El director ejecutivo para América de la organización defensora de derechos humanos Human Rights Watch, , deploró el indulto otorgado anoche  al ex dictador peruano Alberto Fujimori por el presidente peruano  al considerar que es el resultado de una de “una vulgar negociación política”.

“En lugar de reafirmar que en un estado de derecho no cabe un trato especial a nadie, quedará para siempre la idea que su liberación fue una vulgar negociación política a cambio de la permanencia de Pedro Pablo Kuczynski en el poder”, apuntó en Vivano en un Twitter (foto izquierda).

Kuczynski, otorgó ayer domingo el indulto humanitario a Alberto Fujimori, de 79 años, condenado a 25 años de cárcel por la autoría mediata de las matanzas de 25 personas en 1991 y 1992 perpetradas por el grupo Colina, y el secuestro de un periodista y un empresario en 1992.

“El presidente, en uso de sus atribuciones, que le confiere la Constitución, ha decidido conceder el indulto humanitario a Alberto Fujimori y otras siete internos más”, detalló un comunicado de la Presidencia de la República.

El documento informó que Alberto Fujimori presentó la solicitud el pasado 11 y que una junta médica lo evaluó y determinó que padece de una “enfermedad progresiva, degenerativa e incurable”.

Igualmente, que las condiciones carcelarias significan un grave riesgo a su vida, salud e integridad.

El indulto a Alberto Fujimori, que fue otorgado horas antes de la, no solo libra al exdictador de una condena de 25 años de prisión por violaciones a los derechos humanos, sino también de otro proceso similar que pesaba en su contra.

Además del indulto, Pedro Pablo Kuczynski concedió a Alberto Fujimori la gracia presidencial “para todos los procesos penales a la fecha que se encuentren vigentes”, según establece la resolución de su indulto publicada hoy lunes 25 de diciembre en El Peruano.

Esa gracia presidencial permite que Alberto Fujimori se salve de ser procesado y juzgado por el caso Pativilca, donde al exdictador se le acusa de ser responsable de la matanza de seis personas en 1992 a cargo del grupo Colina.

Los seis fallecidos habían sido detenidos luego de irrumpir los militares en sus domicilios en Pativilca, municipio al norte de Lima.

Alberto Fujimori había sido condenado en 2009 a 25 años de prisión como autor mediato (con dominio del hecho) de otras matanzas similares cometidas por el grupo Colina, como la de Barrios Altos y La Cantuta, en las que perdieron la vida 25 personas también en 1992, además de por los secuestros de un periodista y un empresario ese mismo año.

Esos delitos se consideran de lesa humanidad, por lo que Alberto Fujimori no tenía derecho a una eventual reducción de la condena, a menos que que el presidente de turno le otorgara el indulto humanitario, una gracia extraordinaria para reclusos con enfermedades graves y con riesgo de empeorar debido a las condiciones carcelarias.

Las razones de Kuczynski

El presidente del Perú, Pedro Pablo Kuczynski, defendió el indulto que le concedió el domingo al exmandatario Alberto Fujimori, al que calificó como “quizás la decisión más difícil de mi vida”. “No nos dejemos llevar por el odio, no paralicemos nuestro país, pasemos esta página y trabajemos juntos por nuestro futuro”, afirmó Kuczynski en un mensaje televisado, tras un día de protestas populares por la decisión.

“La justicia no es venganza. Las heridas abiertas solo podrán cicatrizarse a partir de un esfuerzo reconciliador”, agregó el mandatario, que dijo que sus palabras estaban dirigidas sobre todo a los más jóvenes. “Se trata de la salud y las posibilidades de vida de un expresidente del Perú que, habiendo cometido excesos y errores graves, fue sentenciado y ha cumplido ya 12 años de condena”, argumentó Kuczynski.

Para Kuczynski, Fujimori “incurrió en transgresiones significativas de la ley, al respeto de la democracia y a los derechos humanos” cuando al inició de los años 90 asumió la Presidencia de “un país sumido en una crisis violenta y caótica”. “Pero también creo que su Gobierno contribuyó al progreso nacional”, dijo Kuczynski sobre el período presidencial de Fujimori (1990-2000), que en 1992 protagonizó un ‘autogolpe’ de Estado y posteriormente huyó del país para renunciar por fax desde Japón cuando se descubrió la enorme trama de corrupción de su Gobierno.

El indulto, que puso temprano fin a la condena de 25 años que cumplía Fujimori como autor mediato de 25 asesinatos y dos secuestros, ha causado especial repulsa por indicios de que es resultado de una negociación de Kuczynski para mantenerse en el cargo. El mandatario peruano, por su parte, reiteró que el indulto se asienta “en razones humanitarias”.

Kuczynski pudo ser destituido el jueves por el Congreso, que lo acusaba de “incapacidad moral” por ocultar nexos con la constructora brasileña Odebrecht, involucrada en corrupción, pero se salvó porque maniobras del parlamentario Kenji Fujimori, hijo del ahora indultado, impidieron que se alcanzara el número necesario de votos.

Fujimori se encuentra actualmente en una clínica de Lima, donde este domingo recibió la noticia del indulto acompañado de sus hijos, tras haber sido trasladado el viernes desde la prisión donde cumplía su condena, y a la que ya no volverá cuando termine su hospitalización.