El Chile de Rueda, no rueda

Por Gonzalo Mingo Ortega

Todo lo anterior es para contextualizar a quién enfrentábamos en este amistoso. Si siempre nos costó ante Costa Rica, ¿por qué esta vez iba a ser distinto?

Estos encuentros ante selecciones que, en el papel, parecen abordables o fáciles, son los más peligrosos para Chile. Siempre he sostenido que perder ante Brasil, Argentina, Francia o Alemania, es lamentable, pero no terrible; nuestros rivales a vencer siempre son como el del partido que estamos comentando, o como ante quienes jugamos el próximo martes en Temuco, Honduras: una derrota ante estos sí que sería terrible y preocupante.

El retroceso que tuvimos el viernes en Rancagua, es grande. Chile no jugó a nada, y si en el equipo nacional alguna idea o algún esquema de fútbol había, en esta oportunidad se les olvidó. La Roja lució totalmente desdibujada y a ratos los jugadores mostraban cierta impotencia y desesperación. Jugadores de muy bajo rendimiento, como Isla y Junior Fernández tuvieron una actuación para el olvido. Los dos primeros goles Costa Rica los “facturó” en el área chica, teniendo Chile la defensa más alta de la historia del fútbol chileno, con dos “torres” que son Roco (1.91 mts) y Maripán (1.93 mts), más Vegas (1.84 mts) y Pulgar (1.87 mts). ¿Cómo puede ser que le lleguen a las mismas “barbas” a Jhonny Herrera? Le remataron cuatro tiros al arco y le hicieron tres goles…

El balance de Reinaldo Rueda es muy malo, teniendo presente que ha jugado nueve amistosos, con tres triunfos, tres empates y tres derrotas y con una diferencia de -2 goles. Dinamarca ha sido el rival mejor ubicado (10°) en el rankig FIFA, que ha enfrentado Chile en la “era” del colombiano; Costa Rica figura en el 37° y el próximo rival, Honduras, está en el 62°. Saquen ustedes sus propias conclusiones.

Este par de partidos amistosos partieron mal, desde los hombres convocados a las desatinadas declaraciones del técnico Reinaldo Rueda, que más pareciera querer irse que quedarse. Citar a Esteban Paredes parece un despropósito, salvo que lo quieran premiar por algo que no sabemos: el “tanque” no necesita de estos premios, para qué exponer así a un jugador con una trayectoria brillante.

Pero lo peor fue la defensa irrestricta de Junior Fernandez y de Angelo Sagal. El técnico, en conferencia de prensa, dijo: “mientras yo sea el técnico de Chile, estos dos jugadores serán titulares”. En mis años de fútbol, jamás vi, leí o escuché semejante barbaridad. Ni los técnicos que tuvieron a Maradona, Cruyff, Francescoli o Messi, aseguraron titularidad a estos verdaderos “monstruos” del fútbol mundial.

Como corolario, me quedo con las ganas, más que el fútbol de Vidal y Sánchez y con la correcta actuación del lateral Sebastián Vegas que, con 21 años y dos amistosos en la selección, marcó un gol y no “arrugó”. Pienso que, ante Costa Rica, la sacamos barata, pudimos haber sido derrotados por tres o cuatro goles de diferencia, sin embargo, el resultado “maquilló” de cierta manera lo que podríamos haber llamado un verdadero desastre de Rancagua para nuestra selección.