir que es súper normal sentirla en un momento así y llevarla consigo en este proceso. Todo el mundo tiene la posibilidad y el derecho a estar ansioso, por la incertidumbre, el miedo, etc.’.

De vuelta al trabajo

Christopher Lathrop

Christopher Lathrop, Gerente Corporativo de Recursos Humanos de Nuevo Capital, trabaja en adaptar e implementar en Chile el sistema cíclico, llamado 10-4, creado en Israel, que propone que las personas trabajen en ciclos alternados de dos semanas, es decir, 10 días de cuarentena y otros 4 en modo presencial.

Para enfrentar el retorno a las oficinas, Lathrop recomienda:

-‘Escucha Activa’: La ansiedad, la preocupación frente a focos de contagio, sensación de inseguridad, entre otros, estará muy latente. La constante escucha y concientización sobre este proceso que estamos viviendo, que no será para siempre, pero que debemos enfrentar juntos como equipo, comunidad y sociedad, será relevante para hacer más llevadero este retorno.

-Siempre se recomienda que el retorno sea gradual, tanto por el aspecto sanitario como psicoemocional. Dado que el teletrabajo primó por más de 4 meses, un retorno de golpe puede afectar a la salud mental. Además, el hecho de volver a un esquema laboral diferente con distanciamiento físico, mascarillas, no poder saludarnos de cerca, etc., también puede afectar.

-Transmitir tranquilidad, confianza y seguridad: En este proceso, se debe mantener siempre informado a los colaboradores de las medidas sanitarias que se están implementando. Además de ayudarlos a entender que todos los protocolos son parte de un compromiso social que debemos asumir todos para erradicar la pandemia.

Si somos responsables y velamos por el autocuidado, será mucho más fácil perder el miedo a salir de nuestras casas.

Cinco pasos para transitar por la vida
La psicóloga Jessika Krohne Soletich resume en cinco indicaciones, la forma de enfrentar la vuelta a la calle y las actividades que formaban parte de la vida, previo a la pandemia.

1. Es importante tomar medidas para adaptarse al cambio. Estar preparados. Volver a organizarse con los tiempos y las rutinas: lo ideal es hacer un calendario con horarios claros. Eso ayuda mucho a disminuir la ansiedad.

2. Continuar con las medidas ‘saludables’ que se realizaron durante el confinamiento, mantener la convivencia familiar limitada y juntarse en grupos muy pequeños.

3. Limitar las salidas a paseos recreativos al aire libre y a los viajes que requiere la transición en términos laborales.

4. Es importante normalizar la ansiedad que se va a sentir después de estar tanto tiempo encerrado. Es fundamental aceptarla y verla como parte del proceso que estamos viviendo.

5. Pensar que esta situación que estamos viviendo es transitoria y si lo sobrellevamos bien, vamos a poder lograr nuevamente tener una vida habitual como antes.

Por último, Krohne afirma que ‘la ansiedad es el mecanismo que permite adaptarse a los nuevos escenarios. Por lo que sentirla ahora está dentro de lo esperado. También pueden aparecer otros cuadros psicológicos, como inseguridad, angustia e insomnio’.

(*) Diario La Segunda – martes 18 de agosto de 2020