Por Walter Krohne

Cosas “raras” están ocurriendo en Estados Unidos faltando sólo 14 días para las elecciones parlamentarias en las que el presidente Donald Trump se juega gran parte de su futuro político.

Este miércoles, la policía interceptó una bomba dirigida a la casa de Bill y Hillary Clinton, ubicada en un suburbio cercano a la ciudad de Nueva York, y un artefacto similar que fue enviado a la casa del ex presidente Barack Obama en Washington (antes se dijo que el “paquete había sido enviado a su oficina en Nueva York). Por su parte, las oficinas de la cadena CNN fueron evacuadas en Manhattan ante la detección de un paquete sospechoso con rótulo de destinatario al ex jefe de la CIA John Brennan, actualmente vinculado directamente con Time Warner.

Paralelamente la bolsa de Wall Street en la misma ciudad de Nueva York cerró con fuertes pérdidas bajando 2,41 por ciento. Si bien una cosa no tiene necesariamente que ver con la otra, es sorprendente, porque todos los movimientos hacia arriba o hacia abajo en las bolsas tienen también “ligazones” con la política.

Este miércoles fue uno de esos días negros tanto para la política como para las inversiones neoyorquinas. Esta no es la primera caída en las bolsas de las últimos días y semanas. La de hoy confirmó una corrección del Nasdaq y acabó con las  ganancias logradas este año por el Dow Jones y el S&P 500. El problema se ha originado en los decepcionantes pronósticos de los fabricantes de chips y las débiles cifras en la venta de viviendas. Ambos factores  generaron preocupación en el mundo financiero.

El Promedio Industrial Dow Jones cayó 608,15 puntos (un 2,41%), a 24.583,28 unidades, mientras que el S&P 500 perdió 84,53 puntos (un 3,08%), a 2.656,16 unidades. El Nasdaq bajó 329,14 puntos (un 4,43%), a 7.108,40 unidades.

Los inversores, según los analistas de Wall Street, siguen preocupados por la desaceleración del crecimiento económico mundial, la subida de los tipos de interés en Estados Unidos y la reducción de los márgenes de beneficios derivado del mayor coste de materias primas como el acero.

El analista de Kradiario

El  analista eco-financiero de Kradiario,  Mario Briones,  escribió la última semana que “cuando aparecen signos de crisis en las grandes bolsas mundiales como ha estado ocurriendo recientemente, muchas personas llegan a creer que es un fenómeno ajeno a su situación personal, sin embargo, eso no es así. Los impactos que producen los grandes movimientos financieros de la élite, salen a la luz cuando nos preparan para socializar sus pérdidas. Las grandes utilidades, la riqueza física, la emisión de billetes, el crédito o los instrumentos financieros que se negocian como valores de alta gama, circulan silenciosamente y se acumulan en grandes corporaciones, algunas  conocidas, otras no, pero raramente conocemos quienes están detrás de esos movimientos”.

“Lo trascendente de las crisis económicas o financieras, es que para la gran mayoría de la población las crisis producen daños irreparables. Si un trabajador pierde su fondo de pensión, no puede volver a empezar de cero”.

Briones agrega en su artículo que  un ciclo (crisis) reiterativo en el mundo financiero no se debe a una simple causalidad  como algunos creen. Los ex presidentes de la FED, Ben Bernanke y Janet Yellen, se mostraban “casados” con el mercado alcista en acciones, y cuando entre el 2009 y el 2016 se produjo un momento en que el mercado de valores comenzó a romperse,  ambos emitían alguna declaración para anunciar que la FED estaba “lista para actuar”. Sin embargo, el actual presidente de la FED, Jerome Powell, dejó en claro que aumentarán las tasas hasta que “algo se rompa”, no quiso decir “una corrección menor” en el mercado de valores; declaró explícitamente, “que las acciones tendrían que entrar en un colapso prolongado similar al del 2008 para que él cambie la política monetaria de la FED”.

Otro tema: los atentados frustrados contra Obama y Clinton

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Junto a los afectados los Clinton (Bill e Hillary) y Obama hay otros personajes que hoy recibieron paquetes sospechosos, como el gobernador del Estado de Nueva York, Andrew Cuomo, el ex procurador general Eric Holder, y CNN. Igualmente fue encontrado un paquete sospechoso en el edificio donde se encuentra la oficina de la congresista demócrata Debbie Wasserman Schultz, en la localidad de Sunrise (sur de Florida), la que fue evacuada.

El alcalde neoyorquino, Bill de Blasio, señaló que lo sucedido en Nueva York y “en este día doloroso para nuestra nación” es “claramente un acto de terror, que intenta socavar la libertad de nuestros medios de comunicación líderes”, por lo que reforzará las medidas de seguridad.

De Blasio compartió la conferencia de prensa con Cuomo y el comisionado de la Policía, James O’Neil, en Columbus Circle, a pocos metros del edificio Time Warner, sede de la CNN en Nueva York,  desalojado desde primera hora de la mañana por un artefacto sospechoso similares a los demás identificados como “potenciales objetos explosivos”, y aclararon que los destinatarios “no estuvieron en riesgo de recibirlos”. No se descarta que otros líderes políticos también sean posibles destinatarios de estos ataques.

“El Servicio Secreto ha iniciado una amplia investigación criminal que incluirá todos los recursos disponibles a nivel federal, estatal y local para determinar el origen de los paquetes e identificar a los responsables”, concluyó el comunicado, desmintiendo posteriormente que se hubiese recibido un paquete similar en la Casa Blanca.

El  gobierno del presidente  Donald Trump condenó los intentos de ataque y señaló: “Estos actos terroríficos son despreciables”, mientras que el vicepresidente Mike Pence consideró que las “cobardes acciones” reportadas “no tienen cabida en el país”, pidiendo que se juzgue a los responsables.

La cadena de Univisión dio a conocer este miércoles una nueva encuesta sobre intención de voto en las elecciones legislativas del 6 de noviembre próximo, favoreciendo a los demócratas con un 49,1% de los votos contra 41,1% de los republicanos de Donald Trump.

Así el trumpismo llega a su primera gran cita electoral. Ese día, los estadounidenses eligen a 35 de los 100 senadores, a los 435 miembros de la Cámara de Representantes, y a 36 de los 50 gobernadores del país. Son las elecciones de mitad de mandato, y la primera cita electoral a nivel nacional a la que se enfrenta la primera potencia mundial desde 2016.