El ministro de Hacienda Ignacio Briones habló sin ningún tapujo y prácticamente describió la tragedia económica que veremos en Chile después de que pase la pandemia: nos vamos a encontrar en un punto de salida muy abajo, muy golpeado, con alto desempleo, con empresas que van a haber quedado en el camino, con otras que van a estar en la cuerda floja, con pérdida de ingreso significativa de las familias, con un aumento de la pobreza» Esto lo dijo al entregar este jueves la tradicional cuenta pública.

Se mostró optimista frente al acuerdo nacional que propuso el Presidente Sebastián Piñera esta semana para echar a andar un plan de reactivación económica en la fase posterior al coronavirus; ¿septiembre, octubre o noviembre?, esto aún no se sabe. En todo caso, según él, la recepción en la oposición ha sido buena. “Creo que se empiezan a ordenar factores que sugieren que hay una posibilidad de lograr un acuerdo nacional”, señaló.

“En una cancha acotada y que tiene que ver con el cómo va a haber un paraguas de seguridad y permanencia en el tiempo, siempre con mucha flexibilidad”, señaló el ministro, remarcando que en esta plataforma «pareciera haber una alta posibilidad de acercar posturas».

Recordó que este gran acuerdo que se propone, tiene como foco inicial atender a tres ejes: el primero de ellos tiene que ver con la reactivación de la economía y el rescate al empleo, el segundo, en tanto, la atención a los más vulnerables y por último la sostenibilidad fiscal.

Dijo además que “la reactivación no va a ocurrir sola y va a requerir de políticas públicas”, de allí que reiteró la importancia “de tener un énfasis y un acuerdo en que una prioridad nacional sea la reactivación económica y el empleo”. Esto va a suponer una batería de propuestas “bien audaces” para lograr la reactivación en el 2021.

Por otro lado, y más concretamente sobre el contexto macroeconómico, Briones si bien aseguró que el escenario base de Hacienda -que sugiere una contracción de 2% en 2020- se mantiene por ahora, sí reconoció que la crisis del Covid-19 causó un deterioro mayor a lo esperado.

Briones dejó la puerta abierta para extender por más meses el Ingreso Familiar de Emergencia, sosteniendo que es mala idea gastar toda el dinero ahora pues «aún queda mucho por navegar».

El desempleo mayúsculo

Por otra parte, la ministra del trabajo, entrevistada con Radio ADN no descartó que en Chile se  vuelvan a crear empleos de emergencia” como ocurrió en la dictadura de Pinochet.

Dijo que los datos de la encuesta del Centro de Microdatos de la Universidad de Chile –que revelaron un 15,6% de desempleo en marzo en el Gran Santiago– entregan «una foto que es bastante distinta a la que debemos tener hoy en el país tras dos meses de intensos efectos sanitarios». En ese sentido, señaló que la cifra de abril «no debiera variar significativamente», por lo que no descartó implementar nuevas medidas. “A lo mejor el horizonte que veíamos de término de esta crisis se alarga”, admitió.

Ella prevé que la ley de protección del empleo debería influir en la próxima cifra, al ser una alternativa distinta a la desvinculación. Por otra parte, explicó que «las actividades productivas donde se emitieron más cartas de despido (comercio, construcción, alojamiento y alimentación) son las que se acogieron en masa a la suspensión del empleo».

«Durante el mes de marzo, nosotros como Ministerio dimos a conocer que se habían recepcionado casi 300 mil cartas de despidos y que en abril la cifra había sido cerca de 240 mil», agregó.

La secretaria de Estado recordó además que la Ley de Protección del Empleo «tiene un horizonte de 6 meses por el coronavirus» y que podría extenderse, lo que se traduce en una disminución de los ingresos de los trabajadores. En ese sentido, no descartó la opción de poner en práctica instrumentos que permitan darle trabajo a la gente.

