Por   Mario Briones R.

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Cuando aparecen signos de crisis en las grandes bolsas mundiales como ha estado ocurriendo recientemente, muchas personas llegan a creer que es un fenómeno ajeno a su situación personal, sin embargo, eso no es así. Quiero recordar una célebre frase de John Donne, “La muerte de cualquier hombre me disminuye, porque estoy ligado a la humanidad; y por tanto, nunca preguntes por quién doblan las campanas, porque están doblando por ti”, oración que aplica plenamente a lo que ocurre en la economía, con lo que mencionaré.

Los impactos que producen los grandes movimientos financieros de la élite, salen a la luz cuando nos preparan para socializar sus pérdidas. Las grandes utilidades, la riqueza física, la emisión de billetes, el crédito o los instrumentos financieros que se negocian como valores de alta gama, circulan silenciosamente y se acumulan en grandes corporaciones, algunas  conocidas, otras no, pero raramente conocemos quienes están detrás de esos movimientos.

Lo trascendente de las crisis económicas o financieras, es que para la gran mayoría de la población las crisis producen daños irreparables. Si un trabajador pierde su fondo de pensión, no puede volver a empezar de cero. Para los creadores intelectuales de estos ciclos inestables, ellos deben ocurrir conforme a decisiones tomadas  y calculadas en modelos matemáticos, que contemplan y provocan grandes pérdidas, donde unos pocos ganan utilidades siderales con las cuales consolidan más poder y una mayor concentración de la riqueza.

Cuando se dice que la burbuja del bono cruza “la línea en la arena”, como lo advertía el 5 de Octubre de 2018, Graham Summers, Jefe de mercados estratégicos de Phoenix Capital Research, se estaba refiriendo a una especie de frontera, a partir de la cual pueden surgir peligrosas situaciones que aumenta el riesgos en los mercados financieros, donde está la deuda matriz, los bonos. Ella acumula, una especie de contrapartida de los privilegios que el neo liberalismo ha creado para enriquecer a unos pocos, con una burbuja en activos, que es la más alta de todas, porque es  la base de todo el sistema financiero global.

Examinemos lo que es un ciclo (crisis) reiterativo en el mundo financiero y no una simple causalidad  como algunos creen. Los ex presidentes de la FED, Ben Bernanke y Janet Yellen, se mostraban “casados” con el mercado alcista en acciones, y cuando entre el 2009 y el 2016 se produjo un momento en que el mercado de valores comenzó a romperse,  B. Bernanke o, J. Yellen emitían alguna declaración para anunciar que la FED estaba “lista para actuar”.

El actual presidente de la FED, Jerome Powell, dejó en claro que aumentará las tasas hasta que “algo se rompa”, no quiso decir “una corrección menor” en el mercado de valores; declaró explícitamente, “que las acciones tendrían que entrar en un colapso prolongado similar al del 2008 para que él cambie la política monetaria de la FED”. La especulación ha sido tan grande, que no es posible “blanquear” todas las operaciones de papeles financieros, bonos, acciones, dinero, etc., dentro de la dimensión basada en el esfuerzo del trabajo humano, que es donde se produce riqueza real, en consecuencia, necesariamente habrá un quiebre, hasta que salga el aire de las burbujas.  

A través de la historia, las diferentes crisis financieras han pasado por idénticas fases. La anterior crisis Sub Prime 2008, fue armada sobre una gran burbuja en las hipotecas. Primero ocurre una gran expansión del crédito, de la mano con una gran emisión de dinero fiduciario, con tasas tan bajas, que incluso han llegado a ser negativas, es decir, billones de dólares invertidos con intereses negativos como ocurre en Europa. Las bajas tasas nunca llegan a los empleados o los pequeños empresarios que siguen pagando intereses de 38 o 45% anual. La expansión circula en un ámbito cerrado y selecto hasta que se produce un grave desequilibrio financiero, con bancos en quiebra debido al exceso del privilegio para crear crédito y dinero de la nada, un vicio de avaricia que no pueden evitar.  

Luego le sucede el momento en que se debe aplicar el freno, que lo hacen subiendo las tasas. En eso están hoy. Los efectos colaterales de la gran cantidad de dinero dulce y de crédito casi gratis, producen inflación especulativa, que luego baja al mundo real presionando la economía. La FED contrarresta el exceso de inflación, subiendo las tasas y retirando del mercado los activos financieros como bonos, acciones y otros activos comprados con los QE´s (Expansiones cuantitativas) inventadas para estimular la economía. En esta fase, los inversionistas  en países emergentes, entran en pánico y salen de esos mercados para trasladar sus fondos a Estados Unidos por razones de seguridad y rentabilidad. La justificación para ello, es que las tasas suben y los países endeudados en dólares tendrán dificultad para cumplir con los pagos del capital y de los intereses, en especial cuando cae la actividad, tal como está ocurriendo en casi todo el mundo y algunos países pueden entrar en defaults.

La ciudadanía opera como fusible del sistema, asumiendo todas las perdidas.  En EE UU., subió la deuda en los hogares, la deuda estudiantil tiene un promedio de US$ 30,000 por estudiantes, el crédito automotriz ha perdido calidad (deudores sin capacidad de pago) y ya  estamos viendo indicios de debilidad en el mercado de la vivienda, así como en las ventas de autos.

