El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, negó en las últimas horas que su gobierno esté vinculado con un supuesto complot para derrocar al mandatario de Venezuela, Nicolás Maduro, como aseguró el mismo en Caracas tras conocerse incursiones marítimas supuestamente estadounidenses contra territorio venezolano, a pesar que se habrían registrado ataques armados desde el mar contra territorio venezolano y, según las autoridades venezolanas hubo ocho muertos y una decena o más detenidos en 48 horas (2 de ellos veteranos militares de EE UU).

«Acabo de ser informado», declaró Trump este martes a periodistas en los jardines de la Casa Blanca. «No tiene nada que ver con nuestro gobierno», agregó.

Maduro expuso el lunes a dos estadounidenses detenidos por una fallida «invasión» por mar a Venezuela como «miembros de la seguridad» de Trump. Se trata de Luke Denman, de 34 años, y Airan Berry, de 41, según el gobernante, que mostró sus pasaportes y demás documentos por la televisora estatal. En todo caso, la información ha sido muy clara, al menos en cuanto a nombres de detenidos porque según otras fuentes, como el diario Las Américas de Miami,  aparecen figuran en la lista de arrestados como Jordan Goudreau, un veterano de guerra estadounidense y jefe de SilverCorp, quien aparece como el líder u organizador de la fallida invasión;  como también figura como implicado directo  el oficial disidente venezolano, Javier Nieto. También identifica a uno de los combatientes como el «comandante Sequea”, quien podría ser Antonio Sequea, aparentemente detenido por las autoridades venezolanas durante los operativos de las últimas horas.

El mismo lunes la Fiscalía acusó al líder opositor Juan Guaidó de contratar a «mercenarios» con fondos de Venezuela bloqueados por sanciones de Washington, a fin de emprender el intento de «invasión».

Esa presunta tentativa fue denunciada hace poco más de un año después de un intento fallido de Guaidó de guiar una sublevación de militares contra Maduro, a quien considera un «usurpador».

El ejército es el principal apoyo del gobernante venezolano, que también es respaldado por China, Rusia y Cuba.

Según el gobernante chavista, que mostró por la televisora estatal los pasaportes y demás documentos de los dos detenidos de nacionalidad estadounidense. Poco antes, la fiscalía venezolana había acusado al líder opositor Juan Guaidó de haber contratado «mercenarios” para emprender un intento de «invasión”.

Maduro mostró los pasaportes de ambos estadounidenses, tarjetas de identificación como veteranos militares, así como carnets de SilverCorp, una empresa que, según Venezuela, está vinculada con el intento de ataque. El mandatario chavista también mostró «material de guerra de Estados Unidos y Colombia», cascos militares y equipos de comunicación. Otras 11 personas fueron detenidas en una segunda embarcación que se acercaba a la costa de Aragua.

El régimen de Venezuela aseguró que detuvo a un venezolano que trabajaba para la DEA (Administración para el Control de Drogas de Estados Unidos), durante el operativo, pero esta entidad oficial estadounidense (considerada siniestra en algunos países latinoamericanos)  negó este martes cualquier implicación en los sucesos ocurridos en Venezuela el domingo y el lunes, que el régimen de Nicolás Maduro ha catalogado de «invasión».

«La Administración no estuvo implicada de manera alguna en los sucesos de este fin de semana», dijo el servicio de prensa de la DEA a la agencia rusa Sputnik.

El domingo, el dirigente de la ilegítima Asamblea Nacional Constituyente, Diosdado Cabello, dijo que al menos ocho «terroristas» murieron y dos fueron detenidos –incluido un supuesto ciudadano venezolano que trabajaba para laDEA, durante un intento de «invasión marítima» de territorio venezolano procedente de Colombia.

«Una de las personas detenidas manifestó ser funcionario de la DEA. Participó en operaciones de la DEA en América. Es venezolano, dijo Cabello.

La versión del régimen fue ratificada luego por Néstor Reverol, ministro de Interior y Justicia, quien denunció que el domingo 3 de mayo en la madrugada frustraron una supuesta «invasión marítima»contra  Venezuela. Los presuntos «terroristas» intentaron llegar a Venezuela con lanchas rápidas y fueron interceptados por las autoridades en las costas del estado Vargas, específicamente en La Guaira, al norte de Caracas.

Reverol agregó que ocho personas murieron y dos fueron detenidas, entre ellos un agente de la DEA.

Ayer, lunes, el régimen había informado de la detención de otras ocho personas que pretendían incursionar a Venezuela en las costas del estado Aragua, al oeste de Caracas, y que guardarían relación con los hechos del domingo. Entre los detenidos se encontraba el exmilitar Antonio Sequea, a quien el régimen cataloga de líder de la operación para «invadir» a Venezuela; Adolfo Baduel, hijo del exministro de la Defensa, Raúl Baduel; así como a dos estadounidenses.

Otras fuentes, también publicadas por El Universal de Caracas y en El Nacional, señalan como líder de la operación al  exboina verde Jordan Goudreau (Foto izquierda), quien reside en Florida y quien habría reconocido el lunes que estaba trabajando con otros dos hombres en una misión lanzada el día anterior con la que se pretendía “liberar” a Venezuela. Goudreau se adjudicó la responsabilidad de la operación del domingo.

Los estadounidenses arrestados por la dictadura venezolana fueron identificados por Goudreau como Luke Denman y Aaron Berry. Los tres fueron desplegados en Irak y Afganistán por el ejército estadounidense.

Goudreau dijo que los hombres formaban parte de una supuesta misión llamada “Operación Gedeón” lanzada el domingo antes del amanecer en la que se pretendía llegar en botes a una playa cerca del puerto de La Guaira.

El fiscal general Tarek William Saab dijo que han arrestado a 114 personas sospechosas de participar en el intento de ataque y que buscan a 92 más.

El régimen venezolano acusa a Colombia y a Estados Unidos de organizar y realizar el ataque con el fin de derrocar a Maduro.

Tanto las autoridades estadounidenses como las colombianas han desmentido las acusaciones.