“He resuelto que tanto los pensionados como jubilados que reciben actualmente el beneficio de rebaja tarifaria en el Metro, puedan realizar sin restricción alguna, los viajes que requieran diaria, semanal o mensualmente”.

Así  la Presidente Michelle Bachelet “saco la cara” anunciando la extensión del beneficio de la tarifa rebajada para adultos mayores que se movilicen en Metro tras provocar una gran polémica la medida del Ministerio de Tansportes de limitar esta garantía para los adultos mayores a solo 14 viajes semanales.

En esa línea, la Mandataria indicó que instruyó a los “ministros de Hacienda y Transporte y Telecomunicaciones para ejecutar a la brevedad esta resolución y que se mandate a Metro para realizar los cambios que requieran”.

A partir del 31 de julio había comenzado a entregarse y a operar la nueva Tarjeta de Adulto Mayor, sistema que reemplazará al beneficio que tenía este sector a través de boletos y que permitía que sólo pagaran  $210 en cualquier horario.

La nueva modalidad incluye la entrega de un  plástico, con chip y la posibilidad de recorrer toda la red subterránea, pero sólo podía usarse 14 veces a la semana, afectando a mujeres y ancianos que quedaban en peligro al no poder acceder a los 10 boletos diarios que el sistema les permitía.

Viajes al medico, trámites y compras quedaban limitados a sólo un viaje de ida y otro de vuelta al día. Para todo lo demás, los cerca de 115 mil adultos mayores que viajan en el tren subterráneo, que representan el 4,8% de los 2,4 millones de usuarios que transitan a diario, tendrán que pagar los más de 700 pesos que cuesta la tarifa adulta.

Y aunque según las autoridades del Metro, esta cifra de compra no estaba permitida, el uso de la tarjeta, que tiene un límite de carga de $25.500, pretende limitarla, individualizando al usuario con nombre y foto.