Hechos insólitos con muertes que podrían haberse evitado si se hubiesen tomado a tiempo las precauciones necesarias: uno en Brasil y el otro en Indonesia.

Entre los anuncios del presidente  brasileño  Jair Bolsonaro, cuando estaba en campaña presidencial,  prometió que permitiría que cada barasileño pudiese ser portador de hasta cuatro armas de fuego para combatir la delincuencia.  Tras la matanza insólita e inédita de esta semana en Brasil, al mejor estilo de los pistoleros estadounidenses, nada se ha sabido sobre lo que piensa ahora el  Presidente sobre esta violencia inusual.

¡Conmoción en Brasil!, ha sido el titular de muchos medios. Ocho muertos en Suszano, en la región metropolitana de Sao Paulo,  cinco,  estudiantes, dos académicos y  un cuidador de autos.

Los atacantes eran dos que la  policía identificó como exalumnos del colegio donde abrieron fuego. Los tiroteos en escuelas son inusuales en Brasil y aún no se sabe el motivo del ataque. Los críticos del gobierno señalaron que este episodio ocurre justo cuando el presidente Jair Bolsonaro ha buscado eliminar restricciones para que los civiles puedan comprar y portar armas.

El avión etiope: segunda gran tragedia

Los datos del modelo Boeing Max 8

Se suponía que iban a ser unas vacaciones familiares de ensueño, pero todos murieron: Un abuelo inmigrante ansioso por pisar tierra africana en la que había estado hacía treinta años; una madre decidida a mostrarles a sus hijas canadienses su lugar de origen; y dos adolescentes que estaban enloquecidos de alegría con la idea de ver animales en un safari en Kenia.

Y todo ocurrió por viajar entre Canadá e Indonesia en un avión calificado como “la nave del horror”. Todos iban a bordo del Boeing de la Ethiopian Airlines que se estrelló el 10 de marzo dejando un saldo de 157  muertos y supuestamente debido a una falla de computación que controlaba el despegue del aparato.  “No estoy molesto, sino devastado; perdí a toda mi familia”, dijo Manant Vaidya, de 41 años, cuyos padres, hermana, cuñado y dos sobrinas, que vivían en Canadá, murieron en el accidente en el que también perdieron la vida personas de veinticinco países, entre ellos Kenia, Etiopía, China y Estados Unidos.

 Ya habían visitado Alaska, México y Hawái, y estaba ansiosos por mostrarles a sus hijas Mombasa en Kenia, donde había nacido cuando su padre trabajaba ahí, hacía décadas.

El avión de la muerte: un Boeing 737 Max 8

Algunos pilotos dicen que la nariz de este tipo de avión “tiende a caer”, también dicen que no se han recibido los entrenamientos adecuados. En cuanto a la tragedia del domingo, continúa la difícil evacuación e identificación de los restos humanos en la zona del siniestro

Boeing, la multinacional estadounidense aeronáutica, planea emitir un aviso de seguridad a las aerolíneas que operan con los modelos 737 Max 8 en respuesta a las pesquisas iniciadas tras el accidente de la compañía de bajo coste Lion Air, que se estrelló en el mar de Java (Indonesia) con 189 personas a bordo el pasado 29 de octubre. El aviso alertará de “lecturas erróneas en el sistema de control durante el vuelo” con el que la compañía advertirá a los pilotos con el objetivo de que sigan un procedimiento establecido para afrontar el problema. Sin embargo las autoridades aeronáuticas de Francia y Reino Unido dijeron que aún no habían recibido ninguna comunicación.

Así la tragedia de Ethiopian Airlines marca el segundo accidente fatal en cinco meses que involucra al nuevo modelo de avión Boeing. La aerolínea etíope informó que el  Boeing 737 MAX 8 de su flota, con 157 pasajeros y tripulación  se estrelló poco después de despegar de Adís Abeba, Etiopía, con rumbo a Nairobi, Kenia.

Los muertos por causas no aclaradas en el equipamiento de este avión cobran ya 346 vidas humanas.

Aunque no hay pruebas de vínculos entre los dos incidentes, las coincidencias han asustado a los pasajeros en todo el mundo, y han llevado a la suspensión de vuelos de la mayoría de los aviones 737 MAX de Boeing, al tiempo que han hundido la cotización del mayor fabricante de aeronaves del mundo.

Es posible que la investigación se centre en un sistema antibloqueo automatizado que baja el morro del avión.