Una adolescente alemana de 16 años identificada como Linda Wenzel, declaró en Irak, donde se encuentra detenida, que se arrepentía de haberse unido a la milicia del Estado Islámico (ISIS por su sigla en inglés o EI).

«Quiero volver a casa, con mi familia», dijo la joven en Irak al reportero de una red de investigación integrada por el diario alemán «Süddeutsche Zeitung» y las emisoras televisivas también alemanas NDR y WDR.

«Solo quiero salir. Quiero abandonar la guerra, estar lejos de las numerosas armas y del ruido», relató la muchacha al reportero, que recibió permiso para hablar con ella, en medio de una fuerte vigilancia, en la enfermería de un complejo militar en la capital iraquí.

Según el reportero, la joven alemana tiene una herida de bala en el muslo izquierdo y otra herida en la rodilla derecha. «Estoy bien», aseguró la adolescente, que aún no ha sido interrogada.

La joven, originaria de la pequeña ciudad de Pulsnitz, en el estado alemán de Sajonia, había desaparecido en el verano boreal de 2016, poco después de haberse convertido al islam. Al parecer, la adolescente había establecido contacto con seguidores del EI a través de chats en Internet.

La joven yihadista alemana fue encontrada y arrestada por una unidad especial del Ejército iraquí en las ruinas del centro de la ciudad de Mosul, antiguo bastión del EI en el norte de Irak que fue reconquistado por tropas iraquíes y milicias aliadas.

Hasta el momento, la fiscalía de la ciudad de Dresde, la capital de Sajonia, se ha limitado a informar que la muchacha desaparecida en Irak ha sido identificada y que recibe asistencia del consulado alemán en Bagdad.