Por Walter Krohne

A pesar del desastre económico y humanitario que afecta a Venezuela, con una inflación pronosticada para este año de 10.000.000%, el hambre, la falta de trabajo, las escasas o nulas posibilidades humanas para progresar y crecer y la huida de miles de venezolanos que buscan refugio por el mundo,  el presidente Nicolás Maduro, asumió hoy un nuevo período presidencial que debería extenderse hasta el 2025.

“Han pretendido convertir una toma de posesión formal, protocolar, legal, constitucional y pacifica en una guerra mundial contra nuestro país como locos, descocados, enloquecidos andan los gobiernos satélites del imperialismo norteamericano presionando. Yo les digo a nuestro pueblo, siempre allá ellos con su desesperación y locura, y acá con nuestro amor paz y visión de futuro”, dijo Nicolás Maduro en su discurso en la ceremonia de juramento efectuada en el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) de Caracas.

Frente a la cruda realidad socio-económica y política, el régimen chavista se ha ido ganando muchos detractores,  encabezados por Estados Unidos, pero a pesar de todo, también  tiene  aliados, como son dos potencias mundiales:  Rusia y China.

Igualmente Turquía figura entre los aliados actuales de Venezuela. A pesar de las diferencias geopolíticas y la distancia, el presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, es una figura popular en Turquía. Tiene fieles seguidores turcos en las redes sociales y la gente en Turquía le presta mucha atención a sus opiniones sobre política internacional. Maduro visitó Turquía tres veces durante 2017 y 2018 y se reunió con su homólogo turco, Recep Tayyip Erdogan. Sus intercambios amistosos también se han visto reflejados en acuerdos económicos. Erdogan y Maduro firmaron una serie de acuerdos en 2017 que van desde la cooperación comercial hasta la seguridad, incluyendo negocios agrícolas.

Esta situación internacional permite clasificar al conflicto venezolano como un punto mundial de posibles conflictos, porque bajo esta realidad y condiciones pueden originarse enfrentamientos entre las  grandes potencias como ha ocurrido ya en numerosas ocasiones  en la historia, y recordemos por ejemplo  el  de Cuba en 1962, en el marco de la guerra fría,  que puso frente a frente a Estados Unidos y a la entonces Unión Soviética por el despliegue de esta última en la isla caribeña de misiles balísticos de alcance medio.

Tras recibir las credenciales de parte de Delcy Rodríguez, presidenta de la ANC, Nicolás Maduro saludó a sus partidarios y aliados.

Maduro, a pesar de la oposición del Grupo de Lima (13 estados) , ha logrado mantener algunos aliados en la región latinoamericana, como son el presidente de Bolivia Evo Morales,  el de Nicaragua Daniel Ortega, el de Cuba Miguel Díaz–Canel y el de El Salvador Salvador Sanchez Cerén

Igualmente aparece como aliado fuera de la región el régimen de Anatoli Bibílov en Osetia del Sur (un territorio  no reconocido como país por las Naciones Unidas que está ubicado en el Cáucaso Sur o Transcaucasia y que fue parte de la hoy ya desaparecida Unión Soviética.

Más al noroeste de Venezuela,  en México, su  nuevo presidente  Andrés Manuel López Obrador  invitó a Nicolás Maduro a su toma de posesión el 1 de diciembre pasado y  ha adoptado una postura más amigable respecto de su relación con el gobierno de Caracas, a diferencia de su predecesor Enrique Peña Nieto, aunque en el Parlamento mexicano la figura de Maduro fue duramente atacada y rechazada y calificada de “dictador”.

Potencias que lo apoyan y base militar

Sin embargo, en el mundo de la gran política, Rusia sigue siendo un firme aliado y el presidente Vladimir Putin expresó su apoyo a Maduro en  una reunión en diciembre en Moscú. Un año antes, Rusia aceptó reestructurar unos 3.000 millones de dólares en préstamos para evitar que Venezuela incumpliera su pago.

El punto que causó gran preocupación mundial fue el anuncio del  gobierno de Vladimir Putin de instalar una base militar en La Orchila, una pequeña isla venezolana ubicada a 200 kilómetros al noreste de Caracas, lo que fue interpretado como una respuesta de Moscú a la decisión del Presidente estadounidense Donald Trump de retirarse del Tratado de las Fuerzas Nucleares de Rango Intermedio, aparte del interés ruso de defender al régimen venezolano de las amenazas de Estados Unidos.

Shamil Garayev, experto militar ruso sostuvo que la idea de Moscú es incluir a Venezuela en misiones de aviación de largo alcance.

El periódico ruso Novaya Gozeta  escribió que “nuestros bombarderos estratégicos no solo no tendrán que regresar a Rusia cada vez, sino que también no necesitarían reabastecimiento aéreo de combustible en misiones de patrullaje en las Américas”.

Aparte de Rusia, Venezuela también recibió apoyo financiero de China y tras una visita de Maduro a Pekín en septiembre, habría conseguido préstamos por  5.000 millones de dólares.

