Sería una catástrofe para muchos si así fuera. La potencia europea estudia tramitar una ley para prohibir la venta de alcohol los fines de semana en el marco de su lucha contra el alcoholismo, que en Rusia es responsable de la muerte del 30 por ciento de la población masculina. Si esto ocurriera en Chile sería tragedia para muchos, especialmente para “los carreteros” y los bebedores habituales los sábados y domingos.

Hasta ahora se trata en Rusia solamente de una propuesta surgida en una instancia denominada  “Estrategia de Vida” , la misma que lucha contra el tabaquismo, promueve la práctica deportiva y una vida sana.

La actual propuesta ha originado una gran polémica en todo este país de hoy 143.421.980 habitantes y un área territorial de 17.100.000 km² con una densidad de población de 8,39 habitantes por kilómetro cuadrado, lo que hace que en muchas regiones la gente viva muy sola y aislada del resto del mundo,  quedando el alcohol como “buena o mala” su más cercana “compañía”.

La nueva idea se compara con “la ley seca de Mijail Gorbachov”  que limitó entre las 14 y 19 horas la venta de bebidas alcohólicas, una disposición aplicada entre 1985 y 1987 que no tuvo efectos reales en la población, porque surgió de inmediato  la fabricación casera de bebidas alcohólicas.

Estadísticas

Según un informe de la Organización Mundial de la Salud (OMS) que recopila estadísticas con sus 194 Estados Miembros, Chile con 9,6 litros anuales per capita encabeza la lista de consumo de alcohol en América Latina.

En Rusia la cifra es ligeramente sobre los 10 litros per cápita al año, pero hace una década se bebían unos 18 litros de alcohol puro por habitante al año al tiempo que han aumentado las ventas de las bebidas alcohólicas de menor graduación, como el vino y la cerveza. En Estados Unidos sería de 9,3.

El Gobierno ruso, de hecho, quiere desincentivar el consumo del vodka y promocionar, en cambio, el vino, considerado mucho menos perjudicial para la salud que la llamada “bebida nacional rusa”.

Según datos de  la OMS, Europa es la región del mundo donde hay un mayor consumo de alcohol per cápita -10,9 litros de alcohol puro anuales en promedio- y especialmente Europa del Este, que tiene los índices más altos del mundo. La segunda región donde el consumo de alcohol es más elevado es Latinoamérica, con 8,4 litros de alcohol puro per cápita por año en promedio.

El resto de regiones registran consumos de 6,8 litros per cápita en el Pacifico Occidental; 6 litros en África; 3,4 en el Sudeste Asiático; y 0,7 en el Mediterráneo Oriental.

Según Senda de Chile, el consumo de alcohol es uno de los principales factores de riesgo para la salud pública, al ser responsable anualmente de 3.3 millones de muertes en la población mundial.

¿Qué ocurre en Chile?

Según el Servicio Nacional para la Prevención y Rehabilitación del Consumo de Drogas y Alcohol (SENDA), el consumo de alcohol en Chile es un problema grave y urgente, que debe ser abordado de manera integral por el Estado, pero también por la comunidad, las familias y cada uno de nosotros.

Chile que como ya vimos  presenta uno de los mayores niveles  de consumo de alcohol puro per cápita en América Latina, pero a eso se agrega que los chilenos beben 55 gramos de alcohol por día de consumo, casi triplicando el límite de 20 gramos propuesto por la Organización Mundial de Salud (OMS) y además el uso de esta sustancia se concentra en sólo 1,6 días como promedio.

Sin embargo, el mayor problema está en la población entre 15 a 24 años: en promedio beben 112 gramos de alcohol puro por día de consumo.

De acuerdo a estudios de SENDA, el 43,7% de las personas que usaron alcohol en el último mes presentó consumo riesgoso, mientras que en la población escolar la cifra se elevó a 66%, esto es 2 de cada 3 estudiantes.

“Tenemos un consumo de alto riesgo, llegando a tomar altas cantidades de alcohol puro en un solo día o en una sola ocasión. De hecho, 2 millones de personas declaran haber tenido a lo menos, un episodio de embriaguez en el último mes”, destaca SENDA.

Uno de los impactos de esta realidad corresponde al aumento de los accidentes de tránsito ligados a la ingesta de ese producto, los que han crecido en 54,5% en la última década.

De acuerdo al último reporte de la Comisión Nacional de Seguridad del Tránsito (Conaset), en 2007 se registraban 4.659 siniestros donde estaba involucrado el consumo, mientras que el año pasado fueron 7.202, cifra que incluye a personas fallecidas y lesionadas de diversa consideración (un 54% de aumento en ese lapso), como publica hoy La Tercera.

Esta tendencia mostró una fuerte alza entre 2015 y el año pasado, cuando hubo un crecimiento de 30% de estos hechos. El balance indica que la ingesta excesiva sigue siendo la cuarta causa de la totalidad de los accidentes de tránsito (luego de la imprudencia del chofer, del peatón y la pérdida de control del vehículo).

De acuerdo al balance, las víctimas, en su mayoría, son jóvenes entre 19 y 33 años, con 2.897 casos sólo en 2016. Le sigue el grupo etario entre los 34 y 45 años, con 1.380 casos.