No fue posible para el Gobierno de Sebastián Piñera cambiar el resultado anterior en la Cámara de Diputados frente a proyecto de retiro del 10 por ciento de los fondos que cada trabajador tiene depositado en sus fondos  de las AfPs.  Esta controvertida iniciativa fue aprobado por 95 a favor, 36 en contra y 22 abstenciones y debe pasar ahora al Senado.

Ninguna gestión, llamada o presión pudo impedir que diputados UDI y RN votaran otra vez a favor del proyecto de ley que perfora de lado a lado a La Moneda y a su coalición.

Ni las llamadas personales del Jefe de Estado, de sus ministros, de jefes de partidos y otras figuras, las denuncias que llegaron hasta las presiones, ni dos anuncios sucesivos del mismo Piñera para subir la apuesta consiguieron que todas y todos rechazaran, se abstuvieran, o por último no votaron.

Díscolos que reafirmaron hoy su desmarque y otros que se pasaron a su bando acusando “matonaje” y que “es violento cuando se ataca a los diputados diciendo que son populistas”, como reclamó Jorge Durán (RN), quien de abstenerse hace siete días pasó a votar a favor. Más de alguno sencillamente no contestó llamadas por teléfono ni mensajes y uno de ellos ni siquiera participa en el grupo de mensajería de la bancada UDI, lamentan allí.

Algunos rehusaron o se resistieron -en parte- por motivos que no tienen nada que ver con un bono de $500 mil a la clase media. Por ejemplo, entre los díscolos están los diputados UDI de la Región del Maule Celso Morales y Pedro Pablo Álvarez-Salamanca.

Los aún leales al gobierno en este trance reclaman desde la UDI y RN que los díscolos no están pagando ningún costo por su indisciplina. Y que, yendo solo un poco más atrás, La Moneda y Piñera tienen gruesas cuotas de responsabilidad cuando han cedido y hasta han salido en la misma foto con congresistas que han apoyado iniciativas que juzgan como inconstitucionales. Y como además no quieren encarar divididos el proceso constituyente, la cuestión es cómo aplicarle un torniquete a esta sangría.

Analistas opinan que es poco lo que se puede hacer y advierten que “el fenómeno de los díscolos es más bien un signo de deterioro de una coalición, sobre todo cuando se produce con mucha frecuencia.

La crisis del sector tiene varios focos de incendio por apagar. Uno es cómo los partidos pueden ponerle atajo a parlamentarios que probaron ser incontrolables y que hasta se negaron a contestar sus celulares.

La sala de la Cámara se ha convertido en un verdadero circo de celebraciones, especialmente de parte de la izquierda y exrema izquierda.

Este miércoles quedó demostrada la fractura abisal en la derecha gobernante que ayudó a aprobar el retiro por la pandemia de fondos de pensiones, pero no se logró la aprobación de la restitución de los dineros por parte del Estado que los afiliados de las AFP lleguen a retirar de sus cuentas.

Las denominadas “responsabilidades compartidas”, como ha dicho el ministro del Interior- se repartirán por igual o no entre el Presidente, su equipo político y la UDI, RN y Evópoli. Entre varios otros flancos, hay uno que revuelve a los dos primeros partidos: ¿Cómo evitar que algunos de sus diputados voten a su antojo en trances como éste? ¿Cómo alinearlos cuando sus razones son tan distintas, incluyendo ajustes de cuentas? ¿Cómo castigarlos para que no les salga gratis?, comentó el diario Las Tercera.

La sesión en la Cámara

Como definió emol.com fue «una apasionada y tensa sesión», en la cual se aprobó en particular el proyecto que permite el retiro del 10% de los fondos de pensiones de manera excepcional a causa de la pandemia. El Gobierno no logró convencer a todos sus diputados y un grupo dio su respaldo a la iniciativa cuadrándose con la oposición, permitiendo que ésta ahora avance hacia el Senado y continúe su tramitación.

Esto se consiguió luego de que se aprobara el artículo que permite el retiro de los fondos y que estos no estén sujetos al pago de impuestos con 95 votos a favor, 36 en contra y 22 abstenciones. Este punto requería 93 votos de aprobación. A diferencia de la votación de la semana pasada, donde nueve de Renovación Nacional y cuatro UDI respaldaron, ahora el escenario consideró cinco gremialistas y ocho de RN: Se sumaron esta vez Sandra Amar (UDI), Álvaro Carter (RN) y Jorge Durán (RN). Mientras que Miguel Mellado (RN), Pablo Prieto y Celso Morales cambiaron de opinión y se abstuvieron. Y los demás mantuvieron su posición de aprobación del miércoles pasado: Pedro Pablo Álvarez-Salamanca (UDI), Andrés Celis (RN), Eduardo Durán (RN), Ramón Galleguillos (UDI), Aracely Leuquén (RN), Erika Olivera (RN), Hugo Rey (RN), Leonidas Romero (RN) y Virginia Troncoso (UDI).