Apoyo de algunos gobernadores

En Venezuela mismo, los gobernadores leales al chavismo, descritos de esa manera debido a su apoyo a las políticas revolucionarias del ya fallecido  Hugo Chávez, expresaron en una conferencia de prensa que respaldan a Maduro. Héctor Rodríguez, gobernador del estado de Miranda, denunció a los críticos de Maduro e instó a la oposición del país a que “reconsidere” sus críticas contra el líder, calificado también como “dictador”. Aun así, la reelección de Maduro ha recibido una condena generalizada en gran parte del mundo por haber sido calificada de fraudulenta.

Los países del Grupo de Lima —una organización de trabajo multilateral conformada por naciones latinoamericanas (13) y Canadá, que se formó para encontrar una solución pacífica a la crisis en Venezuela— anunciaron que no reconocerán la legitimidad del nuevo periodo presidencial de Maduro, habiendo propuesto que el líder venezolano le entregara el poder a la Asamblea Nacional con el fin de restaurar la democracia. Sin embargo este  organismo legislativo  ha sido prácticamente anulado por Maduro y reemplazado por la Asamblea Nacional Constituyente (ANC). El Tribunal Supremo de Justicia declaró a la Asamblea Nacional en desacato por lo que las decisiones allí tomadas son consideradas nulas y Maduro no rinde cuentas a estos diputados y parte de sus funciones han sido entregadas a la ANC presidida desde el 19 de junio del 2018 por Diosdado Cabello, antiguo dirigente chavista.

Para Maduro el Grupo de Lima es manejado por Estados Unidos y llamó “cártel”  a los integrantes, advirtiendo anoche en un discurso que  tomará medidas enérgicas contra el bloque.

Ataques a Piñera y Macri

En su mensaje, el mandatario bolivariano dedicó un momento a comparar sus resultados electorales con los de Sebastián Piñera y Mauricio Macri, a quien definió como “el señor destructor de Argentina”. Maduro argumentó que en las elecciones de mayo fue votado por el 67,8% del electorado, frente al 26,5% del argentino y 26,5% de Piñera.

Luego en una conferencia de prensa se refirió así a Piñera:  “El pichón de Pinochet, Piñera en Chile, que se las da de un gran líder, fracasado también y en su segundo periodo peor que nunca, repudiado por el pueblo chileno. No ha cumplido un año y ya tiene 68% de la opinión pública chilena en contra, fue electo con un 26,5% de los votos, un 9% menos que este muchacho que está aquí de los barrios (venezolanos) . Yo no soy un magnate como Piñera, soy un obrero que ama a su país”.

Esta reacción de Maduro llega luego de que los 13 países del Grupo de Lima prohibieran el ingreso a sus territorios a miembros y allegados del régimen chavista.

El canciller colombiano Carlos Trujillo confirmó que los gobiernos de Argentina, Brasil, Canadá, Chile, Colombia, Costa Rica, Guatemala, Guyana, Honduras, Panamá, Paraguay, Perú y Santa Lucía,  se unieran el lunes a la propuesta peruana de no permitir el ingreso a sus territorios de personas vinculadas al régimen venezolano.

A estas medidas, señaló Trujillo, se sumarán la elaboración de listas de “personas naturales y jurídicas” con las que entidades financieras de cada país no pueden operar y la evaluación de préstamos por parte de organismos internacionales a los que pertenezcan los países del bloque.

Emigración venezolana

La crisis en el país caribeño ha generado un éxodo que, según cifras de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), supera los tres millones de venezolanos.

De ese total, dos millones y medio se encuentran entre Colombia, Perú y Ecuador, la mayoría en los dos primeros países, que hasta el momento concentran a más de un millón y medio de venezolanos.

La Unión Europea

Entre los detractores mundiales, opositores o críticos del régimen de  Venezuela está la Unión Europea (UE), en  ella los integrantes hispanolusitanos americanos, España y Portugal.

La UE volvió a pedir esta semana la realización de nuevas elecciones presidenciales en Venezuela al no reconocer los comicios de mayo en los que se impuso Maduro por considerar que no fueron “libres ni justos”.

Así, la portavoz comunitaria de Exteriores, Maja Kocijancic, recordó que el Consejo de la UE dejó clara su posición sobre la situación venezolana en diversas oportunidades a lo largo del pasado año. El Consejo “consideró que las elecciones presidenciales en Venezuela no fueron libres ni creíbles”, puntualizó.

Aseguró que la UE “pide nuevas elecciones, al igual que “se respete a la Asamblea Nacional, se libere a todos los presos políticos y se cumpla el Estado de derecho, los derechos humanos y las libertades fundamentales”.

Sin embargo, Maduro insistió hasta el final, hasta la ceremonia de juramento de hoy que iba a jurar el cargo para “cumplir la voluntad popular” expresada en su triunfo electoral.