Serias dudas surjen ahora en cuanto a la efectividad del intercambio de información antiterrorista tras el atentado ocurrido el mes pasado en Las Ramblas de Barcelona que dejó 16 muertos y varias decenas de heridos, al confirmarse que las fuerzas de seguridad del Estado de Cataluña fueron informadas en mayo de que el Estado Islmámico preparaba un atentado este verano (europeo) en zonas turísticas de Cataluña.

Las fuentes también han confirmado que la Policía contactó después a un alto mando de los Mossos d’Esquadra. La información fue adelantada por El Periódico, que asegura tener el documento en su poder, aunque ha publicado una mera reproducción de su contenido y no el original.

Las agencias de Inteligencia de EE UU, a través del National Counterterrorism Center, el organismo antiterrorista que las coordina, mandaron una nota las oficinas de los Mossos, la Policía, la Guardia Civil, el Centro de Inteligencia contra el Terrorismo y el Centro Nacional de Inteligencia.

Estos servicios contactaron con los Mossos d’Esquadra para transmitirles una información confidencial y muy relevante: los indicios recabados por la Agencia Central de Inteligencia (CIA, en sus siglas en inglés) que apuntaban a que el Estado Islámico (ISIS) planeaba atentar este mismo verano en «zonas turísticas muy concurridas» de Barcelona, y «específicamente en la Rambla».

El jueves, 17 de agosto, una hora después del atentado de la Rambla, la web de El Periódico informaba  que la policía catalana había recibido esta concreta advertencia hacía «dos meses». La exclusiva de este diario fue desmentida rotundamente en los  días posteriores por el presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont; el ‘conseller’ d’Interior, Joaquim Forn, y el ‘major’ de los Mossos d’Esquadra, Josep Lluís Trapero.

La información

El intercambio de información sobre terrorismo es algo habitual entre aliados como EE UU y España, pero no suelen dirigirse a cuerpos locales como los Mossos. Esta vez lo hicieron porque era necesario reforzar las medidas de seguridad de la zona amenazada, dependiente de la policía catalana, según El Periódico.

El memorando de seguridad fue enviado el 25 de mayo. El Periódico tuvo conocimiento de ello ya en junio, pero decidió no informar sobre ello para no desatar una alarma “injustificada”.

Después del atentado lo dio a conocer, e inmediatamente fueron desmentidos por el president de la Generalitat, Carles Puigdemont, y por otros miembros de su gobierno en días posteriores.

“Ya nos gustaría poder tener relación directa con la CIA pero esto no ha ocurrido”, subrayó el 20 de agosto Puigdemont en una entrevista en El Objetivo de La Sexta, recogida por Europa Press.

El consejero de Presidencia y portavoz del Govern de Cataluña, Jordi Turull, ha insistido este jueves en “desmentir” la información y ha emplazado a la comparecencia que el consejero Joaquim Forn realizará en unas horas para conocer ‘los detalles’.

En una entrevista en Radio Euskadi recogida por Europa Press, Turull ha sido preguntado por la noticias y éste se ha remitido a la comparecencia que, a las 11 de la mañana, celebrará el conseller de Interior, Joaquim Forn, “para desmentir estos hechos”, después de reunirse con el mayor de los Mossos.

El Periódico asegura que la información fue confirmada en su día por dos miembros del Govern de “absoluta confianza”. Los datos fueron transmitidos sólo para utilizar en la investigación de posibles pistas y para tomar medidas si fuera oportuno.

Wikileaks cree que el comunicado publicado por el diario parece “sospechoso”, que podría haber sido “alterado”, y destaca que haya sido revelado justo antes del referéndum independentista.

El portavoz y consejero de la Presidencia de la Generalitat de Catalunya, Jordi Turull, ha defendido este viernes que en los días de los atentados la coordinación entre policías y gobiernos “funcionó muy bien”, de manera que ahora los catalanes están “perplejos” y “no entendemos la campaña contra los Mossos”, informó el diario Huftpost

Turull se ha remitido a las explicaciones dadas ayer por el conseller de Interior, Joaquim Forn, y el mayor de los Mossos d’Esquadra, Josep Lluís Trapero, aunque sí ha realizado algunas críticas políticas por lo que considera una campaña contra los Mossos.

“No vamos a entrar más en este intento de desprestigio hacia los Mossos. Dimos todas las explicaciones y si alguien lo que quiere insinuar es que este atentado se podía haber evitado, que lo diga, que tenga el coraje de decirlo”, ha dicho.

“Estamos perplejos en Cataluña, y no dijo la Generalitat, sino la absoluta mayoría de los catalanes, de que después de la actuación que hubo de los Mossos, que en cinco días, que en pocos países se ha dado, se pudo desactivar la célula, que haya esta campaña de desprestigio…”, ha insistido.

“Gente que publica cosas, que dice que no han recibido el documento, sino que lo hemos hecho nosotros, luego que lo hemos traducido, estamos perplejos. El mismo director cuando lo explicó se hizo un auténtico lío y ayer ya dijimos lo que teníamos que decir”.

No hubo contactos con la CIA

Turull ha negado contactos con la CIA: “Nosotros estamos intentando entrar en la Europol y los mismos que no nos dejan entrar en la Europol dicen que estamos en contacto directo con la CIA. Es inaudito”.

Ha atribuido esta campaña contra los Mossos a “intereses mediáticos y políticos, que no dan la cara. Es lamentable, porque cuando has estado dentro de los comités de crisis y has visto que todo ha funcionado, que se ha coordinado muy bien, con los distintos Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado, con el mismo Gobierno central en toda la gestión de la crisis, no entiendes que pueda haber gente que quiera desprestigiar ese tipo de actuación cuando podíamos exhibir ante todo el mundo esa actuación”.

Turull ha insistido en que “en los días del atentado, otra cosa son las discusiones políticas que tenemos entre gobiernos por temas de seguridad, pero en la gestión de los días del atentado no hubo reproches ni desde el Gobierno de la Generalitat al del Estado, ni del Estado a la Generalitat”.

“Yo he estado en esas reuniones del comité de crisis, incluso en la reunión en la que estuvo Rajoy, y es una lástima que habido funcionado bien esto ahora se instale una campaña de reproches, de documentos dudosos, de gente opinando sin conocer la coordinación”, ha concluido.