Foto de portada: Trump con embajador ante la UE Gordon Sondland

El embajador de EE UU ante la Unión Europea, Gordon Sondland, terminó finalmente de destapar la olla en el caso ucraniano que afecta directamente al  presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en la investigación del “impeachment” contra el mandatario en la Cámara de Representantes en Washington.

El diplomático llegó al comité de Inteligencia de la Cámara Baja entregando un testimonio explosivo de alto grado, condicionando la ayuda militar de EE UU a Ucrania, ofrecida al presidente de ese país (telefónicamente) Volodymyr Zelenski, con la condición de que su gobierno anunciara públicamente la apertura de las investigaciones  en torno a la empresa gasística Burisma, para la que trabajó el hijo de Joe Biden, potencial rival electoral de Trump en el 2020, y la supuesta injerencia electoral ucraniana en el 2016.

El embajador dijo que en un comienzo no comprendió la relación e implicancias entre la amenaza de cortar la ayuda, la empresa para la que trabajo el hijo de Biden y las elecciones presidenciales en EE UU fijadas para noviembre de 2020,  pero cuando lo comprendió tomó la decisión de declarar ante los representantes en EE UU. Dio como explicación además que él no se dio cuenta de la irregularidad porque no relacionaba a la empresa Burisma con los Biden.

Sondland es el primer testigo de la investigación del impeachment que no sólo implica directamente a Trump en el tema, sino fue también un actor fundamental de las presiones para intentar que el gobierno ucraniano abriera las investigaciones que el presidente le requería.

“Seguíamos las órdenes del presidente”, aseguró Sondland, que ha confirmado que la apertura de investigaciones por parte del presidente Volodymyr Zelenski formaba parte de un intercambio de favores a cambio de una visita a la Casa Blanca y, más adelante, de la entrega de 391 millones de dólares en ayuda militar a Kíev, aunque él sólo se percató de la condicionalidad más adelante, porque el Presidente nunca le dijo ni una palabra sobre esta «irregularidad».

Agregó que también el secretario de Estado, Mike Pompeo (izquierda), “estaba al corriente” y apoyaba la estrategia, basada en las direcciones que recibían del abogado del presidente, Rudy Giuliani (derecha junto a Trump), al igual que el exconsejero de Seguridad Nacional, John Bolton y otros altos cargos del Departamento de Estado y el Consejo de Seguridad Nacional. También el vicepresidente Mike Pence estaba al corriente de lo que estaba ocurriendo. La idea de que las relaciones con Ucrania pasaran no por el Departamento de Estado sino por el abogado del presidente, a él y a otros les pareció “inadecuado” y “problemático”, dijo ante los representantes.

Sondland testificó hace unas semanas a puerta cerrada ante los legisladores y días después, cuando trascendió el testimonio de otros testigos, envío una rectificación escrita al Congreso para informarles de que había recordado algunos detalles más de los hechos sobre los que se le interrogó.

Joe Biden, es un potencial rival electoral demócrata de Trump en el 2020, y la supuesta injerencia electoral ucraniana en el 2016, una de las mayores irregularidades cometidas por el Mandatario en su actual período de Gobierno, le pueden afectar fuertemente.

La corrección de la declaración ha caído como una bomba. A diferencia de otros testigos, Sondland no es un diplomático de carrera ni un empleado público sino un aliado de Trump, un empresario de la hotelería que fue nombrado embajador por el presidente después de donar un millón de dólares a su campaña electoral en en 2016. “Casi no conozco a ese caballero”, aseguró Trump después de que trascendiera su nuevo testimonio, a pesar de que poco antes lo había llamado “un gran hombre”.

El origen de este impeachment es una llamada telefónica que hizo Trump a a Zelenski desde la Casa Blanca el 25 de julio de este año  que fue detectada y grabada por los servicios de inteligencia estadounidenses. Según los demócratas, en esta llamada Trump condicionó los objetivos de la política exterior de Estados Unidos a sus intereses personales y políticos.