El alcalde de Valparaíso, Jorge Sharp,  como uno de los primeros referentes del Frente Amplio que transparentó  su voto a favor del ex abanderado Alejandro Guillier para segunda vuelta, apoyo que no se notó que hicieran el mismo gesto de apoyo el resto de los máximos dirigentes el bloque oficialista.

Sharp dice hoy en La Tercera que el Frente Amplio podría “haberlo hecho mejor” y asegura que la centroderecha ganó, entre otras cosas, por actualizar su propuesta para el país.

¿Por qué ganó Sebastián Piñera?

Las causas de los resultados electorales hay que buscarlas más allá de lo derechamente coyuntural, o sea más allá de si el candidato de la Nueva Mayoría era un buen o un mal candidato o si los que votaron por el Frente Amplio efectivamente votaron en segunda vuelta. Los resultados expresan un escenario donde el sentido común que propone la derecha consigue un apoyo amplio y eso se logra porque actualizan su propuesta para el país, pese a que sigue siendo la misma que propuso Jaime Guzmán y los Chicago Boys, pero sufre una actualización con la renovación generacional. Además, logra conectar con parte del malestar social que se encuentra ligado en el mundo popular y en la clase media, dice Sharp.

¿Cuál fue el error de la centroizquierda?

Más que un error, la centroizquierda hoy está en crisis y en vista de los resultados parece ser irreversible. Esa alianza política que impulsó lo que uno podría llamar “progresismo limitado” durante 30 años, hoy quedó reflejado que no es alternativa para poder vencer a la derecha. Esto se explica a partir de múltiples razones, una de ellas tiene que ver con que los partidos que componen la centroizquierda perdieron sus ethos fundacionales, sus razones de ser. Hoy la centroizquierda, a mi juicio, es un cascarón vacío, carente de proyectos. Por otro lado, el centro político se termina por derechizar en esta elección y eso abre escenarios de definiciones muy importantes en las próximas semanas. Vamos a presenciar desde el campo de la centroizquierda un proceso de agotamiento muy acelerado.

“El centro político se definió y vio en Piñera un camino mejor para administrar el actual modelo económico y de sociedad. Fruto de esta crisis de la centroizquierda, en cuestiones fundamentales no fueron capaces de diferenciarse con la derecha. Que es distinto a lo que propone el Frente Amplio, que efectivamente proponía un modelo distinto. Es muy importante que el Frente Amplio asuma que el votante de Piñera no es un votante ideológicamente de derecha, sino que es un votante que vio en ese proyecto la posibilidad de resolver sus problemas y los de la sociedad.

Este es un momento que me gustaría llamar como de definiciones estratégicas. Son definiciones que van a marcar el futuro de muchos partidos políticos y de un campo político completo como el de la centroizquierda. Por ejemplo, ¿la DC va a terminar o no en la derecha? ¿El PS va a recuperar su ethos fundacional y constituirse como un partido antineoliberal o seguirá en la idea de un progresismo limitado? ¿Cuál es el futuro del PPD? ¿El PC qué políticas de alianza va a seguir? Estamos en un momento de esa envergadura.

Y en esa línea, ¿qué responsabilidad tiene el Frente Amplio en lo que ocurrió el domingo?

El cuadro político se explica por razones mucho más profundas y que tienen que ver precisamente por la crisis de la centroizquierda, por una parte, y por otra por esta derecha que si bien se mantiene en esencia neoliberal, es capaz de actualizarse ante los nuevos tiempos. Ahora, ¿el Frente Amplio podría haber mejorado su intervención en este mes y haber actuado más como cuerpo que con opiniones en distintos tiempos? Sí. Podríamos haberlo hecho mejor, sin duda. Pero eso no explica la derrota ni exime a la centroizquierda de reconocer que la crisis se viene gestando hace muchos años.

¿Cuál debería ser el rol de su coalición en el próximo periodo?

El Frente Amplio tiene que asumir que su adversario político es la derecha. En general, estamos acostumbrados a conflictuarnos con la centroizquierda, aunque hay que hacerlo porque somos proyectos distintos tanto el fondo como en la forma. En segundo lugar, tenemos que constituirnos en una fuerza política nacional. Además, creo que en lo parlamentario tenemos que manejarnos con la disposición de poder llegar a acuerdos con los actores que sean para poder resolver los problemas que hoy aquejan a los chilenos.

Guiller y su triste autobalance

Sólo como “un perro” quedó Alejandro Guiller cuando habló y entregó el informe final de su fracaso. Ningún presidente de partido de la Nueva Mayoría lo acompañó ni tampoco ninguno de los principales líderes de la oposición. Es que era el perdedor, el “barco hundido”. Sólo su hijo, como el más cercano, estuvo fielmente a su lado.

