Los cancilleres de Argentina y Venezuela, Jorge Faurie, y Jorge Arreaza, respectivamente,  protagonizaron un violento choque verbal esta mañana en la Asamblea General de la OEA en Washington, al abordarse la crítica situación política y económica en el país caribeño que encabeza Nicolás Maduro.

Faurie señaló en un discurso ante los representantes del continente que “la Argentina, al igual que otros países, desconoce la legitimidad del proceso electoral del 20 de mayo celebrado en Venezuela como también su resultado” porque éste no fue “justo ni transparente”.

El canciller transandino pidió a su vez la suspensión de Venezuela de la OEA. La organización, dijo, tiene “un instrumento bien claro” como la Carta Democrática Interamericana para resolver la grave crisis venezolana y pidió que “es imprescindible ante tales circunstancias de gravedad que se revitalice esa Carta”, que pide que se suspenda del organismo a los países que violen los procesos democráticos.

“Debemos defender la democracia y los derechos humanos en Venezuela”, advirtió y agregó que “el prestigio y la relevancia de la OEA estaba en juego” con este caso.

Cuando Faurie terminó, el canciller venezolano Jorge Arreaza pidió la palabra. “Caramba, primero permita saludarle canciller. Siempre es imposible, creo que se esconde”, comenzó sarcástico el representante de Caracas, según publicó el diario Clarín de Buenos Aires.

Pero luego lo increpó: “¿Cuál es la situación de los derechos humanos en la Argentina como para que usted venga aquí a señalar a Venezuela? ¿Qué pasó con Santiago Maldonado? (artesano mapuche de 28 años oriundo de la provincia de Buenos Aires desaparecido y luego encontrado muerto en la provincia de Río Negro), .¿Por qué persiguen a las Madres de Plaza de Mayo, a las Abuelas, que tanto han hecho para tener acceso a reivindicación y justicia?” Y luego siguió: “¿Por qué está Milagros Sala detenida, señor canciller?

Milagros Sala nació en San Salvador de Jujuy (Argentina) en 1954. Es dirigente de la Organización Tupac Amaru, diputada del Parlasur desde 2015 por el Frente para la Victoria y luchadora social. Fue detenida el 16 de enero en su residencia ubicada en la capital de la provincia de Jujuy (Argentina) tras un allanamiento y fue trasladada a la comisaría de la Mujer bajo una orden del juez Raúl Gutiérrez. La dirigente fue imputada por supuesta “instigación a cometer delitos y tumultos en concurso real”. El gobernador de Jujuy, Gerardo Morales, decretó antes de su arresto, que las organizaciones sociales que no se reempadronaran perderían sus beneficios sociales y su personería jurídica. Milagro Sala y representantes de otras organizaciones se oponen a esta disposición. Morales ha acusado en varias ocasiones a Sala de un supuesto robo del dinero del Estado, pero la dirigente asegura que “Yo no toco ninguna plata de las cooperativas como dice Gerardo Morales. La agrupación tiene más de 100 cooperativas y yo no presido ninguna de ellas”.

Sala fue recibida por el Papa Francisco en el Vaticano en 2014, oportunidad en que el Santo Padre le ratificó su apoyo a la defensa de los derechos de los pobladores originarios.

¿Por qué las leyes han dado forma a una nueva manera de reprimir? ¿Por qué reprimen a las protestas por pensiones, por asuntos educativos, o cuando protestan porque de nuevo van al FMI, que representa un trauma histórico para el pueblo argentina? ¿Por qué se criminaliza la protesta?”, le preguntó Arreaza al canciller Faurie.

El venezolano dijo que el presidente Mauricio Macri “está dedicado a atacar a Venezuela” y advirtió sarcásticamente que “si muchos presidentes que hoy están en ese grupo (de Lima), liderado por EE.UU., le dedicaran a sus pueblos el tiempo que le dedican a Venezuela, la situación de sus pueblos sería más favorable”.

El canciller Arreaza también tuvo otros cruces con los funcionarios de Brasil y Canadá.