Pero, no podemos quedarnos en las generalidades, debemos entrar en ciertos tecnicismos. Los bonos más importantes del Tesoro estadounidense a 10 años han roto su tendencia bajista de varias décadas. Eso se considera malo, pero ahora los rendimientos han aumentado por encima de la resistencia. Janet Yellen, dijo recientemente que le preocupa que la economía se sobrecaliente. Dijo que cree que la tasa de desempleo está “por debajo del pleno empleo”, lo que significa que está ejerciendo presión al alza sobre los precios. Yellen citó una investigación que dice, “hay un 40% de posibilidades de que la FED necesite rebajar las tasas de interés a cero en la próxima recesión. Nótese que están hablando de  una próxima crisis en camino.

Para empeorar las cosas, varios bancos centrales extranjeros están comprando menos bonos del Tesoro. Por lo tanto, más oferta y menos demanda, normalmente significan precios más bajos y mayores rendimientos, lo que podría obligar a la FED  a intervenir en el corto plazo con un nuevo QE, (Expansión cuantitativa) para alimentar con liquidez el mercado especulativo para que sigan lucrando con las acciones sobrevaloradas. Para eso necesitan una excusa y revertir la política. Un colapso bursátil proporcionaría la excusa perfecta, que puede ocurrir en alguna caída futura  importante en Wall Street.

¿Qué asustó a los inversionistas para dejar a Wall Street en rojo? Están comenzando a percibir la posibilidad de una desaceleración económica en los Estados Unidos en respuesta a una política monetaria más restrictiva por parte de la Reserva Federal. La perspectiva es que el 2019 (y queda poco) habrá desaceleración, que afectará a las acciones y a los rendimientos de los bonos. ¿Cuáles serían las causas de una caída de la actividad económica en los Estados Unidos?  Son varias. El aumento de la deuda y del déficit fiscal, acentuado por la rebaja tributaria a los más ricos, que no fue compensado con otros ingresos, acercando el déficit a US$ 1 billón. La supuesta boyante situación económica de Estados Unidos, no es suficiente para compensar la disminución de la actividad del resto del mundo.

La guerra comercial de EE UU., con China y las sanciones a otros países, Rusia, Irán, Turquía, etc., para imponer tarifas a las importaciones, tendrá efecto en las empresas de EE UU, y aumentará los precios internos y más inflación, en especial con un barril de petróleo en alza. El aumento de las tasas produce un fortalecimiento del dólar, lo cual vuelve menos competitivas las exportaciones norteamericanas, que son sustituidas por la de otros países, repercutiendo en una caída del producto interno. Finalmente, la falta de filtro en un presidente como Donald Trump, más su absoluta inoperancia para responder a los grandes desafíos que resuelvan la decadencia de Estados Unidos, forzará decisiones que carecen de un programa con objetivos concretos, como lo hace hoy China.

Debemos mencionar  algunas palabras para la tiranía del dólar. Peter Coy escribió recientemente. “El preeminente papel del dólar en las finanzas mundiales es un “privilegio exorbitante”, como dijo Valéry Giscard d’Estaing, entonces ministro de finanzas de Francia, en 1965. Cuando Giscard d’Estaing acuñó la frase “privilegio exorbitante”, se refería al hecho de que EE. UU., obtiene lo que equivale a un préstamo permanente y libre de intereses del resto del mundo cuando los dólares se mantienen fuera de los EE. UU”. Como señala Barry Eichengreen de la Universidad de California, solo cuesta unos pocos centavos para que la Oficina de Grabado e Impresiones de EE UU., produzca un billete de $ 100, pero otros países tienen que acumular $ 100 en bienes y servicios reales para obtener uno.  Según el último recuento del Banco Central Europeo, la moneda estadounidense constituye dos tercios de la deuda internacional y una parte similar de las reservas mundiales. El petróleo y el oro se cotizan en dólares, no en euros o yenes. Este es otro privilegio que se le está desmoronando a los Estados Unidos.

Se ha ido conformando una estrategia política muy refinada, que opera como los placebos. La filósofa, política, intelectual feminista estadounidense Nancy Fraser, señala que las instancias derivadas del neoliberalismo progresista, el de Bill Clinton, Tony Blair, el socialismo francés y sus sucesores como el de Barack Obama, donde la esencia está en combinar, “políticas económicas regresivas, liberalizantes, con políticas de reconocimiento aparentemente progresistas”. Se trata del multiculturalismo, el ambientalismo, los derechos de las mujeres y de los LGBTQ. (Lesbianas, gay, bisexual y transgénero). Más claro aún, cuando expresa, “el reconocimiento de estos derechos y colectivos sociales es, para Fraser, enteramente compatible con el neoliberalismo financiero, ya que bloquea el igualitarismo”.

La esencia del objetivo del neo liberalismo económico y financiero, ha sido y es desarticular todo aquello que tenga atisbo de reunir grandes masas de gente organizada. Por eso combaten el socialismo, el comunismo en todas sus formas y son bienvenidas las facciones de supremacía blanca, la discriminación por raza, religión, color y todo lo que divide a los humanos en grupos menores para imponer un individualismo corrosivo. De esta forma, muchos “consiguen insertarse en el capitalismo financiero, y el resto continúa prisionero del capital, con lo que el sistema adquiere mayores niveles de legitimación, amplía su base de apoyo y consigue aislar a los críticos, a los que de paso, les endilgan los motes de masas atrasadas e incultas”.