Tras obtener el peor resultado en un balotaje desde 1999, ya no le serve a nadie. Así es la política, sin llorar!

“Lamento yo no haber estado a la altura de las circunstancias y no haber hecho más”, sostuvo un Guillier agotado y a ratos emocionado. “Asumo como primera causal mi propia responsabilidad en tener un mejor liderazgo, más claro, más firme”, prosiguió, con un marcado tono autocrítico.

 “En las derrotas es cuando más se aprende. Y cuando las derrotas son severas, como la que hemos vivido, eso nos obliga a cambiar mucho más”, dijo Guillier.

En otros pasajes de su alocución, Guillier ahondó en su análisis inicial de los resultados. “Creo que el país ha cambiado una enormidad. Y lo que nos tiene desconcertados a todos es que en la primera vuelta uno sintió un bandazo a la izquierda, y en la segunda parecía ser un bandazo a la derecha”.

El antipiñerismo

El diputado Gabriel Boric, del Movimiento Autonomista, agregó al análisis que “queda claro que no bastaba el ‘anti-Piñera’ para convocar a una mayoría. Guillier no se comprometió con transformaciones profundas y este es el resultado”. De esta forma criticó la estrategia que algunos en la Nueva Mayoría impulsaron para sumar adherentes para el senador, que perdió por amplio margen con el Presidente electo, y que incluso pudo haber provocado un efecto boomerang.

Piñera hace los primeros anuncios de su gobierno

El presidente electo chileno Sebastián Piñera,  fomentará las relaciones comerciales con Asia Pacífico porque “es el mundo del futuro”, mientras que en materia de relaciones exteriores, advirtió que “defenderá la soberanía del país” frente a la demanda boliviana en la Corte de La Haya, informó la agencia France Press.

En su primera conferencia de prensa con los medios extranjeros unas horas después de su holgada victoria en el balotaje frente a Alejandro Guillier, Piñera habló con la AFP en la puerta de su casa sobre la política exterior de su gobierno, que asumirá el próximo 11 de marzo.

El mandatario electo, que ya fue presidente de Chile en el periodo 2010-2014, aseguró que ha recibido numerosas felicitaciones, entre otras, las de su amigo y jefe de Estado argentino Mauricio Macri, el presidente del gobierno español Mariano Rajoy, el colombiano Juan Manuel Santos, el mexicano Peña Nieto, el panameño Felipe Varela y el boliviano Evo Morales.

Precisamente, este último comentó a través de su cuenta en Twitter que pese a las diferencias ideológicas, “coincidimos en la búsqueda de un destino mejor para nuestros pueblos, confiamos en que prevalecerá el reencuentro entre Chile y Bolivia”, a propósito de las disputas en La Haya.

Al respecto, Piñera agradeció las palabras de Morales, aunque marcó de inmediato lo que será su política exterior, adelantando que “vamos a proteger y resguardar la soberanía de nuestro país y la integridad territorial de Chile”.

“Chile y Bolivia firmamos en 1904 un Tratado de paz y amistad y en ese tratado, que está plenamente vigente y que se celebró válidamente, se establecen muy claramente las fronteras entre ambos países y también los derechos y obligaciones”, señaló.

“Chile siempre ha cumplido con sus obligaciones y como es natural, Chile también espera que Bolivia cumpla con las suyas. Y por tanto, en el contexto del respeto al tratado de 1904, vamos a buscar las mejores relaciones con el pueblo y el gobierno boliviano”, sentenció.

Respecto a Venezuela, el presidente electo, que asumirá el próximo 11 de marzo, sostuvo que espera un acuerdo lo antes posible, ofreciendo su colaboración, especialmente dada su cercanía con la oposición venezolana.

“Queremos que Venezuela logre lo antes posible un buen acuerdo que permita recuperar las libertades, la democracia, el estado de derecho y el respeto de los derechos humanos y también logre superar la grave crisis económica y humanitaria que está afectando y haciendo sufrir al pueblo venezolano”, dijo.

“Le deseamos lo mejor a Venezuela y en lo que podamos colaborar para que Venezuela se reencuentre con la democracia y el progreso, lo vamos a hacer con mucha convicción y mucho compromiso”, agregó.

Política económica: “Asia Pacífico es el mundo del futuro”

Respecto a la política económica exterior, Piñera aseguró que fomentará las relaciones comerciales con Asia Pacífico porque “es el mundo del futuro”.

En ese sentido, destacó a China como potencia económica, tomando en cuenta que además es el principal comprador de cobre nacional. “Todos sabemos que China es el principal socio comercial de Chile, y vamos a fortalecer esas relaciones”, aseveró.

Por lo mismo, adelantó que México, Colombia, Perú y Chile “están buscando acuerdos de libre comercio con distintas economías o agrupaciones de países del Asia Pacífico”.

