La pandemia paralizó la economía mundial tras agotarse la capacidad de almacenamiento del otrora “oro negro” que este lunes cerró en el mercado bursátil con un menos (-) 37,63 dólares el barril lo que significó una caída del 305% para el petróleo intermedio de Texas(WTI).

En esta forma la pandemia de coronavirus paralizó la economía mundial al agotarse la capacidad de almacenamiento de petróleo en el mundo y especialmente en Estados Unidos.

Esto ocurre – cotización en valores negativos –  por primera vez desde que hay estadísticas. El centro de la preocupación que explica este hecho insólito es el temor de los comerciantes o vendedores del producto que la demanda caiga a niveles extremos debido a la pandemia del coronavirus.

Los contratos futuros del WTI para mayo, que expiran mañana, se cotizaban por debajo de los 0 dólares a menos de una hora del cierre de las operaciones en Nueva York, en una jornada sin precedentes para el crudo de referencia en Estados Unidos.

En un mercado saturado, los tenedores de contratos para mayo -que expiran el martes al cierre- deben encontrar compradores para el petróleo físico lo antes que puedan. Pero como las reservas están casi al límite en Estados Unidos, deben bajar al mínimo los precios para colocarlos.

El barril de crudo WTI, que se intercambiaba a 60 dólares por unidad a inicios de año, se hundió por completo este lunes y terminó la jornada en (menos) -37,63 dólares.

La caída de la demanda de petróleo como consecuencia de la crisis del coronavirus y las dificultades para almacenar todo el excedente llevaron el barril de Texas a comprarse a un precio de -6 dólares.

Al inicio del día, el WTI había empezado cotizándose en torno a los US$18 pero durante la jornada  el desplome llegó a situarse a US$-37,63.(en negativo, algo sin precedentes).

La caída fue impulsada por una cuestión técnica en el mercado de petróleo, que se comercia con su precio futuro y el vencimiento  de  los contratos para mayo.

Los operadores buscaban deshacerse de esos contratos. Arrastrado por el WTI, especialmente en la última parte de la sesión de este lunes, el petróleo Brent (referencia en Europa y el resto del mundo) para entrega en junio cayó un 8,90 % hasta los US$25,58.

A su vez el crudo del mar del Norte, de referencia en Europa, concluyó la jornada en el International Exchange Futures con un descenso de 2,50 dólares respecto a la última negociación, cuando cerró en 28,08 dólares.

Análisis de la BBC

La situación se explica por el exceso de oferta en el mercado y las dificultades para almacenar los altos excedentes provocados por la fuerte caída de la demanda causada por la paralización de la economía por la crisis del coronavirus.

Y es que los confinamientos ordenados por muchos gobiernos para tratar de contener la pandemia han aniquilado la demanda de crudo.

Los principales exportadores – la Organizaciones de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) –  y aliados como Rusia ya acordaron reducir la producción de petróleo en una cantidad récord.

En Estados Unidos y en otros lugares, las empresas productoras de petróleo tomaron decisiones comerciales para reducir la producción. Aún así, el mundo tiene más petróleo crudo del que puede usar.

Y no se trata solo de si podemos usarlo. También es si podemos almacenarlo hasta que las cuarentenas se alivien lo suficiente como para generar una demanda adicional de productos derivados del petróleo.

Los depósitos se están llenando rápidamente en tierra y mar. Se necesitará una recuperación de la demanda para dar la vuelta al mercado y eso dependerá de cómo se desarrolle la crisis de salud.

Habrá más recortes de suministro a medida que los productores del sector privado respondan a los bajos precios, pero es difícil ver una escala suficiente para tener un impacto en el mercado.

Otro factor

La industria petrolera ha venido lidiando con los desacuerdos entre dos de los principales productores, Arabia Saudita y Rusia, que no es miembro de la OPEP, y su virtual guerra de precios.

A principios de mes la Organización de Países Productores de Petróleo y sus aliados (OPEP+) acordaron una reducción de la producción de alrededor de un 10%.

El acuerdo constituyó el mayor recorte de producción jamás pactado por las potencias petroleras, pero para algunos analistas incluso eso resultó insuficiente.

La OPEP pronostica ahora que la demanda de crudo descendería en torno a 20 millones de barriles por día en abril. En el conjunto del año, la demanda se reducirá en 6,91 millones de barriles por jornada.

La crisis se agravó después de que Arabia Saudita, miembro de la OPEP, lanzara una guerra de precios con Rusia, que no es miembro de esta organización.

Los dos países pusieron punto final a la disputa a principios de este mes aceptando, junto con otros Estados, reducir la producción en casi 10 millones de barriles diarios para impulsar los mercados afectados por el virus.

«Los futuros del WTI de mayo están experimentando ventas masivas, ya que expiran mañana. Todos los inversores que no quieran entrega física necesitan vender el contrato de mayo antes de su vencimiento. Además, no hay compradores físicos para este contrato ya que las capacidades de almacenamiento en EE.UU. han alcanzado su máximo», explicó el gestor de Vontobel AM, Michel Salden.

La semana pasada, la Agencia Internacional de la Energía (AIE) calificó 2020 como «el peor año de la historia para el petróleo» y se refirió al presente mes como «abril negro».