Por Walter Krohne

La decisión judicial por la violación sexual de cinco jóvenes contra una joven madrileña durante las festividades de San Fermin de 2016, llegó casi cinco meses después de que el 28 de noviembre de 2017 el caso quedara visto para sentencia en la Audiencia de Navarra. La exposición mediática de este caso, y la estrategia de la defensa de los acusados, hizo que la joven víctima, de 18 años en el momento de los hechos, se viese sometida a un juicio paralelo al que se celebraba en el Tribunal contra sus agresores, La Manada, en prisión provisional desde entonces. Este caso llegó esta semana al Parlamento Europeo donde se realizó un debate sobre temas claves como la justicia, la seguridad de las mujeres en España y el concepto de lo que se puede entender por esta acción criminal.

El 7 de julio de 2016, cinco hombres de buena complexión física penetraron anal, vaginal y oralmente en un portal de Pamplona a una joven madrileña de 18 años que, según la sentencia, se sintió impresionada y sin capacidad de reacción. Los cinco (foto abajo izquierda) fueron condenados a 9 años de prisión no por la brutal violación sino por simples “abusos sexuales” porque, según la Audiencia de Pamplona, no se trata de una violación al no haber intimidación ni violencia de por medio. El veredicto se conoció el último 26 de abril en una lectura pública en el Palacio de Justicia de Navarra.

Desde el inicio del juicio se dijo que la sentencia debería estar muy bien explicada y fundamentada y este fue el motivo de la demora en ser publicada. La “delgada” línea que separa la culpabilidad de la no culpabilidad en este caso obliga a razonar una a una todas las palabras que utilice el tribunal. La expectación creada en torno al juicio a La Manada y las posteriores consecuencias tras conocerse la sentencia son realmente desastrosas  y frustrantes,  especialmente para la víctima sus amigos, los familiares y en general para España.

Una cronología de los hechos

2016 7 de julio.- Una joven madrileña denuncia de madrugada que ha sido violada por cinco jóvenes andaluces, que en WhatsApp se hacen llamar La Manada. Pocas horas después son detenidos.

9 de julio.- El juez ordena su ingreso en prisión comunicada y sin fianza.

8 de agosto.- Se dicta auto de procesamiento para los cinco acusados, entre ellos un militar y un guardia civil.

4 de octubre.- El juez que instruye el caso imputa a cuatro de los cinco procesados otro presunto abuso sexual a una joven de 21 años que habría sido cometido en mayo de 2016 en Pozoblanco (Córdoba).

13 de noviembre.- Los cinco encausados se declaran inocentes del delito de agresión sexual y contra la intimidad.

16 de noviembre.- La Sección Primera de la Audiencia de Navarra confirma el auto de procesamiento.

2017 26 de abril.- La Sección Segunda de la Audiencia de Navarra concluye la fase de instrucción y decreta la apertura de juicio oral.

4 de mayo.- El fiscal pide 22 años y 10 meses de prisión para cada uno de los acusados por los delitos de agresión sexual, intimidación y robo con fuerza, además de una indemnización conjunta de 100.000 euros por el daño moral ocasionado. La defensa de la joven reclama 24 años y 9 meses de cárcel y las acusaciones populares, ejercidas por el Ayuntamiento de Pamplona y el Gobierno de Navarra, más de 25 años.

18 de julio.- La Sección Segunda de la Audiencia de Navarra confirma la prisión provisional para los cinco investigados por el riesgo de fuga y de reiteración delictiva.

8 de septiembre.- La Audiencia de Navarra rechaza la puesta en libertad para los acusados ante la existencia de riesgo de fuga y reiteración delictiva.

13 de noviembre.- Comienza en la Audiencia de Navarra el juicio contra los cinco acusados de haber violado a esta joven, que en el momento de los hechos tenía 18 años.

14 de noviembre.- La víctima presta declaración durante más de cuatro horas sin ver a los procesados, a los que se mantuvo en una sala anexa. Ella denunció una violación colectiva por los cinco jóvenes de Sevilla, vinculados al grupo de Whatsapp conocido como La Manada, denuncia que reafirmó en su declaración ante la defensa y las acusaciones en que la habían violado. La joven de Madrid, de 18 años, afirmó que en ningún momento consintió en las relaciones sino que solo se bloqueó y se dejó hacer, pero que ella no dio pie a ninguno de los hechos que los acusados hicieron, grabaron y difundieron. Y que la agarraron por la mandíbula y la coleta y la obligaron a realizar distintos actos sexuales.

