Wuhan, la ciudad china donde se originó el virus corona está quedando ahora desierta después que este martes las autoridades levantaron definitivamente la prohibición de abandonar la ciudad, en la que quedaron atrapados en las primeras semanas de enero cuando estalló el brote epidémico.

Así miles de personas se precipitaron ya en la noche del martes a la estación de trenes de Wuhan.

Las restricciones impuestas hace más de tres meses impidieron que la ciudad fuera abandonada por precaución sanitaria. Wuhan tiene 11 millones de habitantes.

Este paso fue definido como “clave” para poner fin a la crisis sanitaria en China.

«Wuhan ha perdido mucho en esta epidemia y la gente ha pagado un precio muy alto», decían este miércoles algunos habitantes de la ciudad china, agregando que «ahora que se levantó el confinamiento, creo que estamos todos muy felices».

El gobierno espera que unas 55.000 personas abandonen la ciudad china, confinada desde el 23 de enero.»¡Hace 77 días que estaba encerrado!» exclamó un hombre de la provincia cercana de Hunan, a quien el confinamiento lo pilló en Wuhan.ubei y la capital provincial Wuhan fueron las más afectadas por la pandemia que dejó oficialmente 81,000 casos en China y más de 3.300 muertos. En el epicentro de la pandemia murieron más de 2.,500 personas en los hospitales.l origen en Wuhan  ha esparcido la pandemia por todo el mundo y ahora hay ya 1.224.374 casos confirmados y 66.503 muertos.

El nuevo coronavirus apareció en esta urbe a finales de 2019. Muchos de los casos parecían vinculados a un mercado de mariscos que vendía animales silvestres.

Las autoridades del Partido Comunista están acusadas de ocultar inicialmente el brote y de dar al principio una respuesta lenta para frenar su propagación, y muchos ponen en entredicho los números reportados dada la virulencia y la rapidez con que se ha propagado en países como Italia, España o Estados Unidos que presentan cifras de muertos y contagiados muy superiores a las chinas.

El martes, fue la primera vez en meses que China informó que no hubo ningún deceso vinculado con la COVID-19. No obstante, las autoridades temen una nueva ola de contagios de personas procedentes del extranjero -en particular chinos que regresan a casa- así como la invisible amenaza de los casos asintomáticos.