Con análisis del columnista Martín Poblete

Ocuparon los primeros puestos en el Salón de Honor del Congreso de Santiago mientras el presidente electo, Sebastián Piñera, presentaba a su futuro gabinete. Nos referimos a los timoneles de los partidos de Chile Vamos -RN, la UDI, Evópoli y el PRI, con la excepción de Cristián Monckeberg por haber sido nombrado ministro de la Vivienda- y sus respectivos secretarios generales ocuparon los primeros puestos en el Salón de Honor del Congreso en Santiago y fueron igualmente los primeros en ver al mandatario electo, en un desayuno en su casa, para conversar sobre los 23 nombres designados.

Terminó así una larga jornada de análisis, intercambio de ideas, diálogos y trazado de estrategias políticas.  La de ayer en el Congreso, era la reunión que se “debía” dar en el marco del “proceso institucional” que, según los dirigentes, han llevado a cabo con Piñera.

Aparte del presidente del partido RN, Piñera nombró también ministros a dos de sus vicepresidentes: Alberto Espina (en Defensa) y Baldo Prokurica (en Minería). Además fueron nombrados en el Gabinte otros dos militantes de RN: Los cinco RN -además de Monckeberg, Espina y Prokurica, Cecilia Pérez (Segegob) y Nicolás Monckeberg (Trabajo); cuatro son UDIs -Andrés Chadwick (Interior), Hernán Larraín (Justicia), Felipe Ward (Bienes Nacionales) e Isabel Plá (Mujer); dos  son de Evópoli -Gonzalo Blumel (Segpres) y Gloria Hutt (Transportes)-; pero el PRI no tiene ninguna representación en el Gabinete.

Desde la UDI, no obstante, recalcaron que también se consideraron otros nombres propuestos por ese partido, como José Ramón Valente (Economía), Emilio Santelices (Salud), Marcela Cubillos (Medio Ambiente) y Susana Jiménez (Energía). Sin embargo, no son militantes gremialistas y, según nóminas que han circulado de ese partido, habían sido expuestos para otras carteras. Justicia, en todo caso, era una cartera apetecida por RN, que finalmente quedó en manos de la UDI.

Mientras, en Evópoli, desde hace varios días que venían enfatizando que tendrían entre dos o tres ministerios, pese a que propusieron siete.

De los secretarios independientes, en tanto, la mayoría son cercanos al propio Piñera, aunque en las distintas colectividades de Chile Vamos hubo sorpresas por los nombramientos de Roberto Ampuero (Cancillería), Gerardo Varela (Educación) y Alejandra Pérez (Cultura).

Cambio de directiva en RN

Con este diseño ministerial, RN confirma su hegemonía ante la UDI en el gabinete. En la elección parlamentaria, RN eligió a 36 diputados (hoy tiene 14) y le arrebató así el título del “partido más grande” a la UDI, que obtuvo 30 diputados. Los presidentes regionales participan en el consejo general de RN -que se realizará el 3 o 10 de marzo- en el que se propondría al nuevo presidente. En febrero, en una comisión política se planea concretar el cambio de vicepresidentes. El objetivo es evitar renuncias.

Asimismo, quedaría pendiente el cupo de la secretaría general. De ellos han sonado nombres como Tomás Fuentes (jefe degabinete de Andrés Allamand), Eduardo Riquelme (vicepresidente de RN) y Emardo Hantelmann (concejal de Puente Alto). Sin embargo, los tres fueron incluidos en las listas de subsecretarios, por lo que se debería esperar a esas designaciones antes de generar cambios en la mesa.

Críticas de Boric del Frente Amplio

Para el diputado del Movimiento Autonomista  Gabriel Boric los nuevos titulares de Educación, Mujer y Equidad de género significan un retroceso en esas materias. Señaló concretamente que nombrar a Gerardo Varela en la cartera de Educación, no van acorde a sus “declaraciones de buenas intenciones”.

“Cuando se nombra a una persona que ha dicho explícitamente, que no tiene problemas con la educación que sea un negocio; que compara a las personas de Frente Amplio con las garotas de Río de Janeiro (mujeres de espectacular blleza que desfilan en el tradicional Carnaval, porque según él se ven todas lindas desde lejos pero cuando uno se acerca no son tal (…) es una señal clara de enfrentamiento y no de diálogo“, agregó en entrevista con Tele 13 radio.

Por otro lado, comentó que hay otros nombramientos que también podrían significar “un retroceso” como en el Ministerio de la Mujer y Equidad de Género, presidido por Isabel Plá: ” A mi no me sorprende que haya nombrado a una mujer que sea activista contra los derechos reproductivos de las mujeres”. Plá rechaza el aborto en tres causales ya vigente en Chile.

Además Boric comentó de todas manera espera que durante el período de Hernán Larraín como ministro de Justicia, se avance en temas como el Sename.

En relación al papel que tendrá el conglomerado como oposición al  nuevo gobierno de la centro derecha, Boric aseguró que buscan ser una “oposición  que proponga” y no solamente una que critique. Pero se mantendrán “muy firmes”.

El presidente electo defendió con fuerza a su gabinete especialmente frente a nombramientos que son parte “de su propio elenco”, como el  de Gerardo Varela como ministro de educación. Sobre él Piñera dijo: “tiene una larga experiencia en educación (…) es una persona con mucha experiencia”. Al mismo tiempo, subrayó para el sector la necesidad de que exista “un sistema mixto, tanto escuelas públicas como privadas”.