15 de noviembre.- Los cuatro agentes de la Policía Municipal de Pamplona que atendieron a la joven testifican que la actitud de la chica no les parecía fingida.

21 de noviembre.- Se visionan por primera vez los vídeos con las imágenes de la presunta violación que los jóvenes investigados grabaron con móviles.

22 de noviembre.- Los cinco acusados afirman en el juicio que la joven dio su consentimiento a mantener relaciones.

25 de noviembre.- La gran marcha en el centro de Madrid con motivo del Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer alude en sus consignas al juicio que se celebra en Pamplona con el “Yo te creo” y “Escucha hermana, aquí está la manada.

27 de noviembre.- La Fiscal del caso cree que La Manada actuó organizada y sin consentimiento sexual.

28 de noviembre.- Finaliza el juicio y queda visto para sentencia tras una polémica intervención de Agustín Martínez Becerra, defensor de varios de los procesados, quien asegura que “no son modelo de nada”, incluso “patanes”, “imbéciles” en algunos aspectos, “simples” y “primarios” con el fútbol o las relaciones sexuales, “cuantas más mejor”, pero son “trabajadores” y “buenos hijos”.  Durante esta jornada, los jóvenes se declaran inocentes y muestran su “confianza” en la justicia. Uno de ellos, guardia civil, se muestra arrepentido por haberle robado a la joven su móvil después de la agresión y pide perdón por este hecho.

1 de diciembre.- La Audiencia de Navarra rechaza de nuevo la libertad provisional solicitada por los cinco acusados. Tres de ellos encarcelados en Pamplona y los otros dos, un guardia civil y un militar, en Madrid.

26 de abril.- Los cinco miembros de La Manada son condenados a nueve años de cárcel cada uno por abuso sexual.

La periodista Olga Suárez  de “La Voz de Asturias”, escribió: “Vienen cinco energúmenos contra ti. Tienes dos opciones: cagarte de miedo y dejarte hacer o resistirte. Si optas por la primera opción, que es lo que probablemente hizo la víctima de La Manada en la noche de los Sanfermines del 2016, la sociedad y los medios te etiquetarán de «fácil» y la Justicia determinará que, al no haber violencia, es solo abuso sexual: “Nueve años (de condena) y a la calle”. Si, por el contrario, hubieras optado por la resistencia, se presentarían dos opciones: «Tienes suerte: te dejan mazada a hostias y violada pero viva». En este caso, la Justicia puede condenar a tus agresores por violación: «Te han jodido la vida, pero puede caerles sentencia de violación. Eso sí, te toca a tí (la víctima), demostrarlo». La última posibilidad es que te violen y te maten. «Puede caerles sentencia de homicidio o asesinato. Pero a ti ya te da igual porque estás muerta».

Debate internacional

Todo esto originó, en España y en Europa, un debate sobre la desprotección de las mujeres ante el sistema judicial, la cultura de la violación y la poca formación de género en los tribunales, uno de los países europeos con menos denuncias por violación debido, entre otras cosas, a la dureza del proceso o el miedo de las víctimas a no ser creídas. Según cifras del Ministerio del Interior, en España se produce una violación cada 8 horas.

Los eurodiputados han insistido en el parlamento en Estrasburgo  en la urgente necesidad de reconocer, como dice el Convenio de Estambul, la violación como sexo sin consentimiento. La eurodiputada Tania González del partido español Podemos, ha señalado que la sentencia hace sentir “desprotegidas” a las mujeres: “Si no te resistes no es violación y si te resistes, te matan”.

“La ONU también considera que la sentencia de La Manada subestima la gravedad de la violación. Una sentencia que nos hace sentir más desprotegidas”. “Si no hay consentimiento explícito, es violación”.

“La UE debe dar certezas a las mujeres y eso pasa por instar a todos los Estados a implementar en su totalidad el Convenio de Estambul”. “La movilización histórica que ha habido en España por este caso ha supuesto un antes y un después, y ya no hay vuelta atrás. Es el tiempo de las mujeres, es nuestro tiempo”, declaró González en el Parlamento Europeo.

En otras palabras los estados más civilizados del mundo siguen cayendo en los mismos errores sin que se aprenda de ellos, menos la justicia.