Ver video sobre la segunda vuelta  en la televisión extranjera (Telesur)

Director-editor de KRADIARIO 

En esta elección presidencial ya se está jugando “el todo por el todo”. La llegada será estrecha, muy estrecha y la diferencia es estimada hoy en sólo tres puntos de diferencia hacia arriba o hacia abajo.

Las cartas que ya se juegan están a la vista de todo el mundo. La coordinación del comando de Alejandro Guiller (22,7%), que dejó repentinamente su “independencia” después del domingo, quedó prácticamente en manos del presidente del Partido Socialista Álvaro Elizalde como coordinador general. A su vez, el “epílogo” de la entrevista ayer entre el candidato y la Presidenta (leer en Kradiario) es el cambio inmediato en la pauta legislativa del Gobierno en lo que queda hasta el 17 de diciembre, la fecha del balotaje.

Este cambio originó una fuerte molestia en el Partido Comunista (PC) y la diputada Karol Cariola recibió instrucciones de su directiva de abandonar los grupos de Whatsapp en los que participaba -junto a varios dirigentes oficialistas para coordinar materias de la campaña de Guillier.

El nuevo comando del ahora candidato de Fuerza de Mayoría y de los disidentes de lo que va quedando de la Democracia Cristiana (DC), dejó afuera también al estrecho asesor de Guillier hasta el domingo, Sergio Bitar, quien ha sido reemplazado por la actual diputada y flamante senadora democristiana Yasna Provoste. Igualmente la nueva estructura relegó al radical Osvaldo Correa. Asimismo, asumirá la coordinación territorial el secretario general del PS, Andrés Santander, en lugar de su correligionario  Arturo Barrios. Finalmente en la coordinación del equipo comunicacional cae otro influyente comunista, Juan Andrés Lagos (integrante del Comité Central del PC), tras haber sido reemplazado por Juan Enrique Forch, quien hasta ahora estaba solamente a cargo de la producción audiovisual de la campaña. En medio de este escenario, el equipo que lideró la estrategia digital del candidato, coordinado por el comunista Ignacio Rojas, decidió no continuar sus labores en el comando.

El cambio ocurre después que el Partido Socialista se convirtiera en la bancada más grande de la Nueva Mayoría, que además eligió a tres senadores.

Esta reestructuración del comando del progresismo saca definitivamente de la primera línea a los dirigentes del Partido Comunista, cuya participación era engorrosa o complicada,  para decir lo menos,  y criticada por muchos dirigentes políticos oficialistas que no ven a los comunistas comprometidos en la nueva etapa que vive la política chilena ni tampoco en una verdadera democracia de cambios.

En la DC la división ya existente es muy seria y podría tener consecuencias profundas como la completa división de la colectividad o hasta su desaparición. Esta situación dio paso a críticas de la derrotada senadora Carolina Goic el domingo, quien acusó de deslealtad a un sector de su partido como son los actuales disidentes encabezados, entre otros,  por el diputado Gabriel Silber

Al otro lado de la “cancha” el ex presidente Sebastián Piñera (36,6%) también reorganiza su comando que ahora está integrado por  el conservador Juan Antonio Kast (que tendrá misiones especiales en su sector) , Felipe Kast (flamante senador que arrasó en la Araucanía) y el senador Francisco Chahuán que obtuvo una victoria contundente en  Valparaíso, además de estar haciendo un guiño a otro sector conservador como el de Manuel José Ossandón, el derrotado candidato de las primarias pero todavía con fuertes lazos en comunas populares de la Región Metropolitana (como Puente Alto, donde fue alcalde, distrito que ganó el domingo el Frente Amplio con Beatriz Sánchez).

Y otro golpe para los democristianos: la Fiscalía investiga ahora a Andrés Zaldívar en casos de cohecho y tráfico de migrantes, lo que el senador, que cumple el resto de su último período legislativo tras haber perdido la reelección en el Maule, lo niega absolutamente.

Guillier, para decidir este nuevo cuadro de dirigentes, se reunió antes con los presidentes de los partidos que lo apoyan, entre ellos el presidente del PC Guillermo Teillier, pero este último, por razones obvias,  se retiro a los pocos minutos de haber comenzado la reunión. El PC  fue la única colectividad de los inicios de la campaña que no quedó representada en la primera línea del Comando, informó La Tercera.

Igualmente Guillier anunció la incorporación al Comando, además de la DC Yasna Provoste, de la ex vicepresidenta del PPD Ximena Órdenes; la jefa de bancada del PR, Marcela Hernando; y la ex rectora de la Universidad de Aysén Roxana Pey.

El candidato explicó, según versión de La Tercera, que “ellos van a conformar la cabeza del comando. Tienen plenas atribuciones y facultades para organizarse, coordinarse y hacer todas las indicaciones que estimen conveniente para poder rearmar nuestros equipos para la segunda vuelta, ampliando y acogiendo a todos los sectores que deseen adherirse”.

La decisión fue criticada en la izquierda porque Guillier necesitaría al Frente Amplio para ganar, sector cuyos contactos son más cercanos al PC que a otros partidos. Se dio como ejemplo el caso de Roxana Pey quien compitió en Aysén por un cupo del PC sin ser precisamente militante de este partido. Según algunos observadores la incorporación de la DC-disidente al Comando podría haber incidido en esta reconfiguración de fuerzas y la marginación de los comunistas (por razones históricas).  La ex candidata de la falange, Carolina Goic, como otros personeros de la DC, durante la campaña de la primera vuelta,  acusaron a Guillier de estar “cooptado” por el PC. ¿Esto es lo que hizo reaccionar al candidato del progresismo?