Venezuela es centro de los debates de la 48 asamblea anual de la OEA que arrancó este lunes y sigue el martes, en la cual Estados Unidos -que promueve desconocer la reelección de Nicolás Maduro- volvió a pedir la suspensión de Caracas del foro regional. “Debemos tener un continente libre de dictaduras”, dijo el secretario general de la OEA, Luis Almagro, un duro crítico de Maduro, al inaugurar la Asamblea.

EE UU quiere a Venezuela fuera de la OEA pero ¿conseguirá los votos?

Estados Unidos quiere a Venezuela fuera de la Organización de Estados Americanos (OEA)  pero todavía no es seguro que cuente con los votos necesarios para conseguirlo. El secretario de Estado de EE UU, Mike Pompeo, urgió este lunes a sus miembros a “respaldar sus palabras con acciones” y sancionar al Gobierno de Nicolás Maduro. Durante la 48ª Asamblea General, Washington y sus aliados presentaron una resolución conjunta para sancionar al país petrolero, aunque Caracas asegura que no es preciso porque ya renunció el año pasado.

“Esta es una movida extraña, desesperada, irónica”, afirmó el canciller venezolano, Jorge Arreaza. Efectivamente, en abril del año pasado el país gobernado por Nicolás Maduro presentó su renuncia, pero esta no se ha materializado. Arreaza explicó que su país debe cumplir con las responsabilidades del organismo hasta abril de 2019. “El presidente Maduro me envió porque sabía que este cartel organizado iba a tener como tema central Venezuela”, sostuvo Arreaza.

En la jornada inaugural de la asamblea, de dos días de duración, se votó de manera unánime —salvo el rechazo de Arreaza— tratar “la situación en Venezuela”.

Aunque existe consenso para convocar una sesión especial destinada a considerar la situación en Venezuela e iniciar el proceso para suspender al país del organismo, su aprobación no está asegurada. Para dar paso a la sanción -un procedimiento que no se concretaría en la asamblea- se requieren 24 votos y por el momento hay al menos 18, según ha trascendido.

El debate de la suspensión llega una semana después de que el secretario general de la OEA, Luis Almagro, enviara a La Haya un informe para que investiguen delitos de lesa humanidad en Venezuela, donde se señala al presidente Nicolás Maduro como uno de los “autores intelectuales de la represión”. Este tema, así como la legitimidad de las elecciones presidenciales del 20 de mayo, se tratarán esta tarde. También puede que se presenten otras sanciones. Pompeo reclamó “medidas adicionales contra el régimen de Maduro hasta que haya la presión necesaria para que la gente pueda tener acceso a ayuda humanitaria”.

Almagro reivindicó en su discurso inicial el papel de la organización como “fuerza moral en la lucha por la democracia, único sistema político en el que podemos ser libres y dignos a la vez”. “Ningún opresor puede garantizar libertad y dignidad. Debemos tener un continente libre de dictaduras”, afirmó. Arreaza lo tildó de “sicario general de la OEA” por pronunciarse “contra Venezuela”.

El presidente del organismo y el Grupo de Lima —integrado por un total de catorce países americanos— ya han planteado en ocasiones anteriores aplicar la Carta Democrática contra Venezuela para suspender su participación, pero no han conseguido los apoyos suficientes. Según esa Carta, un Estado puede ser suspendido de la OEA por dos tercios de los votos de la Asamblea General, compuesta por 34 miembros activos (Cuba forma parte pero no participa).

Esta sanción solo se ha aplicado a dos países anteriormente: a Honduras, en 2009, después del golpe de Estado que depuso a Manuel Zelaya como presidente, y a Cuba en 1962, tras el triunfo de la Revolución de Fidel Castro de 1959.

A pesar de que no estaba en el borrador del plenario, Nicaragua también estuvo muy presente en los discursos de los ministros el primer día de la cita. Desde que estallaron, el 18 de abril, una ola de protestas contra el Gobierno de Daniel Ortega ha dejado más de un centenar de muertos en medio de una feroz represión de la fuerza pública y de grupos armados que la apoyan. Consultado sobre este tema, el canciller de Venezuela sostuvo que su país “cree en la democracia nicaragüense y en su presidente Ortega” (ver nota de KRADIARIO separada).