Pero no será el único destino que buscará su administración, apuntando además a la otra gran potencia, como lo es la Federación Rusa.

“Vamos a buscar lograr un acuerdo de libre comercio, lo conversamos durante nuestro primer gobierno y esperamos poder concretarlo en el próximo”, adelantó.

Por último, y consultado por el cambio climático y las iniciativas a nivel global, Piñera se comprometió a cumplir los compromisos que ha firmado nuestro país.

“Chile suscribió compromisos con la cumbre la COP21 en París, y vamos a cumplir esos compromisos y esa es nuestra forma de colaborar y participar en el esfuerzo que tiene que ser a nivel mundial para controlar el Calentamiento Global, para controlar el Cambio Climático”, concluyó.

A su vez, el  ex mandatario tuvo ayer lunes su primera reunión de trabajo -en su casa en Las Condes- con su equipo más cercano: Andrés Chadwick, Gonzalo Blumel, Cecilia Pérez y Magdalena Díaz, con quienes almorzó y dio inicio al trabajo de coordinación de su agenda y para la conformación de equipos de cara a su arribo a La Moneda.

Sobre esto, Piñera ayer prefirió dejar en suspenso. “Fuimos elegidos recién ayer (el domingo), ahora vamos a trabajar para conformar el mejor equipo y un gran equipo. Y quiero decirle: queremos que sea un equipo amplio, pluralista, que no excluya a nadie, salvo aquellos que quieran restarse voluntariamente, y vamos a dar a conocer ese equipo de trabajo en el momento oportuno”, manifestó.

Acto seguido, añadió que “todos los buenos equipos tienen que ser una combinación, un complemento entre la experiencia y la renovación. Y eso va a ser regla que va a guiar a nuestro próximo equipo de trabajo”.

Resultados finales

El Servicio Electoral confirmó que la segunda vuelta fue ganada por Sebastián Piñera con el 54,57% de los votos válidamente emitidos.

Según los datos entregados por el Servel, con 43.009 mesas escrutadas, equivalentes al 99,9% del total, el ex y futuro mandatario lideró las votaciones con 3.792.747 sufragios con 54,57%.  Su contendor, Alejandro Guillier, obtuvo 3.156.956 preferencias, equivalente al 45,43% (diferencia a favor de Piñera: 9,27%).. De esta manera, el abanderado de Chile Vamos vuelve a La Moneda el 11 de marzo, donde nuevamente recibirá la banda presidencial de manos de la socialista Michelle Bachelet.

La cantidad de votantes en este balotaje fue de 7.026.096, equivalentes al 99% escrutado, lo que significa una votación total mayor a la de primera vuelta (de 2,4%)  y un nivel de participación de 48%.(de 2,4%)

Los votos nulos fueron 56.368, que suponen un 0,80% de la votación total, y los votos en blanco fueron 20.025, equivalentes a un 0,29%.

En la primera vuelta del 19 de noviembre, el más votado fue Piñera, de 68 años, que recibió 36,6% de los sufragios, mucho menos de lo que anunciaban las encuestas.

Guillier, de 64 años, que representaba a la Nueva Mayoría gobernante, obtuvo 22%, solo dos puntos más que Beatriz Sánchez, la candidata del Frente Amplio, que se convirtió en la tercera fuerza política del país.

No obstante, este domingo Piñera logró una ventaja de casi 10 puntos de su contendor, quien reconoció una “dura derrota” tras conocerse los primeros resultados.

De esta forma, en marzo próximo se registrará el tercer traspaso de banda presidencial entre ambos, luego que en 2010 Piñera recibiera el emblema por el entonces presidente del Senado, Jorge Pizarro, quien a su vez recibió la banda de manos de Bachelet en el Salón de Honor del Congreso, en medio de fuertes réplicas producto del terremoto registrado el 27 de febrero de ese año.

Este hecho, además, marcó un hito en nuestra historia republicana, al ser la primera vez en que un gobierno de centroizquierda entregaba el mando del país a un presidente electo conservador desde el retorno de la democracia.

La imagen se repitió en marzo de 2014, aunque esa ver fue el propio Piñera quien “devolvió” la banda presidencial a la exjefa de ONU Mujer, por intermedio de la presidenta de la Cámara Alta de la época, Isabel Allende.

Pese al triunfo, Piñera deberá enfrentar un Congreso que quedó muy fragmentado y sin ningún grupo con mayoría absoluta, con lo cual el presidente electo tendrá que pactar con otras fuerzas para sacar adelante cualquier reforma.

El nuevo mandatario electo, que asumirá el próximo 11 de marzo, sacó unos 200.000 votos más que en 2009, en su primera elección.