Luego la segunda votación, donde se establecía la creación de un fondo colectivo solidario, se rechazó al no alcanzar el quórum requerido (también de 93) con 83 votos, 43 en contra y 21 abstenciones. La decisión se tomó en medio de la crisis que se vive en el oficialismo luego de que hace una semana 13 legisladores de RN y la UDI apoyaran el texto en su idea de legislar. De ahí, tras varias reuniones encabezadas por el Presidente Sebastián Piñera, ayer él anunció un nuevo plan de apoyo para la clase media, buscando justamente convencer a los congresistas y evitar este traspié.

La violencia de anoche ¿Sigue hoy?

El subsecretario del Interior, Juan Francisco Galli, señaló este miércoles que se han presentado nueve querellas en contra de 40 personas involucradas en los hechos de violencia ocurridos anoche en la capital, manifestando su expectativa de que los tribunales decreten «medidas cautelares gravosas» ante estas situaciones. Según Galli, la noche del martes se produjeron 19 eventos graves que incluyen 60 delitos por los cuales resultaron 61 detenidos por saqueos, barricadas, desórdenes graves, ataques incendiarios a cuarteles policiales y daños a la propiedad pública y privada.

El ministro del Interior Gonzalo Blumel llama a todos los actores políticos a condenar los hechos de violencia de anoche: «Quien no lo haga se va a hacer cómplice», dijo.

Cacerolazos, barricadas e incidentes se registraron en diversas regiones en la previa a la votación del retiro del 10% 621 «Condenamos estos hechos de violencia», dijo Blumel, y por lo mismo, esperamos que los tribunales de justicia decreten medidas cautelares gravosas, prisiones preventivas en los casos de saqueos», comentó. Así indicó que la idea es «dar señales nítidas a la ciudadanía y evitar que estos hechos vuelvan a repetirse», añadiendo que «nada tienen que ver manifestaciones y demandas legítimas con los hechos de violencia ocurridos en la jornada de ayer, ninguna demanda justifica la violencia que vimos en la jornada de la noche de ayer y en la madrugada de este día». «No vamos a aceptar que estos hechos de violencia pretendan amedrentar los procesos democráticos que se están llevando adelante, por lo tanto, vamos a seguir adelante con las acciones judiciales y esperamos medidas cautelares gravosas para quienes resulten responsables para dar señales claras a la ciudadanía de que estos hechos son inaceptables», acotó. A su juicio, resulta «doblemente inaceptable que personas en época de pandemia, estando en toque de queda realicen los hechos que presenciamos ayer».

Igualmente el ministro de salud, Enrique Paris, en su informe diario sobre la pandemia, condenó enérgicamente este miércoles los desórdenes y la violencia que se registraron anoche en distintos puntos del país y remarcó que para enfrentar el coronavirus «necesitamos unidad». «Para responder a este desafío necesitamos unidad, más que nunca responder como hermanos a esta gran responsabilidad que nos convoca a todos ante este escenario de pandemia, donde queremos cuidar la vida y la salud de las personas».

¿Represalias?

Como comentó la portavoz de La Moneda Karla Rubilar en  Canal 13 habría al parecer una  clara correlación entre lo que se vota en el Congreso y lo que le gusta la gente o a ciertas personas,  como las de anoche que  salieron a las calles a cometer delitos y acciones violentas. Esto indica que «lo que se estaría instalando en Chile sería una amenaza de  si el Congreso vota de una manera que a ciertas personas no les gusta, eso puede terminar en hechos de violencia».

Los empresarios

El presidente de la Confederación de las Producción y el Comercio (CPC), Juan Sutil, abordó esta mañana el debate en torno a permitir que afiliados puedan retirar el 10% de sus fondos de pensiones y así paliar los efectos de la pandemia en una entrevista en Radio Infinita.

El presidente de la CPC se defendió de las críticas de parte de la oposición en que acusan al mundo empresarial de falta de «autocrítica» tras una carta publicada en el diario El Mercurio titulada «Aún es momento de rectificar el rumbo», en la que 15 empresarios de todos los tamaños, entre ellos Sutil, aseguran que de aprobarse el retiro de fondo provocaría «un golpe probablemente irreversible» al sistema de protección social, señalando que «nuestra sociedad no se merece que este sea el comienzo del fin, ni que los errores de unos pocos, dañen seriamente las posibilidades de progreso de las familias chilenas». «No me pueden pedir que nosotros los empresarios, que tenemos un rol distinto, nos hagamos cargo de las políticas públicas que hubo exactamente a partir del año 89 con el retorno a la democracia».

Subrayó que “la función de la empresa es trabajar, generar empleo, desarrollo, contribuir de buena forma a las políticas públicas, y no es función de la empresa hacer política partidista».