En el Mar de Drake, el más peligroso del mundo, con una profundidad de 3,2 a 4 kilómetros y un fondo rocoso, es donde cayó el avión Hércules C-130 de la Fuerza Aérea de Chile con 38 personas abordo, entre tripulación y pasajeros. Ver el video adjunto. Este mar es el cruce obligado de los buques que viajan desde el continente americano a la Antártida (820 kilómetros), que era también el destino de vuelo que tenía el avión militar chileno siniestrado.

La Antártida no es un país: no tiene gobierno ni población indígena y como tal, no pertenece a ningún estado del mundo, pero hay siete que aseguran tener soberanía sobre diferentes áreas: Argentina, Australia, Chile, Francia, Noruega, Nueva Zelanda y el Reino Unido.

El comandante en jefe de la Fuerzas Aérea de Chile (FACh), Arturo Merino, informó este jueves que descartan encontrar supervivientes en el accidente del avión militar siniestrado el lunes.

Comandante en jefe de la FACH, Arturo Merino, aparece en la foto cuando fue nombrado por el Presidente Sebastián Piñera.

Después de hallar en la víspera los primeros restos materiales de la aeronave, el general de la FACh confirmó que la búsqueda llevó a dar también con restos humanos, a los que todavía es necesario realizar peritajes forenses para confirmar que se trata de los pasajeros.

Sin embargo, «las condiciones» en las que se han hallado los restos humanos en el mar de Drake, entre Chile y el continente helado y cuyas aguas están consideradas unas de las más turbulentas del planeta, llevaron a las autoridades a concluir que es «prácticamente imposible que existan sobrevivientes a este accidente aéreo», agregó Merino.