En una reunión un día antes del mensaje de Guaidó, la secretaria de Estado de EEUU le dijo a su homólogo español que se preveían “acontecimientos importantes”.

El apoyo de EE UU a la autoproclamación de Juan Guaidó como presidente de Venezuela está siendo clave para el reconocimiento que ha tenido en casi todo el continente americano. Pero el presidente de EE UU, Donald Trump, sabía que Rusia iba a apoyar a Nicolás Maduro y necesitaba que la Unión Europea se inclinara hacia su lado de la balanza.

Por eso, tanto la embajada de EE UU en España como miembros de la Casa Blanca han presionado para que España y también Portugal hicieran que la UE reconociera a Guaidó como presidente, tal y como ocurrió el último jueves.

Sin embargo, el ministro español de Exteriores y Cooperación, Josep Borrell, (foto izquierda) advirtió este viernes que los países de la Unión Europea (UE) mantienen una posición “absolutamente dominante” de rechazo a que se produzca una intervención militar extranjera en Venezuela ante la crisis política que vive el país.

“Está muy claro, después de mi intervención en las Cortes (españolas) y las declaraciones que hemos hecho en todo momento, que España no apoyaría y estaría en contra de una intervención militar extranjera”, indicó Borrell a la prensa tras participar en una reunión informal de ministros de Exteriores de la Unión Europea en Bucarest, Rumania.

“Creo que ésta es la posición absolutamente dominante en el Consejo” de la UE, recalcó.

En su reunión, los ministros abordaron la situación en Venezuela, aunque no consensuaron una posición común para reconocer como presidente interino al presidente de la Asamblea Nacional venezolana, Juan Guaidó, principalmente por el rechazo de Grecia e Italia.

Guaidó, que se proclamó presidente interino de Venezuela el pasado 23 de enero, declaró en las últimas horas en la cadena estadounidense CNN, tras una pregunta sobre si se mostraría abierto a recibir ayuda militar de EEUU, que tal paso no sería deseable, pero evitó rechazar de plano esa opción.

“Aquí en Venezuela estamos haciendo todo lo posible para presionar, para que no tengamos que llegar a un escenario que nadie desearía tener”, dijo Guaidó a la CNN.

Borrell dijo no conocer esa manifestación de Guaidó: “No la conozco, no la voy a juzgar; el señor Guaidó tiene sus opiniones, yo lo que les digo es la actitud española”.

El ministro explicó que este jueves habló por teléfono con el consejero de seguridad nacional estadounidense, quien “ha entrado en contacto con varios países”, y con el que comentó la situación en Venezuela.

“Hay que tener mucho cuidado con estos temas de las intervenciones militares”, consideró.

El presidente de Venezuela (hasta ahora oficial) Nicolás Maduro dirigiéndose  “al pueblo de EEUU” advirtió del brazo de numerosos militares (ver foto de portda) declaró: “Si intervienen militarmente en Venezuela  tendrán un nuevo Vietnam”.

Sobre los Estados de la UE que no apoyan reconocer a Guaidó, Borrell dijo que “hay algunos países, dos países, que tienen sus reticencias no en que la Asamblea Nacional tome el liderazgo de la convocatoria de elecciones”, sino sobre las “condiciones” en las que actúa el presidente de la Asamblea.
Ese aspecto para España está claro: “En condición de presidente interino de la República”, zanjó.

Preguntado por si EE UU ha pedido a España romper todo diálogo con Maduro, afirmó que “no me consta”, aunque reconoció que Washington ha pedido a varios países “que se proceda a un reconocimiento días atrás”.

Borrell insistió en que España “no está haciendo seguidismos” de EEUU y que el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, “fijó un plazo” (de 8 días para que se convocaran elecciones en Venezuela), un ultimátum que “se va a mantener” (vence el próximo lunes), una actitud a la que se han sumado “otros muchos países más”.

Preguntado por si EE UU está molesto por que la UE vaya a impulsar un grupo de contacto para respaldar unas elecciones libres en Venezuela, Borrell dijo que “hay muchos países que no ven con buenos ojos que la UE cree este grupo de apoyo”.

De hecho, según publica El País, el 22 de enero, un día antes de la autoproclamación de Guaidó, la subsecretaria de Estado estadounidense para el Hemisferio Occidental, Kimberly Breier, se reunió con el secretario de Estado de Cooperación y para Iberoamérica español, Juan Pablo de Laiglesia, que visitaba Washington y le anunció que se preveían “acontecimientos importantes” en Venezuela, aunque según este periódico no se dieron más detalles de lo que iba a ocurrir.

El trabajo después del embajador de EE UU en España, Duke Buchan III, se ha centrado en evitar que España formase el grupo de diálogo que pretendía recuperar los canales de comunicación con Nicolás Maduro y en que la UE reconociera a Guaidó directamente como presidente legítimo.

El propio ministro de Exteriores, Josep Borrell, aseguró en el Congreso que “tenemos mucha presión, no les voy a decir de quién, pero se lo pueden imaginar, para que votemos en contra de la creación de este grupo”.

Durante esta semana desde que Guaidó saltara a la palestra ha habido muchos contactos con Buchan III y Borrell en los que EEUU siempre le ha trasladado su posición y su presión para evitar darle el mínimo respiro a Maduro.