El «brexit» ya parece tener la vía libre tras lograr el primer ministro Boris Johnson, este jueves, la mayoría absolutra en la Cámara de los Comunes en Londres.

En el poder desde julio pero en minoría en el Parlamento, Johnson había corrido el riesgo de convocar comicios anticipados en diciembre, un mes oscuro y frío poco propicio a atraer a los británicos a las urnas. Era una apuesta arriesgada, pero para él era la correcta.

Así quedó con una mayoría de 365 escaños (39 por encima de la mayoría absoluta) lo que le ha permitido resolver de inmediato y definitivamente la cuestión del Brexit, abriendo de par en par las puertas para la salida del Reino Unido de la Unión Europea (UE) el 31 de enero.

Sin embargo a Johnson se le ha complicado el panorama tras el aplastante triunfo de los independentistas en Escocia, que le ha originado una cuestión igual de complicada que el brexit.

La jefa del gobierno escoces y líder del partido nacionalista SNP, Nicola Sturgeon, aseguró este viernes que con los buenos resultados de la elección  y el apyo recibido  va a pedir oficialmente otro referéndum a la mayor brevedad posible para independizar a Escocia del Reino Unido , pero Johnson ya le respondió al decirle que cuando le llegue la carta la rechazará con una nota que diga “devolver al remitente”. El conflicto está abierto y puede llegar a dominar toda la legislatura.

El recuento final de escaños –365 conservadores, 203 laboristas, 48 del SNP, 11 liberales, 1 Verde, 8 del DUP, 7 del Sinn Fein, 4 del Plaid Cymru galés, dos del Partido Social Demócrata del Ulster (SDLP) y uno del Partido de la Alianza norirlandés, el resto independientes–.

Los nacionalistas escoceses exigen otra consulta, porque el país quiere seguir en la UE y Londres se lo impide, y un Johnson reforzado responde que ni hablar.

La impresionante victoria electoral de anoche para el SNP renueva, refuerza y fortalece el mandato que tenemos de las elecciones anteriores para ofrecer al pueblo de Escocia una opción sobre su futuro», dijo, tras obtener 48 de los 59 escaños para Escocia del parlamento británico.

El primer referéndum de independencia de Escocia en 2014 arrojó un «no» a la separación, con un 55% a favor de permanecer dentro del Reino Unido. Luego, Escocia se opuso a la retirada de Gran Bretaña de la Unión Europea en el referéndum de 2016.

Sturgeon insiste en que el triunfo de Johnson, que ratifica el Brexit que votaron los electores hace tres años, no afecta a Escocia.