El tema lo puso en el tapete el director general de Carabineros,  general Hermes Soto, quien dijo que ganaba menos que cualquier gobernador de Chile o que cualquier jefe de servicio.

En este sentido, reveló que su sueldo bruto era de cerca de $4,5 millones de pesos, pero en realidad recibe con los descuentos unos 3 millones de pesos.

Pero el punto no cerró allí la discusión, porque al  debate entró hoy el Contralor de la República, Jorge Bermudez, respondiéndole específicamente a Soto  y revelando que su sueldo era de $6 millones líquidos mensuales, agregando que le parecía bien aunque agregó que el general debería  considerar que “mi pensión probablemente va a ser un tercio de la que él reciba”.

“Lo que puedo decir es que yo por lo menos, cuando asumí como contralor, tenía claro cuánto iba a recibir como tal”, agregó Bermudez.

Y esta discusión de quien gana más o menos sigue a nivel parlamentario sector donde los sueldos son realmente millonarios en cuanto a responsabilidad  y lo que efectivamente  trabajan.

Hay que considerar que el  director de Carabineros y el Contralor laboran jornadas de hasta 12 o más horas diarias y no solamente en los días de  semana sino también en algunos fines de semana, lo que no ocurre con los parlamentarios, salvo aquellos que se ven obligados a viajar a sus distritos.

Para el diputado Giorgio Jackson, quien ha luchado desde el comienzo de su actividad legislativa por bajar la dieta parlamentaria, opina que un diputado o parlamentario, como señala sin especificar, no debería ganar más de $3 millones de pesos al mes.

Además, respaldó los dichos del presidente Sebastián Piñera  cuando el mandatario aseguró que las dietas “son demasiado altas para las necesidades, y las urgencias que tiene el país. Igualmente  los sueldos son demasiado altos en muchos otros sectores y empresas públicas”.

“Yo creo que cuando hay que apretarse el cinturón, todos tenemos que apretarnos el cinturón”, agregó el Presidente.

El contralor general indicó  en este punto que estos salarios “respecto del sueldo mínimo son muy altos”, y que “respecto de la responsabilidad, todo trabajo tiene una responsabilidad”.

Pero su respuesta estaba específicamente dirigida al general  Soto, quien para no originar problemas mayores enfatizó que sus palabras no constituían una queja, pero que considera que “debe hacerse justicia con lo que corresponde que gane cada uno de los carabineros del país”

“Para tener a cargo 60 mil personas, un presupuesto superior al billón de pesos al año, y todas las otras diez organizaciones que preside que son parte de la institución, yo creo que es bastante bajo el sueldo del general director si lo comparamos con los otros estamentos del país”.

Pero, como se dijo en Radio Biobío,   “la gota que rebaso el vaso son los sueldos de las Fuerzas Armadas. Un capítulo de Informe Especial de TVN dedicado al tema  reveló millonarios sobresueldos para altas autoridades de las Fuerzas Armadas, Carabineros y la PDI.

Los ingresos irregulares entregados como asignaciones durante años -de manera paralela a sus remuneraciones- los obtienen por ser parte de directorios y consejos de las mutualidades, entidades donde los uniformados y la policía están obligadas a contratar seguros. Además, los montos -que promedian los dos millones de pesos mensuales- son modificados por ellos mismos por medio de los estatutos.

Tal como describió la investigación, el recientemente renunciado general director de Carabineros, Bruno Villalobos, recibió mientras estuvo en su cargo una asignación por su participación en Mutucar (Mutualidad de Carabineros) cercana a los dos millones mensuales. Héctor Espinosa, actual director general de la PDI no quiso referirse a su participación como miembro del consejo de Mutucar y declaró que “esa información es reservada, privada”.

Desde el Congreso de refirieron a este nuevo episodio de irregularidades dentro de las fuerzas de orden y seguridad. El diputado PS Leonardo Soto dijo que las investigaciones de este tema venían de antes, pero “las corporaciones por ser privadas no están obligadas a presentar sus antecedentes, en consecuencia, durante décadas han defendido la oscuridad y hermetismo en que hacen esto, privando a todo fiscalizador de los antecedentes que hoy son conocidos”.

Luego, el diputado DC Iván Flores, presidente de la Comisión de Seguridad Ciudadana de la Cámara, aseguró que “el informe presentado ayer, ante la mirada atónita de todos los ciudadanos, fue la gota que rebalsó el vaso y esto no se resuelve con comisiones investigadores, lo que vamos a hacer como comisión, vamos a proponerlo en un par de horas, la primera invitación será al contralor general de la República y estamos pidiendo una reunión con el ministro del Interior”.

Esto, advirtió Flores, “no se resuelve con una investigación más o una menos. Ya tenemos la investigación por Pacogate, por la Operación Huracán, pero no vamos a seguir estructurando nuevas comisiones investigadoras para el mal uso de los fondos reservados o para los gastos de representación o para las licitaciones fraudulentas o para todas estas suertes de organización que ha habido para pagar favores o sencillamente aumentar ingresos de ex autoridades de Fuerzas Armadas y Orden. No da para más. Independiente de como pagan los dineros mal habidos, hay que ver como reestructuramos el manejo de los fondos”.

Cecilia Pérez, vocera del Gobierno, precisó que sólo se trató del primer informe de Contraloría y están a la espera del segundo, el cual ya está siendo elaborado. “Tenemos que saber qué deduce la investigación”, dijo.

Sin embargo, añadió que este mes le pidieron al general director de Carabineros y al director general de la PDI que renuncien a todo honorario que no dijera relación con su función propia.

La policía uniformada emitió un comunicado en el que dice que “el general director de Carabineros de Chile, Hermes Soto Isla, se mantendrá como integrante del consejo de la Mutualidad de Carabineros, con el objetivo de representar los intereses institucionales y de cada uno de sus carabineros”, como informó Biobío.