«Tenemos que empezar a pensar en instrumentos que nos van a permitir darle trabajo a quienes lo han perdido (…). Necesitamos que todos aquellos empleadores que pueden mantener la cadena de pago y produciendo, lo sigan haciendo», dijo.

Finalmente, señaló que «así como tenemos la Ley de Protección al Empleo, tenemos el Ingreso Familiar de Emergencia, tenemos la entrega de alimentos, tenemos que seguir profundizando en otro tipo de mecanismos e ir diseñando nuevos instrumentos en la medida que nos estamos dando cuenta que las necesidades aumentan y que a lo mejor el horizonte que veíamos de término de esta crisis sanitaria se alarga y tenemos entonces que entregar mecanismos y herramientas para la crisis que es social, económica y laboral».

El Colegio Médico

Izkia Siches, presidenta del Colegio Médico

Una mesa de economistas contratados por el Colegio Médico confeccionó un plan económico que ya se le hizo llegar al Gobierno.

El documento se denomina “Política Fiscal y Apoyo a las Familias en la Pandemia” y fue elaborado por el ex presidente del Banco Central, José De Gregorio; el exministro de Hacienda, Rodrigo Valdés, además de los economistas Sebastián Edwards, Claudia Martínez, Andrea Repetto y Claudia Sanhueza.

La propuesta fue ya presentada en la Mesa Covid-19, encabezada por el ministro del Interior, Gonzalo Blumel.

Entre las materias más destacadas del documento figuran la utilización del saldo del Fondo de Estabilización Económico y Social (Fees) a fines de marzo -que calculó en US$12.000 millones o 5% del PIB- como marco de referencia para definir lo que se podría gastar durante los próximos 18 meses.

Respecto del monto propuesto, explican que “esta cifra es cuantiosa, pero al estar acotada dentro de un horizonte de año y medio, no es una cifra irresponsable. Para formarse una idea sobre la magnitud del programa, los recursos alcanzarían para ampliar los programas actuales de transferencias desde el 60% al 80% de los hogares en vulnerabilidad”.

El documento explica que trabajar con este horizonte claro, permite terminar con gran parte de la incertidumbre, así como también ayudaría a que el “proceso legislativo sea más rápido y fluido”. Y en el caso de que el escenario sea más benigno, se podrían reorientar los recursos de este programa.

Los economistas del Colegio Médico argumentan que la implementación financiera de esta propuesta de marco fiscal debe ser pragmática. “Dependiendo de las condiciones de los mercados, se debe aprovechar las oportunidades de endeudamiento. La cifra que proponemos, equivalente al saldo del Fees en marzo, es un punto de referencia y un ancla que nos da el monto disponible que, eventualmente, y de ser necesario, podría gastarse para paliar la pandemia. En la práctica, los nuevos desembolsos se pueden financiar ya sea girando de este fondo y/o aumentando el endeudamiento. También hay espacios para racionalizar otros gastos”. Esto, en la práctica son acciones que ya ha estado implementando el gobierno.

Bonos a familias

Los economistas calculan que se podría gastar, cada mes y en promedio, US$670 millones por encima de lo ya comprometido, y que se podrían financiar paquetes de ayuda importantes a las familias, los cuales deben ser estables mientras dure la etapa de contención de contagios. “Los beneficios deben mantenerse en una fracción fija del salario mientras dure la contención de contagios. Un 60% del salario permite a las familias del tercer quintil financiar sus gastos más necesarios”, señaló el informe.

En ese punto, plantean que los trabajadores formales deben acceder a los recursos que dispone el seguro de cesantía, de acuerdo con los mecanismos dispuestos en la Ley de Protección del Empleo.

Y a continuación planteó que las familias,  cuyos ingresos son mayormente informales y aquellas que no tienen acceso al seguro de cesantía, “deben recibir apoyo estatal”. “Los recursos propuestos permiten financiar bonos de $300 mil al mes para familias de cuatro integrantes. Se debería cubrir al 80% de los hogares más vulnerables según el Registro Social de Hogares”, agregó el informe.