Venezuela vivió este jueves su primera huelga general de 24 horas en 14 años, con calles y comercios cerrados en varias ciudades del país como protesta contra el gobierno de Nicolás Maduro.

La coalición opositora Mesa de la Unidad Democrática (MUD) convocó a la manifestación como una de las estrategias de la llamada “hora cero”, la escalada contra la Asamblea Constituyente impulsada por  el presidente Maduro

Según la Fiscalía venezolana en manifestaciones murieron cuatro personas en distintos puntos del país (tres confirmados). A su vez, la ONG Foro Penal Venezolano informó  que se han producido alrededor de 260 arrestos, lo que convierte este día en una de las jornadas con más detenidos en el país desde que comenzaron las protestas contra el gobierno de Maduro a principios de abril, informó la BBC Mundo.

La oposición cifró en un 85% el acatamiento del paro general. “Ha marcado un precedente en nuestro país. Una jornada histórica que es la continuación perfecta de lo que fue el desafío político y de desobediencia civil del pasado domingo”, dijo el diputado opositor y vicepresidente del Parlamento, Freddy Guevara, en referencia a la consulta organizada por la oposición el fin de semana, en la que millones de venezolanos mostraron su rechazo al proceso constituyente convocado por Maduro.

La BBC Mundo informó que la banca privada no operó este jueves y la presencia de clientes en las entidades financieras del Estado fue escasa, a pesar de que el Poder Ejecutivo prometió pagar sus mensualidades a decenas de miles de pensionados y jubilados.

Contingentes militares ocuparon las calles desde la noche del miércoles en las principales ciudades del país, como Caracas, Maracaibo y Barquisimeto. Los uniformados dispersaron cada foco de barricadas desde la madrugada del jueves.

El presidente Maduro calificó el paro general como “un fracaso” durante un evento de campaña por la Constituyente en Caracas. “Si algún día alguien intentara atentar contra la democracia y contra mí, un golpe de Estado, ese día ustedes verán lo que es un paro absoluto, una huelga insurreccional”, dijo. El jefe de Estado también se refirió en términos despectivos a Freddy Guevara, a quien identificó como el principal convocante del paro. “Ese muchacho estúpido ya tiene su celda lista, la tardanza es la Constituyente. Ya tiene su nombre en la celda para donde va este terrorista. Cuando este estúpido salió a llamar a paro, yo dije: ‘Con qué culo se sienta esta cucaracha’. Terrorista imbécil”.

La iniciativa de la oposición ocuurre tras casi cuatro meses de protestas antigubernamentales que han dejan ya un saldo de 100 muertos. La última vez que una huelga general se extendió por al menos 24 horas en Venezuela fue entre diciembre de 2002 y febrero de 2003, y fue promovida por la organización patronal Fedecámaras y algunos trabajadores de la estatal petrolera PDVSA contra el gobierno del entonces presidente Hugo Chávez. Más de una década después, la compañía petrolera no apoya el paro impulsado por la MUD y su presidente, Eulogio del Pino, declaró en días recientes que la oposición “no volverá” a gobernar y que la Asamblea Constituyente “no podrá ser saboteada”.

En octubre del año pasado, la coalición opositora convocó a una huelga general, pero con una duración de solo 12 horas. Agentes de la Guardia Nacional Bolivariana (GNB) madrugaron para evitar la instalación de barricadas en Caracas, en el estado Zulia y otros departamentos principales. Varios voceros oficiales, como el ministro de Comunicación, Ernesto Villegas, y el diputado Diosdado Cabello, rechazaron la huelga general y aseguraron que todo transcurrió con “absoluta normalidad”.

La convocatoria opositora al paro general forma parte de las medidas que tomó la MUD tras haber realizado una consulta popular independiente el pasado 16 de julio en la que más de 7 millones de venezolanos, según cifras no oficiales, rechazaron el gobierno de Maduro y su llamado a una Constituyente.

El presidente Maduro habló de esta votación como una “consulta interna de los partidos de oposición” y el mismo día llamó a los ciudadanos a participar en un simulacro de votación, organizado por el Consejo Nacional Electoral, como preparación a la elección de la Constituyente.

Como una forma de “acatar la voluntad popular”, los opositores anunciaron el miércoles su plan de gobierno, al que llamaron “Acuerdo de Gobernabilidad” y que firmaron 21 organizaciones políticas. En el documento, la MUD detalla que su candidato presidencial no podrá militar ni tendrá el derecho a la reelección.

Las protestas se iniciaron el pasado 2 de abril precisamente porque el TSJ emitió dos polémicas sentencias en las que asumía temporalmente todas las competencias correspondientes a la Asamblea Nacional, controlada por la oposición. Aunque días después el TSJ suprimió varias partes de los fallos, las manifestaciones continuaron en todo el territorio nacional, a menudo con saldos de heridos, detenidos y fallecidos.

Venezuela se enfrenta a una aguda crisis económica, con escasez de alimentos básicos y medicamentos que el gobierno atribuye a una “guerra económica” contra el país.