El expresidente de Bolivia, Evo Morales, llegó este jueves a Argentina donde «se quedará como refugiado», informó el nuevo ministro argentino de Relaciones Exteriores, Felipe Solá.

Morales, quien estaba asilado en México tras su renuncia a la presidencia de Bolivia el pasado 10 de noviembre, llegó a Buenos Aires en horas de la mañana y pidió asilo, tras visitar Cuba. Lo hizo un día después de la desaparición del ex Presidente derechista Mauricio Macri del escenario político argentino.

«Vino para quedarse y se quedará como refugiado», dijo el canciller argentino.

En palabras de Solá al canal de noticias local TN, «un refugiado es una persona que se encuentra fuera de su país por temores».

«Él se siente mejor acá que en México, que está lejos, y sus dos hijos están acá” en Argentina, explicó el canciller Solá.

Este podría ser la fase preparatoria o el primer paso de un plan de  Morales para retornar a Bolivia y volver a la política nacional activa con intenciones, como objetivo final, hacerse elegir nuevamente Presidente del país altiplánico.

La presidenta interina actual de derecha Jeanine Áñez.

En esta estrategia Morales ha evaluado el vacío de poder que se ha producido en Bolivia tras su renuncia y la asunción, días después, de Jeanine Áñez, senadora opositora, quien asumió el poder en calidad de presidenta provisional.  Hay que destacar en este punto que Morales es el líder del partido político más poderoso de Bolivia, el Movimiento al Socialismo (MAS).

¿Por qué abandonó México? El asilo es una medida de seguridad para resguardar la vida de Evo Morales, porque si le pasa algo sería muy grave para el país y la verdad que en este sentido el político no se sentía seguro en Ciudad de México, donde sufrió algunos incidentes en su contra. Aparte de esto en Buenos Aires estará mucho más cerca de Bolivia. Morales ha manifestado siempre que volverá a su Patria a pesar que se debilitó en términos de legitimidad, bajando del 60 al 40 por ciento, perdiendo parte importante de la clase media que lo apoyó en varias elecciones.

Esto implica unas elecciones, con la participación de todos y en ese caso el MAS va a ser la primera o segunda fuerza.

La otra vía es la del gobierno provisional de los Comités Cívicos, que quieren subir al poder para procesar y juzgar a los dirigentes del MAS. Son los llamados juicios de responsabilidades, que buscan proscribir al  socialismo para que no pueda participar en elecciones, lo que es difícil y poco probable.

El MAS es una constelación de organizaciones sindicales y territoriales y cada una de ellas tiene autonomía de acción. Por eso hay choques entre ellas.  Es el único partido con presencia nacional en los últimos 20 años, con votaciones que han llegado al 60% y con mínimos de 40%.

Es imposible que Evo Morales se vaya de la política y todo lo contrario, volvería según algunos analistas para seguir el esquema de “repetición del plato” que se está dando en América del Sur como ha ocurrido ahora en Argentina con el kirchnerismo de la vicepresidenta Cristina Fernández o como Lula da Silva en Brasil que ya ha recuperado su libertad y se enfrenta al Gobierno de Bolsonaro  o lo que ocurrió con Lenin Moreno en Ecuador que de vicepresidente en el Gobierno de Rafael Correa, pasó a la presidencia del país, pero  colocándose en oposición a su antiguo líder socialdemócrata, quien en la práctica lo nombró candidato. Sin embargo este se derechizó y la última crisis fue en gran parte por esta situación, porque abandonó al sector social y a la gente de más bajos recursos.

Lo mismo pasa en Bolivia, pensar a Evo por fuera del poder es imposible, posición que podría recuperar desde una figura secundaria, para volverse a encumbrar a la Presidencia.