El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, no viajará a la Cumbre de las Américas en Perú ni a Colombia este fin de semana, y enviará en su lugar al vicepresidente, Mike Pence, confirmó definitivamente la Casa Blanca. “El presidente permanecerá en Estados Unidos para supervisar la respuesta estadounidense a Siria y vigilar los acontecimientos globales”, explicó la portavoz de la Casa Blanca, Sarah Sanders, en un comunicado.

“Los vientos de guerra barrieron a la diplomacia”, escribió este martes  el diario El País de España.

La visita a la capital peruana de Lima, prevista para este viernes y sábado, era su primer viaje a Latinoamérica desde que llegó a la Presidencia en 2017, una región ante la cual Trump ha mostrado escaso interés y donde su popularidad ha tocado mínimos históricos. El sábado proyectaba desplazarse a Bogotá, para mantener un encuentro bilateral con el presidente Juan Manuel Santos. Esto significa que Trump dejará a la Cumbre de las Américas por primera vez en su historia sin un presidente de EEUU.

La decisión de quedarse en Washington es un indicador de que Trump va a optar por la respuesta militar al ataque del sábado pasado a Duma, un reducto rebelde en la periferia de Damasco. La agresión contra el último reducto de los rebeldes de Guta Oriental  mató a 60 civiles y causó más de un millar de heridos,  fue supuestamente perpetrada con armas químicas por las tropas del presidente sirio Bachar el Asad. Aunque Moscú y Damasco niegan tajantemente su implicación, el presidente de EE UU la da por hecha y la considera un desafío a la línea roja que trazó hace un año, cuando ante una matanza similar del régimen sirio, arrasó con 59 misiles Tomahawk la base aérea de Shayrat en la ciudad de Homs.

Trump afirmó este lunes que “el ataque es una atrocidad, un acto bárbaro y no podemos consentirlo. Esto tiene que ver con la humanidad, no se puede permitir que ocurra”, dijo Trump ayer lunes en declaraciones a la prensa durante una reunión con su gabinete.

El mandatario convocó al Consejo de Seguridad de la ONU y recabó el apoyo de sus socios. Francia y Arabia Saudí han mostrado su pleno respaldo a una acción “coordinada y contundente”. Y el Reino Unido, cuya definición es todavía borrosa, ha declarado que todas la opciones están sobre la mesa, informó El País.

Solo la posibilidad de que Rusia permita en el Consejo de Seguridad la creación de una comisión de investigación independiente que determine qué ocurrió en Duma podría frenar la sacudida. Pero esa salida parece extremadamente difícil. Hasta la fecha, Moscú ha vetado siempre que ha podido que la ONU ponga en marcha un mecanismo de estas características.

La negativa rusa, según los expertos, actuaría como un detonador y daría argumento a EEUU y sus aliados para activar el ataque. Sin embargo, la embajadora estadounidense ante la ONU, Nikki Haley,  señaló que su país actuará haya o no acuerdo en el consejo. “Ha llegado el momento de que le mundo vea que se hace justicia”, dijo el lunes. El Consejo de Seguridad ya se reunió ayer lunes para analizar las denuncias, pero la sesión se cerró sin acuerdos

La guerra Siria, tras siete años, deja ya 320.000 muertos y 10 millones de desplazados y  sigue sin tener un vencedor.

Dos organizaciones apoyadas por EE.UU. denunciaron que al menos 42 personas murieron el sábado en Duma, a las afueras de Damasco, con síntomas de haber sufrido un ataque químico. Pero ninguna otra fuente ha confirmado que se tratara de un bombardeo con sustancias químicas, y según el Observatorio Sirio de Derechos Humanos, al menos 21 personas perecieron ese día por asfixia, pero como resultado del “derrumbe de los edificios” en los que se encontraban.

El secretario general de la ONU, António Guterres, se mostró este martes “indignado” por los informes sobre el uso de armas químicas en Siria, que dijo son algo “aberrante” y una clara violación del derecho internacional. Guterres reiteró su “fuerte condena” del uso de armas químicas contra la población civil y agregó que las últimas denuncias al respecto requieren de una “imparcial” investigación de parte de expertos internacionales. Es la segunda vez que condena el ataque de Siria.

El secretario general de la ONU expresó su apoyo a las gestiones que realiza la Organización para la Prohibición de Armas Químicas (OPAQ) para investigar estos hechos y otras denuncias anteriores referidas a Siria. Los expertos de la OPAQ, agregó Guterres, “deberían tener un acceso pleno, sin restricciones ni impedimentos, para poder realizar sus actividades”, agregó Guterres.