Por Enrique Fernández

Todavía no se apaga el asombro que deja una de las últimas anécdotas de las autoridades del país, cuando aparece otra que provoca tanta o más perplejidad. ¿Será que la gente se equivoca al indignarse o burlarse de estos chascarros? ¿O es que definitivamente los líderes de la nación son cada día más expertos en cometer errores?

Protestas y carcajadas estallaron el fin de semana cuando el Presidente Sebastián Piñera anunció la creación del CNI (Consejo Nacional de Inteligencia). Era un anuncio trágico y también cómico, porque la CNI fue la policía secreta del dictador Augusto Pinochet. Creó la CNI en reemplazo de la DINA (Dirección de Inteligencia Nacional), porque así se lo exigió Estados Unidos tras el asesinato en Washington del ex canciller chileno Orlando Letelier, en septiembre de 1976.

Enfrentado ahora a la nueva CNI, en este mes de julio de 2018, Piñera le cambió el nombre y dijo que el nuevo organismo se llamará CAI (Consejo Asesor de Inteligencia). Si la sigla hubiera sido CAIN (Consejo Asesor de Inteligencia Nacional), más de alguien podría recordar el nombre de Caín, que según el Presidente “mató a su hermano Abel”.

LOS BINGOS

Las protestas y las burlas volvieron a estallar el domingo, después que el Ministro de Educación Gerardo Varela (derecha) propuso solucionar con “bingos” los problemas de infraestructura que afrontan cientos de colegios públicos. Esta vez no improvisó, como cuando dijo que sus hijos son “campeones” porque les entrega preservativos los fines de semana. O cuando calificó de “pequeñas humillaciones” el acoso sexual que denuncian las estudiantes. Por el contrario, el titular de Educación leyó un discurso en una ceremonia oficial y dijo:

“Todos los días recibo reclamos de gente que quiere que el ministerio arregle el techo de un colegio que tiene goteras o una sala de clases que tiene el piso malo y yo me pregunto: ¿Por qué no hacen un bingo?”.

No fueron aplausos precisamente los que se extendieron por las redes sociales. Las críticas airadas advirtieron que más de mil colegios no tienen agua caliente y decenas de escuelas no cuentan con baños, sino con letrinas. Los dirigentes de la oposición plantearon que el Ministro renuncie y los mensajes en Internet propusieron ingeniosos proyectos para financiarlos con “bingos”.

Entonces el Ministro encargado de la educación quiso aclarar sus dichos. Y en una explicación no exenta de vulgaridad insistió en que los problemas de los colegios no pueden tener una solución estatal. Y para ser más preciso, dijo:

“El Estado no se la puede solo. El desafío acá es mayor”.

INVERTIR FUERA DE CHILE

Pero si la permanencia de Gerardo Varela (izquierda) en el gabinete del Presidente se torna cada vez más incierta, su colega de Economía José Ramón Valente se encargó de desviar la polémica educacional hacia el área de su cartera. En una entrevista con CNN admitió que, en vez de tener inversiones en Chile, prefiere llevar sus capitales a otros países.

Ante la pregunta “¿le recomendaría a un inversionista chileno trasladar parte de su inversión en Chile al exterior como lo ha hecho usted?”, Valente respondió: “Definitivamente la respuesta es sí”.

“A un inversionista que tiene todo invertido en Chile, ¿usted le está diciendo: parte de su inversión llévela al exterior para tener mayor tranquilidad, más seguridad?”, preguntó el entrevistador. “Absolutamente”, señaló el secretario de Estado, para que nadie se confunda.

“¿Y sabe qué es lo que hace ese inversionista al hacer eso? Deja espacio para que venga un extranjero e invierta en nuestro país. No es dramático que uno diga ‘sabe qué más, tengo todo mi patrimonio acá, voy a invertirlo en Perú, en Argentina, en Estados Unidos””, agregó el Ministro, que tiene una sociedad de inversiones junto a su esposa e hijos.

Como en este caso no hay lugar a que el Secretario de Estado afirme que fue “mal interpretado” o que lo “sacaron de contexto”, tuvo que ser el Secretario General de la Presidencia, Gonzalo Blumel, el encargado de bajarle el perfil a estas declaraciones. La entrevista del Ministro con CNN “es una anécdota y no vale la pena seguir en eso porque el compromiso es que la inversión esté en nuestro país y eso es lo que quieren todos los chilenos”, afirmó Blumel.

La última anécdota la protagonizó el martes el Presidente Piñera, al hablar durante la clausura de la Cumbre de la Alianza del Pacífico que se celebraba en Puerto Vallarta, México. En su discurso comparó con un perro al Presidente del BID (Banco Interamericano de Desarrollo). Luis Alberto Moreno. Según su singular metáfora, Moreno , ”ha sido uno de los mejores amigos que ha tenido la Alianza del Pacífico en estos siete años de vida”.

Cuando el mandatario colombiano le pidió que explicara su analogía, Piñera le recordó un antiguo dicho: “Mientras más conozco a los hombres más quiero a mi perro”.

Es, por cierto, otra de las anécdotas por las que el Presidente de Chile pasará a la historia.