Salió a la venta este martes en todo el mundo el primer libro de memorias de Michelle Obama “Becoming”, que está traducido a 28 idiomas, en español es “Mi historia”, con  criticas severas al actual Presidente republicano de EE UU,  Donald Trump,  en un relato de su carrera y de su vida privada con el ex primer mandatario demócrata Barack Obama.

En los extractos adelantados de la obra se revelan una serie de críticas a Trump y la angustia que sintió al verle elegido. “Ha sido angustioso ver cómo el actual presidente ha llevado a muchos estadounidenses a dudar de sí mismos y a dudar de los otros y temerlos. A veces me pregunto si en algún momento tocaremos fondo”, explica. Y añade que incluso algunas noches “no he podido dormir, enojada por lo que ha llegado a suceder”.

Michelle Obama define a Trump como un “misógino” y le condena por haber promovido, en 2011, el falso rumor de que su esposo, el entonces presidente estadounidense no había nacido en Estados Unidos, algo que alborotó al sector más racista del país “Donald Trump, con sus insinuaciones chillonas e irresponsables, estaba poniendo en riesgo la seguridad de mi familia. Y nunca le perdonaré por eso”, sentencia.

Michelle, en su papel de primera dama, también admite haber sufrido por convertirse en un estereotipo: “Ni por un segundo pensé que el cargo sería fácil y glamuroso. Yo era mujer, negra y fuerte, algo que para ciertas personas quería decir ‘enfadada”, añade.

Quedar reducida a un estereotipo racista irritaba a Michelle, pero intentó no caer en esa “trampa” y mantuvo la cabeza alta, ejemplificando el lema que popularizaría durante la campaña electoral de 2016: “Cuando ellos se rebajan, nosotros nos elevamos”.

Michelle Obama se ha esforzado durante décadas en ser algo más que la esposa de un deslumbrante político, y refleja esa misión en su primer libro de memorias, más centrado en los altibajos cotidianos de su vida que en el brillo de su periodo como celebridad mundial en la Casa Blanca.

Terapia de pareja y aborto

Michelle dedica la primera parte del libro a su infancia y adolescencia en un “estrecho apartamento” de un barrio humilde de Chicago, en una familia descendiente de esclavos.

Sus análisis sobre las divisiones de raza y clase, el machismo o la educación pública dan paso a una segunda parte centrada en el comienzo de su vida con Barack Obama, de quien se enamoró con “una ráfaga de deseo, gratitud, satisfacción y asombro”

La ex primera dama, una brillante abogada preparada en dos prestigiosas universidades, reconoce también que sintió una “pizca de resentimiento” al comienzo de la absorbente carrera política de su marido, que la relegó a ser “madre trabajadora a tiempo completo y esposa a tiempo parcial”.

En el libro también confiesa que Barack y ella acudieron a una terapia de pareja para superar esos roces y las secuelas de un aborto espontáneo, que les llevaron finalmente a concebir mediante fecundación in vitro a sus dos hijas, Malia y Sasha. Unas declaraciones que realizó en público la pasada semana en en una entrevista en el programa Good Morning America.

Las memorias de Michelle prometen agitar las aguas políticas en un momento en el que comienzan a sonar posibles aspirantes demócratas para las elecciones de 2020, pero ella sigue firme ante el clamor de sus seguidores. Aunque ella se mantiene firme: “No tengo ninguna intención de presentarme a ningún cargo público, nunca”.

Convertida en un icono progresista, Michelle promocionará sus memorias con una gira digna de una estrella del rock, con charlas en estadios de EE.UU. y el Reino Unido de la mano de famosas como la escritora Chimamanda Ngozi Adichie o las actrices Reese Witherspoon y Sarah Jessica Parker.

Decenas de miles de personas han agotado las entradas, que oscilaban entre los 30 y los 3.000 dólares, para la primera conferencia de la gira este miércoles en Chicago, moderada por la estrella televisiva Oprah Winfrey.

Esa espectacular gira contrasta con el tono íntimo de la obra, en la que Michelle se esfuerza por superar el esquema clásico de la primera dama y pone el acento en experiencias universales ligadas a su vida familiar y laboral.

El resto de las memorias se alejan de la polémica, aunque no faltan reflexiones sobre su extraordinario papel como la primera esposa afroamericana de un presidente de EEUU.