Por Martín Poblete

Contados casi todos los votos en elección limpia sin reclamos significa-tivos, Andrés Manuel López Obrador ha ganado con el 53% de los sufragios emitidos, un triunfo notable para un candidato ajeno a los dos partidos tradicionales del sistema político mexicano.

Asimismo,  la victoria del candidato presidencial está reflejándose en los resultados obtenidos por la coalición formada por López Obrador, Juntos Haremos Historia, en la elección de diputados,  senadores, y varias gobernaciones incluyendo la siempre importante del distrito federal de Ciudad de México. (Obtuvo también mayoría en el Senado y en la Cámara de Diputados, ver infografía del diario La Tercera de este martes). 

Una vez revisadas todas las actas distritales, un procedimiento necesario, la coalición del Presidente electo podría alcanzar los quórums requeridos para cambios de naturaleza constitucional y/o institucional; de diversas maneras, las nuevas autoridades elegidas deben sus triunfos a la proyección del Presidente electo, no se recuerda otro caso similar en tiempos recientes.

Parece prematuro especular sobre nombres en los cargos claves en un gobierno mexicano, particularmente la Secretaría de Gobernación, equivalente a nuestro Ministerio del Interior;  sin embargo, un nombre desde ya puede darse por seguro, es el del economista Carlos Urzúa en el Ministerio de Hacienda, Urzúa fue secretario de finanzas del Distrito Federal cuando López Obrador gobernó en Ciudad de México durante el período 2000-2005, su principal tarea inmediata será tranquilizar a los inversores locales e internacionales, así como a los mercados bursátiles y financieros, deberá ser cuidadoso en los aspectos económicos de la relación bilateral con los Estados Unidos, también con cuestiones relacionadas con la liquidez global, y las limitaciones de las instituciones financieras internacionales.

El propio López Obrador parece tener claridad en este aspecto,  lo dijo en su discurso triunfador en el histórico Zócalo de México el domingo:  “Haremos cambios profundos con apego al orden legal establecido …. no actuaremos de manera arbitraria”. De confirmarse los resultados de la elección de diputados y senadores, no habrá necesidad de arbitrariedades.

La elección de López Obrador es un rotundo rechazo a las elites gobernantes en México entre 1946 y 2018.   El Presidente electo llevó su campaña a todas las ciudades (municipalidades) del país, no dejó espacio sin cubrir, en un enorme esfuerzo de movilización electoral.

Entre sus principales propuestas destacan el aumento de las pensiones de los adultos mayores, revisar la liberalización de la industria petrolera (2013), combatir la corrupción en todas sus expresiones, atacar enérgicamente  la violencia amenazando la paz ciudadana,  reducir las desigualdades utilizando políticas públicas en la gestión de gobernar.

Primeras actividades oficiales del presidente electo mexicano

El 13 de julio,  Andrés Manuel López Obrador  se reunirá con el  secretario de Estado estadounidense, Mike Pompeo. A través de este último se supo también que igualmente  celebrará en la misma fecha  un encuentro con el Presidente mexicano saliente Enrique Peña Nieto y el canciller azteca Luis Videgaray para abordar el tema “migratorio, comercial, seguridad y cooperación” entre ambos países.

A su vez López Obrador anunció en conferencia de prensa en Ciudad de México que convocará al papa Francisco a participar en el diseño de una estrategia para alcanzar la paz en su país, que registra más de 200.000 asesinatos desde 2006 en medio de una ola de violencia ligada al crimen organizado del narcotráfico.

“Hoy se va a hablar (con sus colaboradores) de la convocatoria a dirigentes religiosos, de derechos humanos, la ONU, para comenzar este encuentro entre todos con el propósito de conseguir la paz en nuestro país (…) Vamos a invitar al papa Francisco”, dijo en rueda de prensa tras reunirse con el presidente saliente Enrique Peña Nieto.