Con el mismo vigor, en tanto, el presidente electo respaldó a quien será su ministro de Desarrollo Social. “Alfredo Moreno ha tenido a lo largo de su vida vocación por el servicio público, quiero recordar que fue presidente de la Teletón”, sostuvo, añadiendo que “requerimos de gente capaz”.

De la totalidad de los ministros, cinco integran el directorio de la Fundación Avanza Chile -creada por Piñera al término de su primer gobierno-. Se trata de los ex secretarios de Estado de su primera administración Andrés Chadwick, Cecilia Pérez, Felipe Larraín y Roberto Ampuero (los tres primeros se repiten en en los cargos que ya habían asumido anteriormente: Interior, Segegob y Hacienda), además del ex jefe de la división de Estudios de la Segpres, Gonzalo Blumel, quien estuvo a cargo del programa de gobierno durante toda la campaña y que ahora asumirá como titular de esa cartera.

El caso de Roberto Ampuero fue criticado por el analista y académico del Instituto de Asuntos Públicos de la Universidad de Chile, Robert Funk, afirmó  en emol.com que “claramente es una persona que no tiene experiencia en ese rubro. Es una sorpresa (…) pero está muy en línea con la naturaleza del gabinete en general que es muy piñerista. Son personas con las cuales él se siente cómodo, en las cuales él tiene confianza y eso pareciera ser la razón por la cual ha elegido a muchos de los ministros, incluyendo Ampuero”, explicó.

Desde la Nueva Mayoría se criticó también este nombramiento. El  jefe de la bancada de la DC, Jorge Pizarro, dijo que el nombramiento de Ampuero “es lo que más ha llamado la atención, francamente no logro entenderlo. Los temas que tiene Chile por delante, creo que vamos a tener ahí desafíos problemas bastante importantes”.

Análisis de Martín Poblete

En el nombramiento clave de Ministro del Interior va un viejo conocido, Andrés Chadwick quien ya desempeñó esa función en el anterior gobierno de Piñera.   El Ministro del Interior es pieza fundamental del ordenamiento institucional chileno, las oficia de jefe político del Gabinete; en ausencia del Presidente, preside las reuniones del Comité Político;  es el superior directo de Carabineros,  de la PDI, de los intendentes regionales y gobernadores provinciales. Para tal cargo se designa a alguien de la personal confianza del jefe del Estado, tal vez por las cosas que debe conversar un Presidente de la República con su Ministro del Interior, aquellos entre los mas destacados confirman este requisito.

Valga recordar los casos de Armando Jaramillo con Arturo Alessandri, Guillermo del Pedregal con Carlos Ibañez del Campo, Sótero del Río con Jorge Alessandri, Bernardo Leighton con Eduardo Frei Montalva.   En lo mas inmediato, el señor Chadwick deberá enfrentar la restauración del principio de autoridad, del orden público, del imperio de la Ley, del Estado de Derecho, en la Región de Araucanía.   Completan el trío político Cecilia Pérez, de nuevo en la SEGEGOB a cargo de la vocería del gobierno; y una novedad, Gonzalo Blumel, el ministro mas joven en este Gabinete, en la SEGPRES.

Hubo mucho comentario especulativo acerca de quien sería nombrado en Hacienda; al final, el cargo fue para Felipe Larraín, quien ya lo había ejercido en los cuatro años del anterior gobierno de Piñera;  economista de corte tradicional, cuidadoso en el manejo de la caja fiscal así como de las variables macroeconómicas, profesional de sólido prestigio académico sustentado en numerosas publicaciones y su desempeño en la dirección de CLAPES/PUC; será complementado por José Ramón Valente en Economía, profesional de similares características.

El Gabinete tiene tres nombramientos singularmente llamativos.   En Obras Públicas, va Juan Andrés Fontaine, destacado economista de rasgos desarrollistas de derecha con un extenso registro de publicaciones  académicas y artículos en revistas especializadas, además de columnas semanales en El Mercurio, firme proponente de la inversión privada y pública entendida como instrumento impulsor de la economía y de la creación de empleo, como conseguirá coherencia con los ministros de Hacienda y Economía será uno de los aspectos mas observados del futuro gobierno.  Su nombramiento alivia una situación  tensa cuando se propuso su nombre para integrar el Consejo del Banco Central.

En el Ministerio de Desarrollo Social va el ex-Canciller Alfredo Moreno, hasta el día de ayer Presidente de la Confederación de la Producción y del Comercio; en el gobierno de Piñera, este ministerio tendrá rango de miembro del Comité Político, reforzado por el nombramiento de un profesional de vasta experiencia, reconocida capacidad, de la personal confianza del Presidente de la República.   Solo un presidente de la principal organización del empresariado pasó de ahí a la política, fue elegido Senador por Santiago, ese mismo, Jorge Alessandri Rodríguez.

En la Cancillería, va el intelectual, novelista, ocasionalmente periodista, alguna vez embajador, ex-Ministro de Cultura, Roberto Ampuero.   Su interesante perfil biográfico podría darle sustento a su futuro desempeño en un ministerio de manejo singularmente complejo, en estos tiempos de globalización.   Ahora, a esperar el día de la transmisión del mando, con ello el comienzo  del segundo gobierno de Sebastián Piñera.