El canciller chileno, Teodoro Ribera, dijo desde Medellín, Colombia, donde participa en la Asamblea General de la Organización de Estados Americanos (OEA) que rechazaba tajantemente cualquier tipo de participación de Chile en un intento de golpe de Estado contra el presidente constitucional venezolano Nicolás Maduro, denunciado esta semana.

«Son alucinaciones», declaró, subrayando que el interés del Gobierno del Presidente Sebastián Piñera es conseguir una «transición pacífica» en ese país sudamericano.

El  ministro venezolano de comunicación, Jorge Rodríguez, puso el tema sobre la mesa al insistir en la responsabilidad de Chile, Colombia y Estados Unidos en un presunto intento de golpe de Estado en contra de Nicolás Maduro. Desde Medellín, el canciller Ribera  señaló que las afirmaciones de la autoridad venezolana «yo creo que son alucinaciones. Nosotros no participamos en un golpe de Estado», afirmó en una entrevista con Radio W.

En el caso de Venezuela «lo único inhumano es lo que hoy día vive el pueblo venezolano», dijo Ribera y  agregó que «nosotros creemos primero que hay que ayudar a la oposición venezolana y a las autoridades que están vinculadas al Presidente Encargado Juan Guaidó (líder opositor), para que logren mayor musculatura, mayor unidad, mayor capacidad de asumir compromisos de reconstrucción a futuro. Pero nosotros no estamos vinculados a un golpe de Estado, nosotros queremos una transición pacífica en Venezuela», enfatizó.

En el fondo, en este sentido es la política también que defendió el anterior canciller Ampuero, quien acompañó al Presidente Sebastián Piñera a la frontera entre Colombia y Venezuela, a comienzos de año, para participar en la entrega de ayuda humanitaria a ese país, lo que terminó en un gran fracaso,  un fracaso político también para Piñera y el presidente Iván Duque de Colombia.

La versión de Maduro

El régimen de Nicolás Maduro denunció un supuesto nuevo intento de asesinarlo y sacarlo del poder por la fuerza que ha sido frustrado por sus fuerzas de seguridad. «Hemos revelado, desmantelado y capturado a una banda fascista de terroristas que planearon un golpe de Estado contra la sociedad y la democracia venezolana. Han sido capturados, tras las rejas, con pruebas claras después de seguir a este grupo de delincuentes», dijo Maduro en una transmisión televisada.

Más temprano su ministro de Comunicación, Jorge Rodríguez, había señalado en una rueda de prensa que el plan supuestamente involucraba un ataque en la sede del Servicio Bolivariano de inteligencia, Sebin, para liberar al general Raúl Isaías Baduel, exministro de Defensa que fue arrestado por acusaciones de corrupción en 2009 luego de haberse distanciado de Hugo Chávez y de su proyecto político, por lo que se le ha considerado un preso político. La apuesta de los conspiradores, según Rodríguez, era que el militar asumiera el poder.

El funcionario chavista mostró vídeos tomados de forma secreta durante conversaciones de los supuestos conspiradores, entre los que, aseguró, están el líder opositor Juan Guaidó y líderes políticos de Chile, Colombia y Estados Unidos. Según su versión, el plan incluía asesinar a Maduro y a otros dirigentes como Diosdado Cabello, presidente de la Asamblea Nacional Constituye, el parlamento paralelo aliado del chavismo.

El pasado viernes, horas antes que la alta comisionada de Derechos Humanos de la ONU, Michelle Bachelet, abandonara el país, fueron detenidos sin órdenes judiciales cuatro oficiales de la Fuerza Armada Nacional, los coroneles retirados de la Aviación Miguel Castillo Cedeño y Francisco Torres Escalona; el capitán de corbeta, Rafael Acosta Arévalo; el general de brigada de la Aviación, Miguel Sisco Mora, director del Servicio Autónomo del Aeropuerto del Estado de Aragua; y dos funcionarios del Cuerpo de Investigaciones Científicas Penales y Criminalísticas (Cicpc), los policías José Valladares y Miguel Ibarreto. Sus familiares denunciaron las desapariciones en vídeos o testimonios escritos e indicaron que los hombres fueron capturados por personal del Sebin en distintas zonas de Venezuela.