El primer caso de lepra en Chile continental fue diagnisticado en un  ciudadano haitiano que reside en la ciudad de Valdivia.

La información fue confirmada por Radio Bío Bío  por el director del Servicio de Salud, Patricio Rosas, quien sostuvo que se trata del primer caso en Chile continental, por lo que se están tomando todos los resguardos pertinentes y entregándole el tratamiento correspondiente al afectado. La lepra era una enfermedad que estaba erradicada en Chile.

El afecado es un ciudadano haitiano de 28 años, que fue diagnosticado la semana pasada en el Hospital Base de Valdivia, sin embargo la información fue negada por el hospital. Hasta el momento, la seremi de Salud no ha informado si aplicará un plan de contingencia al respecto. El error fundamental en este caso es que el ingreso de los refugiados haitianos carece de control y son “empresas de dudosa reputación” que traen inmigrantes que buscan trabajo y no son sometidos a ningún examen exhaustivo de salud al llegar al país.

La lepra es causada por una microbacteria transmitida por las vías respiratorias. Es una enfermedad infecciosa conocida desde la Antigüedad, pero que desapareció de los países occidentales paralelamente con la mejora de la calidad de las condiciones de vida y el nivel de higiene.

La enfermedad afecta primero a la piel, después al sistema nervioso y si no es tratada a tiempo, puede provocar parálisis, mutilación de los miembros y ceguera.

Su evolución extremadamente lenta –la incubación dura entre uno y diez años, a veces más– hace que sea una enfermedad difícil de controlar en una veintena de países pobres en el sur de Asia, África o América Latina, donde es endémica.

A lo largo de los últimos 20 años se han tratado a más de 16 millones de enfermos de lepra en el mundo y la tasa de prevalencia de la infección ha disminuido un 99%. Es decir, se pasó de 21,1 casos por 10 mil habitantes en 1983 a 0,24 casos por 10 mil habitantes en 2015. Según cifras que maneja la Organización Mundial de la Salud (OMS).

La misma fuente señala que es una enfermedad infecciosa causada por la bacteria mycobacterium leprae, que se multiplica de forma lenta: su período de incubación es de cinco años, aunque en algunos casos los síntomas pueden aparecer luego de 1 año y en otros casos puede tardar, incluso, hasta 20 años.

La lepra afecta, principalmente, a la piel, los nervios periféricos —los que se encuentran fuera del cerebro y de la médula espinal—, la mucosa de las vías respiratorias altas y los ojos.

Respecto a su tratamiento, la OMS indica que es una enfermedad curable con un tratamiento multimedicamentoso y si se trata en las primeras fases, se puede evitar la discapacidad. De lo contrario, si no se trata, puede causar lesiones progresivas y permanentes en los lugares que afecta: la piel, los nervios, las extremidades y los ojos.

También asegura que no es muy contagiosa, sin embargo, “se transmite por gotículas nasales y orales cuando un  contacto estrecho y frecuente con enfermos no tratados”.

CONTROL DE LA LEPRA

Antiguamente, quienes padecían esta infección estaban condenados a vivir aislados. Sin embargo, desde 1995, la OMS entrega gratuitamente a todos los enfermos el tratamiento multimedicamentoso —la administración de dos o tres fármacos: dapsona y rifampicina, a los que, de ser necesario, se suma clofazimina— que ha resultado ser muy efectivo para la cura de todos los tipos de lepra.

La lepra fue históricamente incurable, mutilante y vergonzosa. Se sabe que afecta a la humanidad desde hace al menos 4000 años, cuando en 2009, en una excavación arqueológica llamada Balathal (Rayastán, al noroeste de India), se encontraron en lo que había sido un asentamiento (chozas de piedra y ladrillos de barro, y donde cultivaban la cebada) los restos óseos de un varón adulto de unos 30 años de edad con muestras de haber padecido esta enfermedad y no haber recibido ningún tipo de tratamiento para curarla. Dichos restos estaban enterrados en ceniza de estiércol de vaca dentro de un recinto de piedra de paredes gruesas en los límites de dicho asentamiento. La datación por radiocarbono indicó que el esqueleto fue enterrado entre el 2500 y el 2000 a.C.

Durante la Edad Media, los que padecían esta enfermedad llevaban unas pequeñas tablas en la mano, llamadas tablillas de San Lázaro, las cuales al golpear entre sí avisaban a la gente de su paso. San Lázaro es el santo de los leprosos y los mendicantes.​

Con más de 200.000 nuevos casos diagnosticados cada año en el mundo, la lepra sigue siendo una enfermedad presente en el mundo, cuyas terribles secuelas podrían ser evitadas gracias a pruebas y tratamientos precoces, según los expertos.

“Ante todo, es la enfermedad de la pobreza”, asegura el médico beninés  (de Benin) Roch Christian Johnson, recordando que la lepra sigue golpeando a los países con sistemas sanitarios “débiles” y que afecta sobre todo a adultos jóvenes que arrastrarán las secuelas durante “toda su vida”.

La detección precoz como arma

Según la OMS, India es el país más afectado (con más de 127.000 casos en 2013), seguido de Brasil (31.000), Indonesia (cerca de 17.000) y dos países africanos, Etiopía y República Democrática del Congo (entre 3.500 y 4.000 nuevos casos).

Desde 1995, la OMS ofrece gratuitamente a los países pobres tratamientos que combinan tres antibióticos, lo que ha permitido a entre 15 y 16 millones de personas recuperarse. De ellas, no obstante, entre un 20 y un 30% padece minusvalías definitivas.

En ausencia de una vacuna eficaz, la detección precoz es la única arma actual para limitar sus secuelas, según los especialistas.

“La lepra puede ser totalmente curada si se interviene cuando sólo hay manchas cutáneas. Cuando los nervios ya están afectados es otro asunto”, precisa el doctor Francis Chaise, según  algunos especialistas.

Ministra de Salud de Chile

La ministra de Salud, Carmen Castillo, confirmó que ante “la sospecha indagarán el posible caso de lepra informado durante la mañana de este lunes por la autoridad de Salud de Valdivia”. Además, indicó que en total en el país existen tres personas bajo tratamiento médico por presentar síntomas ligados a esta enfermedad.

“Entendemos que hay una información (…) que fue tal vez un poco apresurada, antes de llegar al detalle que nosotros queremos, y exigimos, para ser más rigurosos en dar a conocer esta información”, sentenció la jefa de cartera con respecto al caso de Valdivia.

“Ante la sospecha, se inició el tratamiento ya. No esperamos la confirmación, sino que ya se consiguió todo (…) y se inició el tratamiento como corresponde, precisamente para evitar cualquier situación de desmedro para la persona”, indicó Castillo. Respecto a los otros casos, éstos están en tratamiento, los afectados no residen en la región de Los Ríos y han tenido una buena evolución, confirmó la ministra, según Radio Bíobío.