El Departamento de Seguridad Nacional (DHS, en inglés) de Estados Unidos ha extendido hasta el 2 de enero de 2020 el amparo migratorio del Estatus de Protección Temporal (TPS) para los beneficiarios de El Salvador, Nicaragua, Haití y Sudán. La decisión fue adoptada este jueves.

El DHS amplió el TPS para los nacionales de países centroamericanos y Sudán hasta el 2 de enero de 2020. Según datos de septiembre pasado, actualmente hay más de 436.000 inscritos en el TPS en todo el país, de los cuales aproximadamente el 90 % son de El Salvador (262.000), Honduras (86.000), Haití (58.000) y Nicaragua (5.000).

El TPS es un programa migratorio creado en 1990 con el que Estados Unidos concede permisos de forma extraordinaria a los ciudadanos de países afectados por conflictos bélicos o desastres naturales.

En los últimos años, los beneficiarios del TPS han visto cómo su permiso se renovaba de manera automática por períodos de 18 meses, pero el Gobierno del presidente, Donald Trump, decidió revaluar las condiciones que justificaron la concesión del programa.

En consecuencia, en el último año, el mandatario ordenó a los beneficiarios del TPS -unos 263.000 salvadoreños, 86.000 hondureños, 58.000 haitianos, 5.300 nicaragüenses y un millar de sudaneses- que preparasen “su salida” de EEUU o buscasen una alternativa migratoria legal.

En la notificación, el DHS explicó que su decisión se produce “para garantizar el cumplimiento continuo del mandato judicial previo de la Corte de Distrito de EEUU para el Distrito Norte de California”.

En octubre pasado, un juez de ese tribunal bloqueó el cese del TPS ordenado por el Gobierno para Sudán, El Salvador, Nicaragua y Haití.

El caso de Honduras, que queda fuera de esta resolución del DHS, lo lleva la misma corte, junto al de los receptores de TPS de Nepal, en una causa separada de la anterior.

Organizaciones que protejen a los inmigrantes en EE UU aplaudieron la medida y que esperaban que la decisión del DHS no “ralentice” los esfuerzos del Congreso para proteger permanentemente a estas comunidades que afrontan un riesgo inminente como resultado de las acciones de la Administración de Trump”.