Estados Unidos anunció este lunes que levantó la restricción de ingreso a refugiados de 11 países. Sin embargo, Washington aclaró que los controles serán mucho más estrictos que en el pasado para aquellos que deseen ingresar.

Si bien la Casa Blanca no detalló las naciones que comprende esta medida, se especula que se trataría de Egipto, Irán, Irak, Libia, Malí, Corea del Norte, Somalia, Sudán del Sur, Sudán, Siria y Yemen.

Las evaluaciones a las que serán sometidos los solicitantes estarán “basadas en el riesgo” para ser aceptados.

“Es sumamente importante que sepamos quién ingresa a Estados Unidos”, aseguró el secretario de Seguridad Nacional, Kirstjen Nielsen.

“Estas medidas de seguridad adicionales dificultarán que los malos actores exploten nuestro programa de refugiados, y asegurarán que adoptemos un enfoque más basado en el riesgo para proteger la patria”, agregó.

Hace exactamente un año, en enero de 2017, el presidente estadounidense, el republicano Donald Trump, emitió una orden ejecutiva para suspender el ingreso al país de ciudadanos procedentes de Irak, Siria, Irán, Libia, Somalia, Sudán y Yemen, con el objetivo de “proteger a la nación de la entrada de terroristas extranjeros” (foto derecha).

Sin embargo, hoy, todo esto ha cambiado en parte. Nielsen señaló que era hora de actualizar la lista de países de alto riesgo, que no ha sido revisada desde 2015, con el fin de hacer un seguimiento de las amenazas en expansión.

Un alto funcionario del gobierno dijo a periodistas que la revisión de la política de refugiados no estaba diseñada para atacar a los musulmanes.

“Nuestras admisiones no tienen nada que ver con la religión”, sostuvo el funcionario bajo condición de anonimato.